Opinión de Rosa Seguí: Nuestras madres: una reflexión sobre nuestras condiciones de vida
Lee la columna de la representante de Movimiento Victoria Ciudadana en esta sección.
Por Rosa Seguí
Celebramos el Día de las Madres el domingo pasado y no puedo dejar de reflexionar sobre las condiciones materiales y los niveles de vida de la mayoría de las madres de Puerto Rico. Esto incluye las que residen en el archipiélago y las que no. No me tomó mucho darme cuenta que no están bien y es deber de todas mejorarlas.
Las terribles políticas neoliberales y de austeridad impulsadas por la Junta de Control Fiscal han sido aceptadas y bien recibidas por las administraciones PNP y PPD en detrimento del pueblo. Políticas que han recortado las pensiones que son el sustento de vida de quienes ya se retiraron. Llevaban décadas preparándose y haciendo arreglos económicos para poder disfrutar su retiro y ahora, simplemente no les da para vivir. El gobierno le ha arrebatado las pensiones a quienes más han trabajado por nosotras. Les roba a adultas mayores su paz, su tranquilidad y la habilidad de gozar de una buena calidad de vida. Esto es inaceptable.
El costo de vida ha aumentado: la vivienda, planes médicos, medicinas, la gasolina, la electricidad, los alimentos y otros. A esto le tenemos que añadir los imprevistos que requieren, en muchas ocasiones, desembolsar grandes cantidades de dinero: los arreglos a los autos causados por las malas condiciones de las carreteras, enseres eléctricos que se dañan y alimentos que se pierden por los apagones, enfermedades que requiren pagar por tratamientos y procedimientos costosos. También, nuestras madres en muchas ocasiones son quienes se encargan de ayudar con el cuido de nuestra niñez toda vez que las leyes laborales no conceden suficientes garantías y protecciones que permitan a las madres encargarse de la crianza sin temor a perder el empleo.
La crianza requiere que la sociedad y el gobierno aseguren mejores condiciones de vida no solo para la niñez, pero también para quienes se encargan de esa niñez. Por nuestras madres y por nuestra niñez, debemos romper con el bipartidismo corrupto que defiende los recortes a nuestro presupuesto y las políticas de austeridad.


