Comienza a correr el reloj congresional para el Puerto Rico Status Act
Raúl Grijalva, presidente del Comité de Recursos Naturales, espera que la medida vaya a votación en la Cámara de Representantes en o antes del 24 de junio
Por Manuel Guillama
Concluida una visita de tres días a Puerto Rico por parte de los proponentes de la medida, a partir de este esta semana comenzará la carrera con miras a lograr que el borrador del Puerto Rico Status Act sea radicado, avalado –posiblemente con enmiendas– en el Comité de Recursos Naturales y enviado al pleno de la Cámara de Representantes para su aprobación dentro de los próximos 18 días, según el ambicioso calendario que ha trazado el congresista Raúl Grijalva.
Mañana, martes, se reanudarán las sesiones de la Cámara de Representantes, que en este mes se extenderán hasta el día 24. Luego de ser radicado y antes de llegar al pleno, el proyecto que propone un plebiscito entre tres alternativas de estatus no territoriales deberá ser evaluado y aprobado en una sesión de enmiendas del Comité de Recursos Naturales, que preside Grijalva.
Asimismo, resta por ver cuántas vistas públicas citará el Comité para discutir el contenido de lo que ha sido denominado como un “borrador de consenso”. Aunque en Puerto Rico se celebró el sábado un foro público en el que depusieron decenas de líderes políticos, representantes de organizaciones y ciudadanos en su carácter individual, no se llevó a cabo una audiencia oficial del Comité de Recursos Naturales.
En la visita a la isla, que también incluyó reuniones con los cinco partidos políticos, estuvieron presentes Grijalva, la comisionada residente Jenniffer González y las congresistas puertorriqueñas por el estado de Nueva York Nydia Velázquez y Alexandria Ocasio-Cortez. Velázquez y González, junto al líder de la mayoría demócrata, Steny Hoyer, lideraron las negociaciones que derivaron, hace unas tres semanas, en el anuncio del borrador.
Ya desde antes de los encuentros con los partidos políticos que se celebraron el viernes y el foro público del sábado, Velázquez había anticipado que el lenguaje del acceso a la ciudadanía estadounidense bajo un pacto de libre asociación entre Puerto Rico y los Estados Unidos deberá ser “perfeccionado”.
“Entiendo que el lenguaje tiene que ser perfeccionado, tiene que haber ‘finesse’ en términos de las diferentes secciones que hablan de ciudadanía. Hay conflictos en términos de cómo se describe la ciudadanía en una sección y otra sección. En eso estamos trabajando y vamos a continuar las negociaciones para que no quede duda con relación a la ciudadanía bajo la libre asociación”, indicó Velázquez a la prensa el jueves, luego de un recibimiento a la delegación en La Fortaleza.
Sin embargo, tanto en el foro público como en las reuniones con líderes de cada partido salieron a relucir otras preocupaciones y señalamientos que igualmente pudieran ser objeto de atención antes o después de radicar el Puerto Rico Status Act.
Por ejemplo, se ha señalado que en el borrador no se atienden con especificidad la transición en materia contributiva que se ejecutaría en caso de que la estadidad triunfara en un plebiscito o las garantías que tendrían los beneficiario de derechos adquiridos –como los veteranos o recipientes futuros del Seguro Social– bajo alguna de las alternativas de soberanía.
Asimismo, proponentes de la libre asociación han reclamado que se detalle qué elementos de la relación entre Puerto Rico y Estados Unidos quedarían bajo la jurisdicción del pacto entre las naciones.
González, el pasado jueves, recalcó que ella apoya el borrador “como está” y, de momento, no se comprometió a avalar enmiendas específicas.
“No voy a adelantarme en cuanto a si voy a favorecer o no cambios en el lenguaje de la ciudadanía porque yo, como buena abogada, quiero leerlo. El diablo está en los detalles”, dijo la representante de Puerto Rico en el Congreso.
Grijalva, sin embargo, se sostuvo ese mismo día en que su intención es que haya un voto en el hemiciclo antes que culminen las sesiones de junio.
“Es lo que estamos buscando”, afirmó el congresista por Arizona.
Apretado calendario legislativo
Luego del receso del 24 de junio, el pleno de la Cámara baja federal no tendrá actividad hasta el 12 de julio, cuando comenzará un periodo de tres semanas de sesión hasta el 29 de ese mes. En agosto, al igual que en octubre, el cuerpo no tiene previsto sesionar, según se acercan las elecciones de medio término, donde se renueva la Cámara de Representantes y 35 de los 100 escaños del Senado.
En septiembre, sí habra un periodo de sesiones entre los días 13 y 30 de ese mes, que se prevé sea la última vez que el pleno se reúna antes de las elecciones del 8 de noviembre.
En el Senado, donde hacen falta al menos 60 de 100 votos para que avance cualquier proyecto de estatus, el calendario tentativo de sesiones es similar, con un receso entre el 6 de agosto y 5 de septiembre.
La Cámara de Representantes espera terminar sus trabajos legislativos el 15 de diciembre, mientras que el Senado haría lo propio el 21 de ese mes, si bien el nuevo Congreso no entrará en funciones hasta el 3 de enero de 2023.
La falta de tiempo complica las posibilidades de que cualquier proyecto, incluso si fuera avalado en primera instancia en la Cámara de Representantes, pudiera ser convertido en ley por el presidente Joe Biden, toda vez que, en el improbable caso de que al menos 10 senadores republicanos le dieran su apoyo, tendría que regresar a su cuerpo de origen si sufriera alguna enmienda en el camino.
El borrador del Puerto Rico Status Act dispone que se celebraría un “plebiscito inicial” el 5 de noviembre de 2023 entre las tres alternativas no territoriales: estadidad, independencia y la libre asociación. Si ninguna de las alternativas recibiera más del 50% de apoyo en ese referéndum, un segundo proceso se realizaría el 3 de marzo de 2024 entre las dos opciones que más votos recibieran en el primer plebiscito.


