La secretaria del Departamento de la Familia, Suzanne Roig Fuertes, se reafirmó en su cargo y rechazó los cuestionamientos del exsecretario de Salud, Carlos Mellado, al asegurar que no contempla renunciar y que los señalamientos en su contra ya fueron evaluados por el Departamento de Justicia sin hallazgos de ilegalidad.
“Estoy tranquila”, expresó Roig Fuertes durante una entrevista en el programa Temprano en la Mañana de WKAQ 580 con Rubén Sánchez, al insistir en que su prioridad es continuar con sus funciones. En ese contexto, respondió directamente a Mellado: “Él podrá decir lo que quiera, que muestre las evidencias”.
La funcionaria defendió que el informe de Justicia concluyó que no existe evidencia de ilegalidad en su intervención en el contrato otorgado al Hogar Hacienda Don Luis —por $60,000 mensuales— mientras se desempeñaba en el Departamento de Salud. Según la pesquisa, la prueba documental y las declaraciones juradas evaluadas no reflejan conducta ilegal atribuible a Roig Fuertes, sino procesos considerados normales dentro de servicios dirigidos a personas con discapacidad intelectual bajo supervisión federal. Además, el informe determinó que no hay elementos suficientes para configurar delito alguno ni evidencia que corrobore las alegaciones.
“Siempre he estado tranquila y confiada de que la verdad saldría a la luz”, expresó previamente la secretaria, al asegurar que actuó conforme a estándares éticos y profesionales.
Las expresiones surgen en medio de un cruce público con Mellado, quien ha sostenido que el referido a Justicia no giraba en torno al contrato en sí, sino a un alegado conflicto de interés vinculado a una relación personal con un tercero relacionado a la subcontratación. Según el exsecretario, el presidente de la empresa subcontratada mantenía “una relación más allá de laboral, una relación íntima”, lo que, a su juicio, levantaba dudas sobre el proceso.
Mellado indicó que el referido se basó en declaraciones juradas recopiladas durante una investigación interna del Departamento de Salud, tras una denuncia de un proveedor que alegó haber sido requerido a subcontratar a una empresa vinculada a ese tercero. Señaló que, ante esos elementos, se optó por separar a la funcionaria de su puesto y referir el caso, aunque reconoció que correspondía a Justicia determinar si existía conducta ilegal.
El exsecretario también ha cuestionado el alcance de la investigación, al plantear que algunos protagonistas del caso no habrían sido entrevistados y que ciertos elementos —como reuniones entre las partes— debieron examinarse con mayor rigor.
Roig Fuertes ha rechazado de forma consistente la existencia de un conflicto de interés. Ha insistido en que su relación con la persona vinculada a la empresa subcontratada era estrictamente profesional y negó haber participado en negociaciones o condicionado la otorgación de contratos.
“Eso no se dio”, afirmó.
Asimismo, aseguró que nunca fue informada de un referido mientras dirigía la División de Servicios para Personas con Discapacidad Intelectual en Salud y negó que Mellado se haya reunido con ella para discutir los señalamientos, como este ha alegado.
Del mismo modo, rechazó imputaciones sobre una presunta relación personal. “Yo soy soltera… sigo tan soltera como ese día”, puntualizó.
El caso —relacionado con un contrato de 2021 para el cuidado de un paciente con necesidades complejas— continúa generando versiones encontradas entre ambos funcionarios, con Roig Fuertes respaldándose en las conclusiones de Justicia y Mellado insistiendo en que aún quedan aspectos por esclarecer.





