Junta fiscal tendría muchos poderes en P. R.

En momentos en que el Grupo de Trabajo para la Recuperación Económica de Puerto Rico se prepara para reunirse hoy con los acreedores de la Isla, hay otras de…

Por Cindy Burgos @Cindy_Andreina

12 jul 2015, 11:00 pm 3 min de lectura
Junta fiscal tendría muchos poderes en P. R.

En momentos en que el Grupo de Trabajo para la Recuperación Económica de Puerto Rico se prepara para reunirse hoy con los acreedores de la Isla, hay otras de las funciones del ente que no han sido explicadas y que tienen igual importancia de cara al proceso de reestructuración de la deuda.

Si bien se informó que este Grupo de Trabajo tendrá en sus manos la configuración de un plan fiscal a cinco años, que contará con la aportación de diversos sectores del país, poco se ha dicho de la junta fiscal que deberá velar por el cumplimiento de ese plan y los poderes que se le otorgarán, más allá de informarse que debe estar fuera del vaivén político.

“El objetivo principal del oversight (junta fiscal) es que el plan de ajuste fiscal y económico a cinco años con los acreedores se cumpla. No se puede (darle más poderes que los que tienen los políticos)”, se limitó a decir el viernes el secretario de la Gobernación, Víctor Suárez. “Qué poderes va a tener la junta (fiscal) es algo que no se ha determinado aún”, agregó la presidenta del Banco Gubernamental de Fomento, Melba Acosta, quien dijo que mantienen negociaciones con la Legislatura sobre los poderes que se le otorgarán basados en el análisis de otras juntas fiscales en EE. UU.

“En la ciudad de Nueva York se creó la junta (fiscal) en septiembre de 1975, que fue mi primer año en la Legislatura estatal, y la junta duró hasta 1986. En ese periodo, si la ciudad iba a emitir bonos, a emplear más personas o a hacer ciertos gastos, tenía que preguntarle a la junta para que esta dijera si caía bajo el plan fiscal que Nueva York tenía que cumplir”, explicó a Metro el congresista puertorriqueño José Serrano.

El representante demócrata por Nueva York destacó que, en el caso de Washington, D. C., la Junta de Control Financiero podía ir sobre las decisiones del alcalde y el consejo municipal. Esta estuvo activa desde el 1995 hasta el 2001, luego de cuatro presupuestos balanceados consecutivamente.

Serrano sostuvo que las juntas respondían a la Legisltura estatal, en Nueva York, y al Congreso, en el caso de D. C. “Pero si Puerto Rico crea una junta local, ¿a quién le responde?”, afirmó, tras destacar que no quisiera que este tipo de juntas se nombre desde el Gobierno federal, aunque sí favorece que Estados Unidos ayude a Puerto Rico en este proceso.

Por su parte, el economista José Alameda sostuvo que lo importante de la junta fiscal en la ciudad de Nueva York fue que se le dieron poderes “muy por encima de los políticos”, algo que deberían imitar en Puerto Rico, ya que “los políticos solo se preocupan por salir reelectos” y a veces “no entienden de economía”.

Además, fue clave que le permitieran tomar “medidas drásticas” que incluían incluso el veto a presupuestos presentados por el alcalde de la ciudad. “Las medidas de control (de la junta) fueron bestiales: redujeron el gasto de servicios públicos, cerraron hasta hospitales o secciones, redujeron gastos de educación… Aumentaron los impuestos, porque era la única manera de cerrar esa brecha (entre el gasto y los ingresos)”, sentenció.

Fechas importantes La agencia Reuters hizo un recuento de fechas importantes para la isla: •    13/julio. Reunión con los acreedores. •    15/julio. Se deberán pagar $250 M. a los empleados públicos. •    1/agosto. BGF debe pagar $169.6 M. al servicio de la deuda (pago mensual). Otros $335 M. se deben pagar a Cofina (pago semestral). •    17/agosto. Inicia la sesión legislativa. •    30/agosto. El Grupo de Trabajo para la Recuperación Económica debe entregar el plan fiscal a 5 años. •    31/agosto. La AAA debe pagar $90 M. de un préstamo a Banco Popular. •    1/septiembre. Vence el plazo de ejecución del plan de reestructuración de la AEE.