¿Calor o frío? Así pueden afectar la psoriasis

Especialistas comparten recomendaciones para el cuidado diario de la piel durante los cambios de temporada.

Por Metro Puerto Rico

13 de mayo de 2026 03:35 p. m. hrs 2 min de lectura
¿Calor o frío? Así pueden afectar la psoriasis
Ampollas en la piel

El sudor, la fricción de la ropa, la exposición solar excesiva y la resequedad ambiental pueden influir en los síntomas de quienes viven con psoriasis.

Para muchas personas que viven con psoriasis, los cambios de temperatura no solo transforman el ambiente, sino también la manera en que responde su piel. Tanto el calor intenso como el frío pueden provocar variaciones en los síntomas, generando desde resequedad y picor hasta inflamación y brotes más visibles.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica, sistémica y no transmisible que se manifiesta principalmente en la piel mediante lesiones rojizas cubiertas de escamas blancas, comúnmente en áreas como codos, rodillas y cuero cabelludo. Estas lesiones pueden desaparecer y reaparecer en distintas zonas del cuerpo.

Según se detalla en información compartida por la Asociación Puertorriqueña de Ayuda al Paciente de Psoriasis (APAPP), durante los meses de calor el sudor, la fricción provocada por la ropa y la exposición prolongada a altas temperaturas pueden irritar las áreas afectadas. Aunque algunas personas experimentan alivio con una exposición moderada al sol, el exceso puede causar quemaduras e inflamación, empeorando el cuadro clínico. La deshidratación también puede afectar la capacidad de la piel para mantenerse protegida.

En temporadas frías ocurre un efecto distinto. La disminución de humedad ambiental y el uso de calefacción en interiores pueden resecar aún más la piel, aumentando la sensación de tirantez, la descamación y el picor. Las duchas demasiado calientes también pueden remover los aceites naturales que ayudan a mantener la hidratación cutánea.

Frente a estos cambios, los especialistas recomiendan mantener una rutina constante de cuidado. Entre las medidas sugeridas se encuentra aplicar humectantes espesos y sin fragancia, especialmente después del baño, utilizar protector solar diariamente, preferir duchas tibias y mantenerse bien hidratado.

La ropa también juega un papel importante. Durante días calurosos se aconseja optar por telas ligeras y transpirables que permitan evaporar el sudor y reduzcan la fricción, mientras que en épocas frías se recomienda utilizar capas suaves que ayuden a proteger la piel del aire seco y los cambios bruscos de temperatura.

Los expertos destacan además la importancia de observar cómo responde la piel en cada estación, ya que cada paciente puede reaccionar de manera distinta. Algunas personas pueden notar mejoría con la exposición solar moderada, mientras otras experimentan irritación con el calor o mayor resequedad en ambientes con aire acondicionado.

Si aparecen brotes persistentes, inflamación severa o síntomas que afectan la calidad de vida, recomiendan consultar con un dermatólogo para evaluar posibles ajustes en el tratamiento.

Como parte de sus esfuerzos educativos, la Asociación Puertorriqueña de Ayuda al Paciente de Psoriasis celebrará una asamblea gratuita para pacientes el próximo 6 de junio en el Museo de los Próceres en Cabo Rojo.

La actividad contará con charlas educativas sobre la enfermedad, salud mental y manejo de síntomas.