Identifican alternativas para mejorar la calidad de vida de adultos con discapacidad intelectual
En las mesas de trabajo se identificaron problemas de comunicación entre agencias, servicios fragmentados y la necesidad de centralizar recursos.
La falta de acceso a la transportación, la poca disponibilidad de servicios, la necesidad de vivienda asistida y la falta de orientación a los familiares fueron solo algunas de las preocupaciones que se presentaron hoy, jueves, en el Foro sobre Discapacidad Intelectual en el Senado de Puerto Rico.
Como parte de un esfuerzo para presentar medidas legislativas que atiendan las necesidades de esta población, la presidenta de la Comisión de Familia, Asuntos de la Mujer, Personas de la Tercera Edad y Población con Diversidad Funcional, Wanda “Wandy” Soto Tolentino; la directora ejecutiva del Instituto Psicopedagógico de Puerto Rico, Elba I. Castellanos; y el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, dirigieron cinco mesas de trabajo con senadores, asesores legislativos, expertos y familiares de personas con discapacidad intelectual.
En todas las mesas de trabajo se identificó la falta de comunicación entre agencias, la fragmentación de los servicios que se proveen a esta población y la necesidad de centralizar recursos.
Soto Tolentino tuvo a su cargo la mesa de trabajo sobre apoyo familiar, respiro y redes comunitarias, en la que se identificó la falta de recursos económicos y la escasez de recursos humanos especializados.
“Hay mucha promoción pero qué difícil es poder llegar a ese recurso en particular”, expresó la senadora, al mismo tiempo que señaló que “hay que llevar el mensaje a otras agencias porque no se comunican entre sí”.

Asimismo, la senadora María de Lourdes Santiago Negrón, quien tuvo a su cargo el tema de transición a la adultez mayor, señaló que en el Departamento de Educación hay gran preocupación sobre la eficacia actual de los programas de vida independiente.
“Actualmente, el Departamento ha adoptado el sistema de rutas, y los casos mas comprometidos corresponden a las rutas 2 y 3, y suelen privilegiarse el acceso curricular y académico sobre las destrezas de la vida cotidiana”, explicó la senadora.
“El llamado es que los programas del Departamento de Educación enlacen con los servicios que dan las entidades que proveen asistencia en la vida adulta”, añadió.
Relató, además, que algunos participantes no adquirieron las destrezas que debieron desarrollar mientras estuvieron bajo la jurisdicción del DE.
El senador Héctor J. Sánchez Álvarez tuvo a cargo el tema del acceso a servicios para la población. Sobre esto, propuso ampliar y mejorar el acceso a los servicios de transportación mediante la capacitación de la Autoridad Metropolitana de Autobuses (AMA) y sus empleados.
Asimismo, propuso impulsar el Proyecto del Senado 1142, que busca establecer la “Ley del Sistema Digital Integrado de Información de Servicios para Personas Adultas con Deficiencias Intelectuales y/o del Desarrollo”, para disponer la creación de un sistema digital centralizado para la divulgación de servicios, instituciones y requisitos de programas dirigidos a dicha población.
Por su parte, la senadora Marially González Huertas habló sobre la salud integral y la continuidad del cuidado, en especial sobre replicar un modelo como el programa Movimiento para el Alcance de Vida Independiente (MAVI), que procura la independencia de las personas con impedimentos.
“Sabemos que hay escasez de recursos y en la zona de la montaña hace falta este tipo de programas”, indicó González Huertas.
Rivera Schatz, por su parte, indicó que los familiares y profesionales TRS “nos han dicho qué está funcionando, dónde persisten dificultades y qué podemos hacer mejor. Ahora corresponde actuar. De aquí tenemos que salir con tareas”.
“Nos corresponde convertir lo que hemos escuchado en acciones que faciliten servicios, eliminen obstáculos y creen mayores oportunidades para que las personas con discapacidad intelectual puedan vivir con dignidad, desarrollar sus capacidades y tener la mejor calidad de vida posible”, añadió.


