Gobierno vs. LUMA: un daño autoinfligido
Lea aquí la columna de la portavoz del Movimiento Victoria Ciudadana y abogada
Por Rosa Seguí
Todas las advertencias -de amplios sectores del país- en contra de la privatización de la energía eléctrica se han confirmado. Desde la privatización de la generación y transmisión de la energía eléctrica en Puerto Rico, el servicio ha empeorado, es menos confiable y es mucho más costoso para las familias trabajadoras y para quienes desean establecer negocios e industrias en Puerto Rico.
Es innegable que todos los sectores de la sociedad se han afectado adversamente por la privatización de la energía. A pesar del total fracaso de la privatización, la gobernadora, el Partido Nuevo Progresista y el Partido Popular Democrático continúan defendiendo este modelo, a costa del bienestar de la ciudadanía. Sin embargo, existen alternativas para salir de la fracasada privatización.
Los gestores de la empresa privada en el gobierno de PR siguen impulsando una falsa disyuntiva. Continúan diciendo que solo tenemos dos alternativas: 1) la mala gestión pública, ineficiente, corrupta y burocrática ó 2) o la gestión privada que ha resultado ser mala, ineficiente, corrupta y burocrática.
Pero, existe una tercera alternativa: la autogestión del servicio público a través de la participación democrática de las trabajadoras y trabajadores quienes verdaderamente conocen el funcionamiento del sistema en conjunto con las consumidoras y consumidores quienes también conocen sus deficiencias y posibles soluciones.
Reiteramos la propuesta de aprobar una nueva ley habilitadora de la entidad pública que administraría el sistema eléctrico. Rechazamos la propuesta de la gobernadora de salir de LUMA para entregar este servicio esencial a otra privatizadora; tampoco queremos regresar a las estructuras y el funcionamiento que hubo en los últimas décadas de la Autoridad de Energía Eléctrica.
Debe haber una reorganización y transformación profunda, basada en la autogestión, con participación democrática que incluya a trabajadoras(es) y consumidoras(es), restableciendo la política pública de transición acelerada hacia fuentes de energía renovable con propuestas como las de Queremos Sol y Cambio PR, que ya cuenta con modelos para la instalación masiva de placas solares en techos con baterías, lo que permitiría alcanzar una tarifa estable mucho menor que la tarifa actual.


