Opinión

¡Seguimos adelante, con fe!

Lee aquí la columna del vicepresidente del Proyecto Dignidad.

La fortaleza de una colectividad política esta en la capacidad de comunicar sus ideas y aspiraciones a un pueblo de manera tal que logre cautivarlo y convencerlo de su viabilidad como instrumento políticamente eficaz para dirigir la administración de la cosa pública. Sin ideario, sin aspiraciones y sin viabilidad de ejecutar efectivamente los asuntos de gobierno se podrá tener insignia, estribillo y color que lo represente, pero no se tiene partido. Así, lo que verdaderamente fortalece a un partido es la calidad y capacidad de las personas que lo componen y que se ofrecen para llevar a la práctica sus ideas, principios y valores.

En las elecciones del 2020, Proyecto Dignidad (PD) fue certificado como partido político por la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) a finales de enero del mismo año eleccionario. Tuvimos solo un mes y medio para reclutar candidatos, entrevistarlos y someter sus candidaturas ante la CEE. No fue hasta el mes de marzo, el mismo día que se decretó el cierre gubernamental y que se emitió la primera orden ejecutiva por causa del COVID-19 que Proyecto Dignidad pudo someter ante la consideración de la CEE un poco más de una veintena de candidaturas para las elecciones del 2020. En las pasadas elecciones Proyecto Dignidad no tuvo candidato alguno en los distritos senatoriales de Guayama y Mayagüez-Aguadilla. En el distrito senatorial de Humacao, tuvimos solo un candidato a un distrito representativo. En el Distrito de Arecibo, tuvimos solo un candidato al senado y otro candidato a un distrito representativo. En el Distrito senatorial de Carolina fue igual. Solo en el Distrito de Ponce Proyecto Dignidad tuvo candidatos a sus dos escaños por el Distrito Senatorial, y dos candidatos por distritos representativos. No tuvimos candidato alguno a alcaldías aparte de la alcaldía de San Juan.

No obstante, en el 2020 Proyecto Dignidad obtuvo una cantidad muy similar de votos íntegros en la papeleta a gobernación que el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP). Obteniendo de manera contundente dos escaños legislativos, uno en la cámara y otro en el senado. El impacto de la entrada de Proyecto Dignidad al ruedo político en el 2020 fue real e inesperado, contra todo pronóstico y encuesta. Luego de cuatro años de arduo trabajo y esfuerzo, en donde miles de personas se han unido a nuestro partido a través de los más de sesenta y cuatro (64) comités municipales formados, Proyecto Dignidad se va a presentar ante el electorado en Puerto Rico como una fuerza política sólida.

Esto no es el producto del azar o de la improvisación, sino que ha sido el producto de la organización, el trabajo arduo e incansable interno del partido a través de su secretaría y de su estructura política en la CEE. Ha sido producto de la efectividad del trabajo legislativo de la representante Lisie Burgos y de la senadora Joanne Rodríguez Veve, de su presidente, el Dr. Cesar Vázquez, y de un sinnúmero de héroes cuyos nombres pocos conocen o conocerán, pero que son la verdadera fuerza de nuestro partido.

Esto no es retórica, esto se demuestra con un crecimiento en candidaturas de más de 1,000 %. En donde tendremos candidatos a alcaldes con sus respectivas planchas de legisladores municipales en al menos 43 alcaldías, incluyendo las alcaldías de San Juan, Guaynabo, Caguas, Bayamón, Arecibo, Mayagüez, Ponce y Guayama. Tendremos candidatos al senado en todos los distritos senatoriales, por acumulación y al menos 29 candidatos a representante por distrito y la comisaría residente. En total, Proyecto Dignidad estará presentando una oferta de más de 400 candidatos.

A su vez, Proyecto Dignidad presenta un candidato a la gobernación en Javier Jiménez que en su hoja de servicio público refleja la defensa de los principios e idearios de nuestro partido, unido a una experiencia administrativa gubernamental de más de veinte (20) años libre de señalamiento alguno. Es un candidato de pueblo, que conoce de primera mano las necesidades y las aspiraciones de los puertorriqueños. Es un gran comunicador, sin pretensiones, accesible y con un ímpetu avasallador. Es un candidato que no viene de las castas políticas a las que nos tienen acostumbrados los partidos tradicionales y que ha sabido enfrentar las estructuras políticas burocráticas y partidistas, en defensa del bienestar de su pueblo.

En estas próximas elecciones del 2024, Proyecto Dignidad le ofrece al pueblo conservador una estructura política a nivel de todo Puerto Rico con candidatos a los que no hay que convencer o negociar para que defiendan los valores tradicionales de nuestro pueblo. Aquí no hay dudas, ambigüedades o agendas escondidas. Venimos con más fuerza a continuar defendiendo las libertades individuales, la libertad religiosa, los derechos parentales, un gobierno libre de ideología de género, la libertad económica fundamentada en una economía de capital, libre de intromisiones indebidas del estado y a implementar una administración pública pequeña, eficiente y libre de reglamentación excesiva. Es la fuerza de nuestras convicciones, probadas por nuestra ejecución pública, las que aglutinan y consolidan nuestra capacidad de lograr un cambio político en Puerto Rico. ¡Por eso seguimos adelante, con fe!

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