Columna de Mariliana Torres: Fallos periodísticos en Twitter

Los periodistas que utilizamos Twitter como herramienta esencial para la profesión tenemos que habernos dado cuenta que la red de comunicación social…

Por Mariliana Torres @MarilianaTorres

21 jul 2015, 11:00 pm 4 min de lectura

Los periodistas que utilizamos Twitter como herramienta esencial para la profesión tenemos que habernos dado cuenta que la red de comunicación social “microblogging” hace tiempo dejó de ser lo que en un principio nos llamó la atención. Era un recurso para aprender a hacer tal o cual cosa, servía de motivación por las frases poéticas, sanadoras y hasta cortejadoras. Pero, no tardó mucho en que nos apropiáramos de su valor y todo cambió.  En otras palabras, el pajarito de Twitter dejó de enviar todo aquello que nos invitaba a soñar para transmitir contenido relevante. Puedo afirmar que todos los periodistas activos están en Twitter y, si aún no está, es un error.  Al paso del tiempo nuestra relación con Twitter ha florecido y muchos tomamos la determinación de eliminar cuentas que no aportan a nuestro trabajo con información relevante e inteligente. Hemos añadido a nuestra lista a cuanto medio de comunicación local e internacional para poder estar al tanto de las incidencias. Así Twitter se ha convertido en nuestra herramienta informativa periodística por excelencia, pero no única, y el medio preferido para difundir la información. A mí me sorprende todos los días no solo por su poder sino también por la cantidad de errores imperdonables que cometemos todos. Como periodistas, debemos asumir la responsabilidad que nos corresponde: publicar información fidedigna y libre de errores.

Leyendo algunos tuits de colegas sin distinción de medio o país (prefiero que cada cual haga una introspección), elaboré una lista de los errores más comunes. En primer lugar, muchos periodistas se olvidan que en los mensajes por Twitter hay que seguir las mismas reglas básicas de periodismo. Elaborar mensajes para políticos o personas involucradas en sus historias que manifiesten panismo es antiético. Twitter no se utiliza para discutir, insultar y mucho menos para comunicar chismes o injurias sobre personas.

He leído discusiones que lo que falta es invitarlo al ruedo. Todo lo que usted escribe por Twitter allí se quedará por siempre aunque piense que lo ha borrado. Es permitido interactuar con los seguidores sobre la noticia publicada, pero sea amable y profesional. Jamás se deje provocar por las personas que no están de acuerdo con lo publicado. Un tuit ofensivo es mejor no contestarlo aunque usted se coma por dentro. Un tuit efectivo es aquel que de una manera directa y sencilla explica en 140 caracteres o menos todo el contenido informativo y añade un link o dirección de referencia para mantener al lector cautivo. Para que un tuit periodístico sea creíble siempre debe estar atribuido y nunca comenzarlo con la dirección de la cuenta (@fulano dijo…).

En ocasiones he leído tuits donde se nota que el periodista lo escribió de prisa y que hay más errores gramaticales que información confiable. Nunca se debe publicar un tuit con errores ortográficos. Recuerde que al periodista se le exige perfección en la escritura. ¿Cuál es el empeño de abrumarnos con “hashtags” o palabras que se convierten en tendencia? De hecho, escriben “hashtags” (por ejemplo: #elbebodepapa) que no le interesa a nadie, solo a quien lo escribe. La regla básica de periodismo por Twitter establece que utilice un máximo de tres “hashtags”. No toda información a publicar lleva “hashtag”.  Una noticia de última hora que sea relevante no se buscará por “hashtag” sino por su contenido, o el periodista o la cuenta mediática que lo publicó. Se ha establecido que el periodista que primero publica información corroborada es el que tiene mayor probabilidad de mantener los seguidores consigo.

También se ha medido que si el tuit está acompañado por una imagen, mantendrá cautivas a más personas, pero cuidado con el contenido de las imágenes. Otro error común de los periodistas es “retuitear”, pero sin aportar al contenido primario. Es preferible que los periodistas se identifiquen en el tuit por su nombre y no por el medio para el cual trabajan porque si cambia de trabajo también tendrá que cambiar cuenta y perderá seguidores. Además, recuerde que sus tuits son públicos y el patrono también los lee. Procure conocer cuales son los perfiles de sus seguidores y, a la hora en que la mayoría están conectados, de manera que la información llegue a la mayor cantidad de personas.

Usted puede lograr ser un gran periodista por Twitter siempre y cuando sepa manejar ética e inteligentemente las herramientas.