El Negociado de Energía de Puerto Rico aprobó este miércoles una nueva estructura tarifaria para la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) que rechaza el aumento solicitado por las empresas operadoras del sistema eléctrico, pero introduce cambios significativos en cómo se cobra la electricidad en la isla.
La determinación mantiene el requerimiento de ingresos del sistema en aproximadamente $1,700 millones anuales y descarta una petición que buscaba añadir cerca de $1,360 millones adicionales. Sin embargo, el cambio no es neutro: el Negociado optó por redistribuir los costos dentro de la tarifa, modificando el balance entre los distintos componentes de la factura.
Más peso en cargos fijos
Como parte del rediseño tarifario, la nueva estructura incrementa el peso de los cargos fijos dentro de la factura, es decir, aquellos que los clientes pagan independientemente de su nivel deconsumo.
El modelo tarifario contempla un aumento progresivo en el cargo fijo residencial, que se ubicaría en torno a $8 mensuales en 2026 y aumentaría gradualmente hasta cerca de $16 en 2028, como parte de una transición escalonada en los próximos años.
Por ejemplo, un cliente que consuma poca electricidad —digamos 200 kWh al mes— seguirá pagando ese cargo fijo aunque reduzca aún más su consumo. En ese escenario, aunque logre ahorrar energía, su factura no bajará en la misma proporción que antes, porque una mayor parte del total ya no depende del uso.
El regulador explicó que este enfoque busca reducir la dependencia del sistema de los ingresos por consumo de energía y ampliar la base de clientes que contribuyen al sostenimiento del sistema eléctrico.
La nueva tarifa también incluye ajustes en los cargos asociados al consumo de energía (kWh),como parte del rediseño general de la estructura tarifaria. El efecto combinado de estos cambios puede variar según el perfil de uso de cada cliente.
Aunque el Negociado indicó que la determinación no tendrá un impacto negativo en la facturadel cliente residencial promedio, el efecto no será uniforme entre todos los abonados.
Clientes de menor consumo podrían verse relativamente más impactados por el aumento en loscargos fijos, mientras que otros clientes podrían experimentar variaciones distintas dependiendode su nivel de uso eléctrico.
Pensiones pasan a la tarifa base
Otro cambio relevante es que los costos asociados a las pensiones del sistema eléctrico dejaránde cobrarse mediante un cargo separado y pasarán a integrarse dentro de la tarifa base.
Esto implica que todos los clientes —incluyendo aquellos con sistemas de medición neta—contribuirán a cubrir estos costos como parte de su factura regular.
Fondos federales como eje
La decisión del Negociado también se apoya en la disponibilidad de aproximadamente $21,000 millones en fondos federales para la reconstrucción del sistema eléctrico.
El regulador determinó que estos recursos permiten atender gran parte de las necesidades de infraestructura sin trasladar de inmediato esos costos a los consumidores.
Solicitud rechazada
Durante el proceso, las entidades del sistema solicitaron aumentos significativos en suspresupuestos, incluyendo cerca de $1,900 millones por parte de LUMA, $460 millones por Genera PR y $120 millones para la AEE, además de $307 millones para pensiones.
El Negociado concluyó que esos incrementos no estaban plenamente justificados bajo elexpediente del caso y optó por un enfoque más moderado y ejecutable.
El rechazo al aumento también fue destacado por la gobernadora Jenniffer González Colón, quien atribuyó la determinación al enfoque de su administración en evitar trasladar costos adicionales a los consumidores.“Nuestra administración se ha mantenido firme en que no se trasladen a los ciudadanos los costos derivados de ineficiencias operacionales o fallas en la administración del sistema”, expresó la mandataria en declaraciones escritas.
González Colón sostuvo además que el uso de fondos federales y las acciones dirigidas afortalecer la generación han contribuido a reducir presiones sobre la tarifa. “Nuestras accioneshan logrado añadir generación y bajar los costos”, afirmó.
En vigor en julio
La nueva estructura tarifaria entrará en vigor el 1 de julio de 2026 y aplicará a los años fiscales 2026, 2027 y 2028.
Más allá de los números, la decisión marca un cambio en la lógica tarifaria del sistema eléctrico:la factura dependerá menos del consumo y más de una distribución más amplia de los costosentre los clientes, en un intento por balancear la estabilidad financiera del sistema con laprotección al consumidor.





