Onerosas las recusaciones para los partidos

Anticipando que los cambios demográficos afectarán las elecciones, los partidos Popular Democrático (PPD) y Nuevo Progresista (PNP) se encuentran en la calle…

Por Cindy Burgos @Cindy_Andreina

9 ago 2015, 11:00 pm 4 min de lectura
Onerosas las recusaciones para los partidos

Anticipando que los cambios demográficos afectarán las elecciones, los partidos Popular Democrático (PPD) y Nuevo Progresista (PNP) se encuentran en la calle contabilizando a los electores y determinando cuántos de ellos cambiaron de domicilio, bien sea a otro municipio o porque emigraron, para decidir si iniciarán un proceso de recusación, lo que le corresponde a cada comité municipal.

Esto se hace debido a las imposibilidades de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) de saber qué elector se mudó, ya que esto debe notificarlo cada individuo. En el caso de los que emigran a Estados Unidos, son pocos los estados que envían una notificación a la CEE indicando qué puertorriqueños se registraron o sacaron una licencia de conducir, lo que podría resultar en la posibilidad de que un elector —aun viviendo en el exterior— pueda regresar a Puerto Rico a votar cuando desee mientras siga registrado, según el demógrafo Raúl Figueroa.

“A menos que una persona de un partido no diga que esa persona se mudó o algo así para que lo saquen (lo recusen), esa persona va a estar activa, sobre todo si votó en las últimas elecciones. Es difícil determinarlo. No hay forma de que sepas que esa persona se fue a vivir allá. Puede votar en Puerto Rico y en Estados Unidos (porque los sistemas no se comunican). No estoy recomendando que lo hagan, porque no creo que sea justo”, manifestó Figueroa.

Por su parte, el comisionado electoral del PNP, Jorge Dávila, dijo a Metro que le consta que el estado de Florida envía una notificación cuando un puertorriqueño registra una licencia de conducir o electoral, pero no ocurre con todos los estados.

Es por esto que se dan los casos de alcaldes pagando pasajes a puertorriqueños en el exterior, una denuncia que se realizó contra el municipio de Orocovis en las pasadas elecciones. “Ocurre más en pueblos pequeños de la isla, pero creo que son rumores que aumentan a medida que se acerca el proceso de elecciones. Nunca he visto a nadie haciendo eso sistemáticamente. Es algo más folclórico”, apuntó el comisionado electoral del PNP. Mientras, el comisionado electoral del PPD, Guillermo San Antonio, indicó que “eso depende mucho del presidente del municipio donde eso pueda suceder”. Ambos negaron que los partidos asignen fondos para ese propósito.

En las elecciones de 2012 se radicaron 8,019 solicitudes de recusación por los distintos partidos, de las que 2,389 fueron declaradas ha lugar. Unas 2,165 fueron procesadas, mientras que otras 224 no se procesaron porque el elector se inscribió donde le correspondía. Este proceso debe ser costeado por cada partido, pero en caso de que sean válidas las solicitudes, el dinero es reembolsado por la CEE.

Fuera del año electoral, solamente los que cambian de domicilio pueden ser recusados. En el año electoral, el periodo comienza el 15 de enero hasta el 30 de abril, previo a las primarias de junio y a la elección general de noviembre. Se necesita de una declaración jurada para las recusaciones a los no ciudadanos, los que tienen una dirección errónea, son menores de edad o roban una identidad. Otras recusaciones pueden ser automáticas, como los electores que mueren, son mentalmente incapaces o aparecen inscritos más de una vez.

“Estamos listos para ese proceso de recusaciones, tanto para llevarlos a cabo como para defenderlos en caso de que se recuse a un popular. (El proceso) es importante porque en el pasado hemos tenido precintos o municipios mudando personas para tomar partida. Se mudan para afectar la elección de alcalde o representante. Cada presidente de precinto tiene que estar al pendiente”, indicó San Antonio.

El comisionado del PPD adelantó que se encuentran determinando cómo será el proceso de recusación en noviembre de 2016 con el escrutinio electrónico, ya que, previamente, cuando un elector era cuestionado sobre si podía votar el día de la elección, solo se tomaba su papeleta y se colocaba en un sobre esperando la confirmación. “Con el escrutinio electrónico la idea es que el propio elector coloque la papeleta en la máquina. La CEE tiene que identificar en este tipo de situación si se va a seguir colocando la papeleta impugnada en un sobre (hasta tener la confirmación de si puede votar o no)”, indicó.