En lugar de reservarlo para el postre, la chef Xiomy decidió convertir el chocolate en eje estructural de cada plato. En una cena celebrada en La Pícara, en Santurce, el lanzamiento de las nuevas tabletas Ferrero Rocher sirvió como excusa para una propuesta gastronómica arriesgada: integrar chocolate blanco, leche y oscuro a los platos del exclusivo restaurante. El resultado fue un ejercicio técnico donde el cacao funcionó como grasa, especia y elemento de contraste.
El concepto fue claro desde el primer brindis: integrar el chocolate —en sus versiones blanco, leche y oscuro— a cada curso del menú, acompañándolo con vinos seleccionados y cócteles creados especialmente para la ocasión.
La jornada inició con un cóctel a base de tequila, pepino fresco, jugo de limón y un toque de chocolate blanco rallado Ferrero Rocher Square, elaborado por el equipo de coctelería de La Pícara. El trago marcó el tono de la noche: equilibrio entre frescura, dulzor y textura.

La velada, diseñada para periodistas, figuras públicas e influencers, inició su servicio de comida con un bombón de foie con chocolate blanco y gel de frutos rojos, maridado con Beaujolais Villages. La combinación buscó equilibrar acidez y cremosidad, mientras el chocolate aportaba dulzor y textura.
El segundo tiempo elevó la apuesta con croquetas de jamón 5J terminadas con ralladura de chocolate con avellanas. La chef trabajó la bechamel de forma generosa, apostando al contraste entre lo salado del jamón y el perfil tostado del cacao. “Lo que hicimos fue atrevernos a rallar el chocolate de la nueva innovación de la tableta sobre la croqueta”, expresó. El Valpolicella Ripasso seleccionado reforzó notas especiadas y de vainilla que dialogaron con el plato.

El punto culminante llegó con el cachete de cerdo Korobuta bañado en demi de chocolate oscuro, acompañado de risotto de calabaza y semillas garrapiñadas. Aquí el chocolate dejó de ser acento para convertirse en base de la salsa, aportando amargor controlado y profundidad. “La salsa con la que trabajamos integra el chocolate oscuro con el jugo de la carrillera… tomamos lo dulce, lo salado y el chocolate amargo y lo integramos a un plato principal”, dijo la chef Xiomy.

El chocolate fue protagonista a lo largo de toda la experiencia. “Lo que hicimos fue integrar el chocolate como un ingrediente real de cocina, no como decoración”, expresó Betsy Rosario, directora de mercadeo de la marca durante la presentación, al destacar que la intención era demostrar la versatilidad del producto más allá del consumo tradicional.
Por su parte, el gerente general de Ferrero Rocher en Puerto Rico, Ross De Luca, subrayó el enfoque sensorial del lanzamiento: “Nuestro compromiso es que el consumidor descubra nuevas formas de experimentar el chocolate, manteniendo sabor, textura y elegancia”.

La experiencia cerró con un postre de Salted Caramel S’mores acompañado de un jerez estilo East India, reforzando la idea de que el chocolate puede dialogar con perfiles tostados, vinos estructurados y técnicas de cocina contemporánea.

