Sabores del desierto a la Patagonia
Viajes. La cocina es una forma cultural de conocer los países que visitamos
Por Aiola Virella @AiolaVirella
Chile — Imagine recorrer un país de 4,270 kilómetros de Norte a Sur para aprender de sus costumbres, historia y cultura de la mano de un nativo en tan solo tres horas y media… Pues eso es lo que logra noche tras noche el chef chileno Rodolfo Guzmán en su restaurante Boragó.
No es casualidad que haya conseguido ubicarse como el número dos de Latinoamérica en la lista anual de la revista Restaurant, que además lo ubica entre los primeros 50 del mundo. No te ofrecen platos, sino experiencias y estas tienen el propósito de mostrar la riqueza y diversidad de Chile. Expone el chef que su oferta se basa en la “estacionalidad remarcada del territorio Chileno, en productos del mar, bosques, valles y montañas, respetando lo que el suelo es capaz de entregar en el momento, tal como mapuches y pehuenches así proponen”.
Tampoco hay WiFi, pues la concentración del comensal debe estar en la experiencia de descubrir un país a través de la gastronomía.
Chile es un país de gran extensión territorial, por lo que conocerlo le tomará unas vacaciones bastante largas, pero si tiene poco tiempo, lo ideal es optar por las excursiones turísticas durante el día y en las noches conocerlo a través de la cocina. Es ahí donde una visita a Boragó resulta esencial.
La presentación es altamente creativa. El uso de las rocas se destaca, así como una cercanía hacia el escenario natural de Chile.
Aquí un ejemplo de lo que puede ser una degustación en Boragó: Berlín de Paté, Araucaria y piñones fermentados y curados, Pobre de harina tostada y marraqueta, Erizos y salsa verde de linaza, Crudo de ciervo y maquí de la Patagonia, Icocos de mayo, Pulmay frío y jibia de la zona central, Chupe de bosque de quintay y ensalada de orillas. Secuencia de rocas: Piures, Comida silvestre de rocas de Punta de Traica, Puré de rocas y caldo de rocas de Isla Negra, Congrio y flores de roca de principios de primavera, Ternera de libre pastoreo de parral en primavera temprana. Secuencia de espino chileno: Coulant de un bocado, Ulpo de espino y helado de hongos de ciudad, Tres leches, Oveja Chilota, Cabra de Chacabuco y vaca de El Monte, Ensalada de Rica Rica,cenizo y pepino, Frío glacial. La cocina molecular está presente en toda la oferta.
