Bancos centrales de América ajustan estrategia por inflación y guerra
E.E. UU., Canadá y varios países de Latinoamérica modifican o frenan sus políticas monetarias ante el impacto del conflicto con Irán y el aumento de los costos energéticos
Por EFE
La guerra entre EE. UU. e Irán, que ha disparado los costos energéticos y añadido presión a la inflación, ha cambiado las perspectivas de la política monetaria en América. Mientras la Reserva Federal mantiene las tasas de interés en pausa, Canadá volvió a aumentarlas y varios bancos centrales latinoamericanos frenaron los recortes por el temor a un nuevo repunte de los precios.
La Reserva Federal (Fed) mantuvo las tasas entre el 3.75 % y el 4 %, después de haberlas subido en septiembre por primera vez en más de tres años.
La decisión, respaldada por 10 de los 12 miembros del Comité Federal de Mercado Abierto, evidenció diferencias sobre el rumbo de la política monetaria, ya que dos integrantes votaron a favor de un nuevo incremento de 25 puntos básicos.
La inflación estadounidense continúa por encima del objetivo del 2 %, con el índice de precios al consumidor superior al 3 % durante los últimos tres meses, impulsado en parte por el encarecimiento de los combustibles debido a las guerras en Irán y Ucrania.
La Fed considera que la actividad económica mantiene un ritmo sólido, aunque reconoce que persiste una elevada incertidumbre internacional.
Canadá elevó la tasa en 25 puntos básicos, hasta el 2.5 %, en la primera subida desde julio de 2023. El Banco de Canadá justificó la medida por el deterioro de las perspectivas inflacionarias debido al encarecimiento del petróleo y de los costos de producción y transporte, en medio de la prolongación de la guerra entre EE. UU. e Irán.
La autoridad monetaria canadiense prevé que la inflación alcance el 3.5 % al cierre de 2026 y advirtió que podría necesitar nuevos incrementos si persisten las presiones sobre los precios.
Brasil fue el primero en interrumpir el ciclo de flexibilización. El Banco Central mantuvo la tasa de referencia en el 13.75 %, después de cinco reducciones consecutivas desde marzo, cuando se encontraba en el 15 %.
La institución brasileña argumentó su decisión por el aumento de los precios del petróleo, las tensiones geopolíticas y la aceleración de la inflación interna, que llegó al 4.58 % anual, por encima del techo del 4.5 % de la meta oficial.
En México, el banco central redujo la tasa de referencia en 25 puntos básicos, hasta el 6.25 %, después de tres reuniones consecutivas sin cambios.
La decisión fue dividida, con tres votos a favor del recorte y dos partidarios de mantenerla en el 6.5 %. El organismo mexicano consideró que el proceso de desinflación continúa y que no existen presiones de demanda, aunque elevó sus previsiones de inflación para el último trimestre de 2026 y advirtió de riesgos asociados a la depreciación del peso y los conflictos mundiales. Su próxima reunión será el 17 de diciembre.
En Colombia, el Banco de la República dejó las tasas en el 12.25 %, aunque la decisión estuvo dividida, ya que cuatro directores votaron por mantenerlas y tres defendieron un incremento de 25 puntos básicos. La inflación anual llegó al 6.29 % en septiembre y las expectativas para el cierre de 2026 subieron al 6.9 %.
Entre los riesgos, el banco central colombiano mencionó el fenómeno climático de El Niño, que podría encarecer los alimentos, mientras que la desaceleración económica limita el margen de actuación.
En Chile, el Banco Central mantuvo la tasa en el 4.5 %, por unanimidad. La institución advirtió de un aumento de los riesgos inflacionarios por el encarecimiento de la energía, los alimentos y los costos de transporte y fertilizantes.
El emisor chileno también señaló que las expectativas de inflación a corto plazo han aumentado y que evaluará sus siguientes decisiones reunión a reunión, con el objetivo de llevar la inflación al 3 % en un plazo de dos años.
Perú mantiene la tasa en el 4.25 %, nivel que conserva desde septiembre de 2025. El Banco Central de Reserva tiene prevista su próxima decisión para la próxima semana, cuando se conocerá si mantiene la pausa o modifica su política monetaria.



