Gina Carano: “Se siente como un nuevo comienzo”
Los Ángeles, California, será el escenario para el encuentro de artes marciales mixtas
Por Félix Caraballo
El combate entre Gina Carano y Ronda Rousey lleva años cocinándose en la mente de los fanáticos de las artes marciales mixtas. Durante tiempo, fue ese “qué hubiese pasado si…”, por la diferencia en los tiempos en que brillaron… pero ahora finalmente será realidad. Y, según dejaron claro ambas figuras, esto no será una exhibición ni un espectáculo nostálgico: será una pelea de verdad.
Para Carano, sin embargo, este combate representa mucho más que regresar al octágono. La peleadora, y una de las pioneras del MMA femenino, aseguró que no ve este momento como el cierre de una etapa. “Se siente como un nuevo comienzo… como un mundo completamente nuevo para mí”, expresó en entrevista exclusiva con Metro. “Ahora puedo tomar todo lo que he aprendido y moverme hacia adelante con eso”.
La veterana peleadora reconoce que ha cambiado desde sus primeros días en el deporte. Y, mientras hay quienes continúan vendiendo la narrativa de striker contra grappler, Carano insiste en que la realidad será más compleja. Sabe que Rousey llegará preparada para demostrar que todavía pertenece a la conversación. “Estoy preparada para cualquier versión de Ronda”, sostuvo. “Estoy lista para una pelea completa de MMA, como sea que termine”. Dejó entrever que ha trabajado aspectos de su estilo que no ha mostrado públicamente, especialmente en el grappling y el trabajo en el suelo. Más allá de la estrategia, lo que más llama la atención alrededor de este combate es el respeto mutuo entre ambas figuras, algo poco común en este tipo de rivalidades. “No tienes que odiar a alguien para tener una gran pelea”, comentó. “Tenemos tanto respeto la una por la otra que eso hará esta pelea todavía mejor”.
La exestrella de MMA también reflexionó sobre cuánto ha evolucionado el deporte femenino desde sus años como una de las caras principales de la disciplina. Según esta, el nivel técnico y profesional de las atletas actuales ha alcanzado otra dimensión. “Ahora ves atletas mucho más completas. El nivel en jiu-jitsu, boxeo, lucha y preparación mental ha crecido muchísimo”, indicó.
Pero el regreso de Carano no se limita al deporte. La actriz de The Mandalorian y Haywire también habló de su deseo de retomar su carrera en Hollywood y enfocarse nuevamente en contar historias en la pantalla grande. Tras participar en proyectos importantes durante la pasada década, siente que todavía tiene mucho por demostrar en la industria del cine. “No creo que haya mostrado todavía todo lo que puedo hacer en el cine”, afirmó. “Tengo una necesidad profunda de contar historias”. Incluso, al imaginar cómo titularía una película inspirada en esta pelea, soltó entre risas una frase que resume bastante bien el tono de este regreso: Beautiful Violence.
Sobre un posible futuro después de Rousey, Carano prefirió mantenerse cautelosa. Aseguró que toda su atención está puesta en este combate, aunque tampoco quiso cerrar completamente la puerta a seguir peleando. “Ella es la única razón por la que regresé”, dijo sobre Rousey. “Pero nunca sabes qué puede pasar después”.
Carano también habló sobre la desigualdad económica que todavía enfrentan muchas atletas femeninas, señalando que el problema no es falta de talento, sino de promoción y respaldo mediático. La expeleadora destacó cómo plataformas como Netflix y MVP han comenzado a demostrar el potencial comercial de los deportes femeninos cuando reciben la exposición adecuada. “Las superestrellas ya existen en todos los deportes femeninos”, afirmó la también fanática de Amanda Serrano. “Lo que falta es promocionarlas de la misma manera”. Explicó que mientras más inversión exista en mercadeo y visibilidad, más crecerán las audiencias y, eventualmente, los salarios de las atletas.
Sea cual sea el resultado este sábado cuando se enfrenten en California, el regreso de Gina Carano ya logró algo importante: volver a colocar su nombre en el centro de la conversación del deporte de combate y abrir un nuevo capítulo en una carrera que todavía parece tener mucho por contar.


