En la industria tech hay dos formas de anunciar un gadget: con un escenario lleno de luces… o con frases medidas, dichas en pasillos importantes, que suenan a “sí, existe, pero aún no lo verán”. OpenAI eligió la segunda. En el Foro Económico Mundial de Davos, representantes de la empresa dejaron claro que el proyecto de hardware sigue vivo y avanzando.
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Lo curioso es que, mientras muchos gadgets de IA recientes han pasado por el mundo sin pena ni gloria, este genera expectación por una razón muy concreta: la mano de Jony Ive está en el diseño, y eso suele cambiar la conversación.
Davos pone fecha tentativa: “segunda mitad de 2026”
La confirmación más directa llegó desde Axios House en Davos. Chris Lehane, jefe de asuntos globales de OpenAI, dijo que la compañía está “en camino” de presentar su primer dispositivo en la segunda mitad de 2026, aunque sin prometer que necesariamente llegue a tiendas ese mismo año.
Ese matiz importa: OpenAI habla de “presentar” o “mostrar”, no de “lanzar” con disponibilidad inmediata. En el mundo del hardware, esa diferencia separa un prototipo enseñable de un producto listo para millones de manos.
Por qué este intento de hardware suena distinto
El historial reciente es un recordatorio brutal: varios “dispositivos de IA” han intentado destronar al smartphone y han terminado como experimento caro. En ese contexto, OpenAI se apoya en un as bajo la manga: su alianza con Jony Ive, el diseñador asociado a productos icónicos de Apple.
Además, esto no es solo una colaboración informal. En 2025, OpenAI anunció la adquisición de io Products, la firma de hardware vinculada a Ive, en un acuerdo valorado en alrededor de 6,5 mil millones de dólares, con Ive asumiendo un rol creativo clave.
Traducción libre: OpenAI no quiere “un gadget simpático”; quiere una nueva categoría (o al menos, intentarlo con todas las fichas sobre la mesa).

“Más silencioso” que un smartphone: la idea de tecnología calmada
Sam Altman ha descrito este futuro dispositivo como algo más “pacífico” y “calmo” que el teléfono: menos pantalla, menos presión informativa, más interacción natural.
Aquí encaja el ADN de Ive: diseño minimalista, obsesión por la intuición y esa búsqueda de objetos que se sienten “obvios” cuando por fin los ves. En entrevistas y coberturas recientes sobre el proyecto, se repite la ambición de crear algo shockingly simple: que parezca casi demasiado simple para ser real.
¿Qué formato tendría? Wearable, audio y nombres clave en el rumor
OpenAI está siendo deliberadamente evasiva con el formato final, y ahí es donde aparecen las filtraciones. Varias coberturas hablan de que el proyecto podría apuntar a un wearable centrado en audio, con un enfoque “sin pantalla” o con pantalla mínima.
En ese terreno surgen nombres en clave que se han repetido en medios y reportes de cadena de suministro: “Sweetpea” y “Gumdrop”, asociados a prototipos que podrían parecerse a auriculares o un dispositivo pequeño y de bolsillo. Ojo: eso sigue siendo rumor, no especificación oficial.
Lo interesante no es si termina siendo pin, auriculares o “cosa nueva”, sino el objetivo: sacar a la IA del “abrir una app” y llevarla a un uso más ambient (siempre presente, pero sin exigir atención constante).
Lo que falta por saber (y lo que definirá el éxito)
Para que el dispositivo no termine en el cajón de “promesas raras”, hay tres preguntas que OpenAI tendrá que responder cuando llegue el momento:
- Privacidad: un asistente “siempre cerca” implica datos sensibles y contextuales.
- Utilidad real: ¿hace cosas que el teléfono no hace… o solo las hace “con otro envoltorio”?
- Ecosistema: ¿trabaja con iOS/Android sin fricción o intenta crear su propio mundo?
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Por ahora, lo único sólido es el marco: existe, avanza y su ventana más probable está marcada en el calendario hacia finales de 2026.
