Las Justas de Atletismo de la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI) 2026 culminaron este sábado en la tarde con un saldo histórico de 12 récords, incluyendo tres marcas nacionales, en una edición que reafirmó el alto nivel competitivo del deporte universitario en la isla.
La Universidad Interamericana de Puerto Rico y la Universidad Ana G. Méndez dividieron honores por rama.
Los Tigres de la Universidad Interamericana de Puerto Rico se proclamaron campeones en la rama masculina con 235 puntos, mientras que las Taínas de la Universidad Ana G. Méndez (UAGM) conquistaron el título femenino con 230 puntos. La lucha por el segundo lugar fue cerrada, con la Interamericana y la UAGM intercambiando posiciones en ambas ramas.
La figura dominante de la jornada fue el velocista mayagüezano José Figueroa, quien rompió el récord nacional y de la LAI en los 200 metros con 20.06 segundos. Además, implantó una nueva marca en los 400 metros lisos con 44.49 segundos, posicionándose entre los mejores tiempos a nivel mundial.
Figueroa también integró los equipos de relevo 4x100 y 4x400 metros que establecieron nuevas marcas de la LAI, evidenciando la profundidad del talento en la UAGM. En femenino, Grace Otero se destacó al imponer récord en los 400 metros vallas con tiempo de 57.38 segundos, mientras que varias cuartetas de relevo también reescribieron las marcas de la liga.
Por su parte, la Interamericana sumó registros históricos en los 100 metros con Frances Colón y en el lanzamiento de martillo con Michael Soler y Yarielis Torres. La UPR de Río Piedras también aportó nuevas marcas en los 10,000 metros marcha.
Con 97 años de historia y cerca de 4,000 estudiantes-atletas, la LAI continúa consolidándose como el principal semillero del atletismo en Puerto Rico.
Católica rompe pronósticos y domina el baile en las Justas LAI
Lo que se anticipaba como una competencia cerrada terminó elevándose a otro nivel. La final de baile de las Justas de la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI) 2026, celebrada en Mayagüez, confirmó por qué es uno de los eventos más esperados del festival deportivo, con rutinas de alto calibre y una lucha reñida hasta el último momento.
Sin embargo, el resultado dejó un giro inesperado: la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico no solo se llevó el oro en jazz, donde históricamente ha dominado, sino que también conquistó el hip hop, asegurando la Copa Global y firmando una de las actuaciones más completas de la noche.
El triunfo tuvo un elemento clave que no pasó desapercibido. A diferencia de años anteriores, donde el equipo apostaba por propuestas más teatrales y el uso de “props”, esta vez la Católica optó por una ejecución más limpia y técnica en hip hop, confiando en la precisión, sincronización y dificultad de sus movimientos para imponerse ante sus rivales.
La estrategia rindió frutos en una competencia que se definió por apenas medio punto ante la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras, que se mantuvo en contienda hasta el final.
Parte de ese momento lo protagonizó Sugheily Padrón, seleccionada como Jugadora Más Valiosa (MVP) del baile en su primera participación.
“Soy rookie y, sinceramente, no lo podía creer. Sentí como si todo se detuviera”, expresó a Metro Puerto Rico. “Fue un momento bien emocional. Todo el trabajo, los ensayos y los sacrificios pasaron por mi mente. Confié en el proceso, en mi equipo y en que estábamos listos para darlo todo”, abundó.
Desde el cuerpo técnico, la entrenadora Ashley Galloza destacó el cambio de enfoque como parte del crecimiento del equipo.
“Este grupo entendió lo que requería la competencia este año. Se trabajó con mucha disciplina y detalle”, explicó. “Decidimos apostar por la ejecución, por hacer las cosas bien limpias, y los chicos respondieron. Lo que se vio en el tabloncillo es el resultado de meses de trabajo en equipo”, agregó.
En porrismo, la Universidad de Puerto Rico en Bayamón se alzó con el campeonato, mientras que Malena Fuentes fue reconocida como MVP, cerrando así una destacada carrera universitaria.
“Me siento sumamente agradecida y realizada conmigo misma. Han sido cinco años de mucho trabajo y sacrificio”, afirmó. “Este logro representa todo lo que construimos como equipo. Más allá del resultado, me llevo la disciplina, la responsabilidad y las enseñanzas que me marcaron para siempre”, sostuvo.
La noche cerró con una certeza: en una competencia donde el nivel continúa subiendo cada año, la diferencia puede estar en los detalles. Y esta vez, la Católica apostó a la técnica… y ganó.





