El secretario del Departamento de Salud, Víctor Ramos Otero, aseguró que el proceso de reorganización financiera bajo el Capítulo 11 del Código de Quiebras de Estados Unidos iniciado por el Hospital Wilma N. Vázquez, no lo releva de cumplir con los requisitos de licenciamiento, solvencia operacional y calidad de cuidado exigidos en Puerto Rico.
“No bajaremos la guardia y continuaremos velando por el cumplimiento total para salvaguardar la seguridad y el cuidado de nuestros pacientes”, expresó el funcionario en declaraciones escritas.
Ramos Otero confirmó que la agencia mantiene abiertas investigaciones administrativas contra la institución. Entre los asuntos bajo evaluación figuran alegados incumplimientos con requerimientos de información, querellas de empleados por falta de pago y ausencia de remisiones al Seguro Social desde 2023, embargos de bienes por parte del gobierno federal y denuncias sobre condiciones operacionales.
El titular de Salud subrayó que estos procesos se manejan de forma independiente al caso de quiebra y que se garantizará el debido proceso antes de emitir determinaciones finales.
Asimismo, indicó que la Secretaría Auxiliar de Reglamentación y Acreditación de Facilidades de Salud continuará el monitoreo del hospital para verificar niveles de personal, disponibilidad de medicamentos, equipo y cumplimiento de protocolos en la sala de emergencias.
“Estamos en comunicación con los hospitales de Manatí, Bayamón y Arecibo, por si fuera necesario activar un plan de contingencia regional. Al presente, existe un proceso para evaluar administradores alternos para los CDT del Departamento de Salud, cuyos operadores son entidades adscritas a la organización del Hospital Wilma N. Vázquez, a los fines de garantizar los servicios médicos en los municipios de Dorado y Vega Alta.”, añadió Ramos Otero
El Hospital Wilma N. Vázquez anunció que su radicación bajo Capítulo 11 busca reorganizar sus finanzas y asegurar la continuidad de los servicios médicos que ofrece a la comunidad.




