Sabrosía

El fine dining se vuelve más íntimo y emocional

El chef ejecutivo del restaurante Atera, distinguido con dos estrellas Michelin en Nueva York, reflexionó sobre la evolución de la gastronomía contemporánea hacia experiencias más personalizadas

Atera
Atera

Reconocido internacionalmente por su enfoque innovador y sensorial, el chef Ronny Emborg, se ha consolidado como una de las figuras más influyentes de la gastronomía contemporánea.

Como chef ejecutivo de Atera, restaurante ubicado en el vecindario de Tribeca en Nueva York y galardonado con dos estrellas Michelin, lidera una propuesta culinaria que redefine la experiencia del fine dining a través de menús estacionales, técnicas de vanguardia y una narrativa gastronómica centrada en los sentidos.

Desde esa trayectoria, el chef compartió su mirada sobre el rumbo que ha tomado la alta cocina en los últimos años, una transformación que ha dejado atrás la formalidad rígida para dar paso a experiencias más cercanas, humanas y memorables.

“Creo que el fine dining se está volviendo cada vez más personal y adaptado a cada huésped. Estamos viendo un cambio hacia entornos más íntimos, con experiencias más pequeñas diseñadas para profundizar la conexión entre la cocina y el comensal”, expresó el chef a Sabrosía.PR

Suministrada
Suministrada Chef Ronny Emborg se ha consolidado como una de las figuras más influyentes de la gastronomía contemporánea.

A su juicio, esta evolución permite que la gastronomía contemporánea se enfoque no solo en la técnica, sino también en la emoción y la hospitalidad, elementos que hoy definen la manera en que los restaurantes buscan conectar con sus invitados.

En ese contexto, el chef también dirigió su atención hacia el momento clave que vive Puerto Rico dentro del panorama culinario global.

Desde su perspectiva, el archipiélago posee una base sólida para posicionarse como un destino gastronómico competitivo, impulsado por la frescura de sus ingredientes y la cercanía con productores locales.

“La isla tiene un potencial increíble como destino gastronómico; simplemente necesita seguir dando pasos acertados con la calidad de los ingredientes locales, especialmente los mariscos y la estrecha relación con agricultores y productores”, afirmó.

El chef señaló que esta conexión directa con los productos del territorio representa una fortaleza estratégica que puede elevar la cocina local en la escena internacional, al tiempo que fortalece la identidad culinaria.

Durante su visita, también confesó que los sabores intensos y vibrantes que caracterizan la cocina puertorriqueña captaron su atención desde el primer momento. Ingredientes como el plátano, el coco y el mangó, explicó, aportan una riqueza natural que define el perfil gastronómico de la isla y contribuye a diferenciarla de otros mercados culinarios.

“Estos elementos, combinados con la fuerte herencia cultural de la isla, crean un perfil de sabor distintivo que puede posicionar a Puerto Rico como un destino único y atractivo en el panorama gastronómico mundial”, sostuvo.

Asimismo, el chef consideró que el creciente interés de chefs y restaurantes internacionales por Puerto Rico refleja una oportunidad histórica para consolidar su reputación gastronómica. En su opinión, la creación de eventos recurrentes que promuevan tanto el talento global como el local sería una estrategia clave para fortalecer esa visibilidad.

“Crear un momento culinario dedicado, como una semana anual que reúna a chefs internacionales, sería una forma poderosa de elevar el perfil de Puerto Rico. Es importante no solo mostrar talento global, sino también destacar la riqueza de la cocina local e inspirar a la próxima generación de chefs”, añadió.

Esta mirada estratégica y cultural en torno a la gastronomía se materializó durante su visita, donde su presencia formó parte de una colaboración culinaria que reunió técnica, creatividad y una profunda conexión con el entorno.

La experiencia, celebrada en el restaurante COA de Dorado Beach, a Ritz-Carlton Reserve, se convirtió así en un encuentro entre la innovación culinaria y la esencia de la isla, y en una muestra del momento vibrante que vive Puerto Rico como destino gastronómico en el escenario internacional.