Opinión

La Marcha de las Margaridas

Lee la columna de la portavoz del Movimiento Victoria Ciudadana en esta sección de opinión.

La Marcha de las Margaridas (Marcha das Margaridas) se lleva a cabo cada cuatro años en Brasil, desde el año 2000. Esta movilización es protagonizada por mujeres campesinas. La marcha está organizada por la Confederación Nacional de Trabajadores Agrícolas (Contag), con el apoyo del Movimiento de Mujeres Campesinas (MMC) y la Coordinación Nacional para la Articulación de Comunidades Rurales Negras Quilombolas (CONAQ), ambos vinculados a la Vía Campesina, la Marcha Mundial de las Mujeres y otras entidades y movimientos sociales.

Este año, se celebrará su séptima edición en Brasilia y se espera que, para los días 15 y 16 de agosto, 150,000 mujeres tomen las calles de la capital. El lema de la movilización para este año será “Por la Reconstrucción de Brasil y por el Buen Vivir”.

El nombre de la Marcha es en honor a Margarida Maria Alves, una dirigente sindical campesina brasileña y una de las primeras mujeres en ocupar un puesto directivo en un sindicato en Brasil. Fue asesinada el 12 de agosto de 1983.

Nos solidarizamos con las demandas de las hermanas de Brasil, y nos unimos a sus reclamos, que incluyen: democracia participativa y soberanía popular; el poder de las mujeres y la participación política; vida libre de toda forma de violencia, sin racismo y sin sexismo; autonomía y libertad de las mujeres sobre su cuerpo y su sexualidad; proteger la naturaleza con justicia ambiental y climática; autodeterminación de los pueblos, con soberanía alimentaria, hídrica y energética; democratización del acceso a la tierra y garantía de los derechos territoriales y maritales (territorios costeros, influenciados por la marea); derecho de acceso y uso social de la biodiversidad y defensa de los bienes comunes; vida saludable con agroecología y seguridad alimentaria y nutricional; autonomía económica, inclusión productiva, trabajo e ingresos; Salud, seguridad social y asistencia pública, universal y solidaria; la educación pública no sexista y antirracista y el derecho a la educación desde y en el campo y universalización del acceso a internet e inclusión digital.

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