Cerrarán 16 colecturías en noviembre
Reorganización de Hacienda. Zaragoza detalló que mejorarán la infraestructura tecnológica y subcontratarán el servicio de cobro de planes de pago para aumentar los recaudos
Por Cindy Burgos @Cindy_Andreina
El cierre y consolidación de 16 colecturías en noviembre, que se suman a las cinco ya consolidadas las pasadas semanas, será parte esencial del plan de reorganización del Departamento de Hacienda (DH), que se centrará en la innovación tecnológica, mejorar la fiscalización y el adiestramiento especializado del personal, detalló hoy el secretario de Hacienda, Juan Zaragoza.
La consolidación de colecturías se da luego de determinar que solo el 20 % de las transacciones que se realizan en ellas corresponde al cobro de deudas contributivas, dejando el 91 % de los ingresos. El restante de las transacciones corresponden a la venta de sellos y comprobantes (41 %), trámite que ya se puede realizar en las cooperativas y bancos, y multas o marbetes del Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) (39 %), los que buscarán que se puedan realizar completamente en las oficinas de esa agencia o por Internet.
Entre julio de 2016 y junio de 2018 se espera que cierren las restantes 41 colecturías —a razón de 13 por año— de manera que en 2018 se conviertan las estructuras actuales en uno a tres Centros Integrados de Servicios por cada una de las nueve regiones de servicio, explicó Zaragoza. En estos centros no se limitarán los servicios a los que se ofrecen en las colecturías, que pronto tendrán disponibles plataformas por teléfono e Internet (Hacienda Virtual) para completar todos sus trámites sin hacer filas.
Además de estas consolidaciones, que dejarán disponibles más empleados en el DH para otras tareas, el plan de reorganización incluye mejorar la fiscalización de los planes de pago mediante la subcontratación del servicio del cobro de estos. Actualmente existen alrededor de 30 mil planes de pago en el DH que acumulan entre $4 y $5 millones en cuentas por cobrar, pero la agencia “nunca ha tenido la infraestructura” para vigilar que se cumpla con ellos, por lo que hay una delincuencia de entre 60 y 70 %.
Esto ha provocado que, en ocasiones, se realicen planes de pago para deudas de $2 millones sin un colateral de la deuda, solo “firmas y te vas”. Muchos contribuyentes aprovechan esa falta de fiscalización y continúan pidiendo planes de pago sin cumplir con ellos y luego no pagan sus deudas, ya que vencen en cuatro años, explicó Zaragoza. Al subcontratar una empresa que ordene los planes de pago, el DH podrá saber cuándo alguien incumple con su plan, ya que la entidad le avisará, y podrá tomar acciones contra los contribuyentes deudores.
En esa línea, la agencia iniciará un plan de digitalización de las planillas de unos cuantos años anteriores al vigente para crear perfiles de radicaciones de cada uno de los contribuyentes y completarán la transición para que todas las radicaciones futuras sean únicamente por Internet. Esto será posible con el contrato de un nuevo computador central (mainframe) que permitirá mejorar los sistemas existentes y ampliar la capacidad de ancho de banda del DH. Aunque costaría sobre $25 millones esta contratación, Zaragoza dijo que pidió a los proponentes —Microsoft y Oracle— que fueran “creativos” en sus métodos de cobro.
Además, centralizarán las plataformas de todas las agencias en un sistema central que permita al DH acceder a todos los Sistemas Financieros y de Recursos Humanos del Gobierno y conocer los detalles de las nóminas, entre otros.
Para mejorar la fiscalización del impuesto sobre ventas y uso (IVU), el DH utilizará el sistema integrado de fiscalización Discovery y se implementará en octubre el sistema Asycuda (Automated System for Customs Data) en los muelles, un sistema impulsado por las Naciones Unidas que estandariza los manifiestos en las gestiones aduanas que funcionará en conjunto con el Portal Integrado del Comerciante (PICO), establecido meses atrás y que sirve para el cobro del IVU.
Por otro lado, el DH creó una alianza con la Universidad de Puerto Rico (UPR) para entrenar a los empleados de la agencia en un “currículo mínimo progresivo y comprensivo” a través de lo que se denominó en junio el Instituto de Desarrollo Profesional. La idea es que, al tratarse de una “industria del conocimiento”, los empleados sientan que “invierten en ellos” y que la agencia cuente con profesionales más especializados, sobre todo en el área de fiscalización.
A partir de este mes, iniciará el Colegio de Contadores Públicos Autorizados a adiestrar al personal en la certificación de examinador de fraude (CFE) y en octubre comenzarán la revisión del plan de clasificación y redistribución con miras a aumentar el salario de los auditores, que comienzan con $1,200 mensuales, por lo que se adiestran y se van del DH.
Además, comenzaron en mayo el desarrollo de indicadores de rendimiento y eficiencia, lo que se espera que en septiembre redunde en la medición de resultados continuos y medidas correctivas, así como informes gerenciales periódicos, algo que no ocurría en la agencia.
“Por fin en Hacienda se van a medir las cosas. Si mides, corriges”, señaló.

