El jueves pasado, los aspirantes a la gobernación le presentaron sus ideas, así como aspectos de sus personalidades, al pueblo de Puerto Rico. Mientras que unos demostraron sus fortalezas, otros dejaron entrever sus debilidades. Después del debate, algunos boricuas llegaron a la conclusión de que nuestros políticos “adolecen” de liderazgo.
Aunque cada cual tiene derecho a s u opinión, tambié n tiene el deber de expresarla de forma clara y correcta para evitar malentendidos . Hoy te explico por qué e l uso de l verbo “adolecer” no es el más adecuado en este caso.
A menudo escuchamos decir oraciones como “Juan adolece de razón” o “Ese candidato adolece de liderazgo”, en las que el verbo “adolecer” se usa como sinónimo de “carecer”. Este uso, aunque está muy extendido en toda Hispanoamérica, es incorrecto.
En realidad, el verbo “adolecer” significa ‘tener o padecer algún defecto o mal ’. Por ejemplo, “Mi mejor amiga adolece de claustrofobia” o “El aspirante a la gobernación adolece de incoherencia”. En estos casos, el complemento que sucede al verbo “adolecer” expresa el defecto o mal que padece el sujeto de la oración, y no sus faltas o carencias.
Si quiere expresar que cierta persona —o político— no posee c iertas cualidades estimables , debe rá utilizar el verbo “carecer” . Así, si usted cree que un aspirante a la gobernación no tiene la cualidad de líder, entonces debe decir que “ese político carece de liderazgo”.
En resumen, “adolecer” y “carecer” no son sinónimos. El primero indica los defectos que tiene alguien y el segundo señala sus carencias o faltas.
Y, aunque nos hagan creer que en la política todo se vale, más nos vale usar bien nuestra lengua, para así emitir opiniones y no disparates.