Arzobispo de San Juan pide a boricuas que amen a su patria

El arzobispo de San Juan, monseñor Roberto González Nieves, pidió el lunes a los puertorriqueños y puertorriqueñas que desarrollen “un amor más profundo” por…

Por Cindy Burgos @Cindy_Andreina

13 oct 2013, 11:00 pm 2 min de lectura

El arzobispo de San Juan, monseñor Roberto González Nieves, pidió el lunes a los puertorriqueños y puertorriqueñas que desarrollen “un amor más profundo” por su patria, ya que ese amor está dado por Dios y nos une como nación.

“Cada ser humano nace en el contexto de una patria, así como nacemos en una familia, pues se nace en una patria y la patria es un don de Dios, es una muestra de su amor. Y en la carta pastoral de 2003 yo quise decir que patria, nación e identidad es un don indivisible del amor de Dios”, expresó González Nieves en entrevista radial (Radio Isla).

De igual forma, defendió el Altar de la Patria ubicado en una capilla de la catedral de San Juan, ya que “es un lugar privilegiado para orar por las intenciones de la patria, de la unidad de la patria, la justicia, los derechos, la familia, etcétera”. Por este altar, el monseñor fue investigado por El Vaticano, a petición del exnuncio apostólico de la República Dominicana, el arzobispo Józef Wesolowski, destituido tras un escándalo de pedofilia.

El monseñor agregó que “me parece que debemos de lograr un amor más profundo, amar más a esta tierra, este pueblo, esta patria, y entenderemos que también esta patria es una nación. No hay patria sin nación, ni nación sin patria”. Según el sacerdote católico, con canciones como Preciosa, del compositor Rafael Hernández, “de todos los colores nos unimos en esa canción”.

Cuando se le cuestionó si un puertorriqueño puede amar a su patria siendo estadista, independentista, soberanista o estadolibrista, el arzobispo de San Juan indicó que “es una decisión muy personal de cada quién”.

“De acuerdo a su conciencia debe emitir su voto. Pero me parece que es importante aún consolidar la definición de patria y nación”, sostuvo.

El religioso explicó que, aunque pueda sentirse que se tiene una “segunda patria”, ese lugar donde naces “es la fundamental”. De igual forma, destacó que muchos puertorriqueños en la diáspora, sobre todo en las décadas de 1940 a 1970, “nos criamos con una conciencia siendo puertorriqueños”, por lo que desarrollan un sentido patrio similar al que se tiene cuando se nace en la Isla.