Histórico colapso: Encanto Restaurants se acoge a la quiebra tras el cierre fulminante de KFC y Taco Bell en Puerto Rico
La empresa reportó una deuda masiva de $123.9 millones, una cifra que cuadruplica sus activos totales, valorados en apenas $29.8 millones
Por Mardelis Jusino
La empresa Encanto Restaurants Inc. se acogió oficialmente al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras federal. La radicación legal se produjo tras el sorpresivo y definitivo cierre de operaciones de sus principales franquicias, KFC y Taco Bell, dejando un enorme vacío en el sector de comida rápida local.
El detonante principal de la quiebra fue la ruptura comercial por parte de la multinacional Yum! Brands, corporación matriz de ambas marcas.
Yum! Brands retiró formalmente los derechos de operación a Encanto Restaurants, alegando que la empresa puertorriqueña ya no cumplía con los estándares de calidad, consistencia y expectativas exigidas a nivel internacional.
Radiografía financiera de una crisis
Los documentos radicados ante el Tribunal de Quiebras exponen una situación financiera insostenible. Encanto Restaurants reportó una deuda masiva de $123.9 millones, una cifra que cuadruplica sus activos totales, valorados en apenas $29.8 millones.
El Banco Popular de Puerto Rico figura como el principal acreedor de la empresa, con una reclamación de $85 millones en préstamos pendientes. En la extensa lista de acreedores también destacan agencias gubernamentales como el Servicio de Rentas Internas (IRS), el Departamento de Hacienda de Puerto Rico, la corporación LUMA Energy, y las propias matrices de las franquicias.
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Previo a este desenlace, la empresa arrastraba un alarmante historial operativo. Al momento del cierre, Encanto Restaurants enfrentaba más de 70 demandas judiciales radicadas durante el año, en su mayoría por cobro de dinero y desahucios debido al impago continuo de alquileres. Testimonios internos de gerenciales revelaron que las deficiencias eran tan graves que, en semanas recientes, se vieron obligados a comprar suministros y refrescos en supermercados locales para mantener los restaurantes abiertos.
Incertidumbre laboral y posible violación de ley federal
El cese de operaciones de aproximadamente 83 localidades afectó directamente a más de 3,000 empleados en toda la isla, quienes se enteraron del cierre de forma imprevista.
El Departamento del Trabajo y Recursos Humanos de Puerto Rico mantiene una investigación en curso contra la empresa por una presunta violación a la ley federal WARN (Worker Adjustment and Retraining Notification Act), la cual exige a los patronos notificar los despidos masivos con al menos 60 días de anticipación.
Cientos de trabajadores han denunciado públicamente que la gerencia no les ha provisto cartas de despido formales ni el pago correspondiente a sus últimas quincenas laboradas.
El futuro de KFC y Taco Bell en la isla
A pesar del impacto de la quiebra, representantes de KFC y Taco Bell enfatizaron que su salida de Puerto Rico es temporal.
Ambas marcas globales confirmaron que se encuentran en la búsqueda activa de un nuevo socio franquiciado u operador local con la solidez financiera necesaria para reabrir y reactivar las sucursales bajo una nueva administración.
Por su parte, la petición de quiebra inicial vincula también a Pizza Hut, mientras que se reportan cierres e interrupciones en locales de la cadena de desayunos IHOP, marcas que completaban el portafolio de la corporación.

