Hablar del ron en Puerto Rico es hablar de historia, de economía y de identidad. Pero también es hablar de evolución; de un destilado que pasó de ser símbolo de tradición a convertirse en una experiencia cultural completa que hoy integra educación, coctelería, gastronomía e iniciativas turísticas.
Esa transformación es el eje central de la conversación en torno al Taste of Rum 2026, un evento que, más allá de la celebración, sirve como plataforma para entender cómo el ron ha crecido y se ha reinventado a lo largo de los años.
Para Federico J. Hernández, fundador del evento, autor y reconocido experto internacional en ron, la historia del ron en Puerto Rico está profundamente ligada al desarrollo económico y social de la isla.
“Puerto Rico tiene el nombre de la capital del mundo del ron, y eso se da porque, cuando nos convertimos en territorio americano, alrededor de la década de 1930, se estableció una ley que permitió que el impuesto federal del ron vendido en Estados Unidos se devolviera a Puerto Rico. Eso fue clave para el desarrollo del país”, explicó Hernández.
Ese mecanismo, conocido hoy como Rum Tax Cover Over, se convirtió en uno de los pilares económicos del sector y permitió impulsar proyectos de infraestructura y desarrollo en la isla.
“Luis Muñoz Marín y Teodoro Moscoso fueron muy astutos al entender que ese dinero podría utilizarse para construir proyectos y fortalecer la economía. Así comenzó una etapa de crecimiento importante para la industria del ron”, comentó el experto.
Los inicios del ron y la creación de estándares de calidad
La evolución del ron también está marcada por la necesidad de proteger su reputación. En sus inicios, según Hernández, la industria enfrentó retos relacionados con la calidad y la competencia.
“Hubo un momento en que algunas compañías vendían ron muy barato y de baja calidad. Entonces, las destilerías que quedaban se unieron para crear estándares de lo que debía ser un buen ron puertorriqueño”, relató.
Esos estándares establecieron reglas claras sobre el proceso de producción, incluyendo el tiempo de añejamiento y el origen del destilado.
“En ese momento, se definió que el ron tenía que estar añejado por tres años, en barricas de roble americano, destilado en Puerto Rico y hecho de melaza. Esas normas ayudaron a consolidar la reputación del ron puertorriqueño”, dijo.
Con el paso del tiempo, la industria se consolidó y se modernizó, dando paso a una nueva etapa de crecimiento.
“Puerto Rico sigue siendo el productor de ron más grande del mundo, gracias a grandes destilerías, pero también a la llegada de nuevas marcas y proyectos que han revitalizado la categoría”, sostuvo Hernández.
El renacimiento de las destilerías y la diversificación del ron
Uno de los cambios más significativos en la industria ha sido el surgimiento de destilerías artesanales y nuevas expresiones del ron, incluyendo productos elaborados a partir del jugo de la caña.
“Hace unos años, se abrió la primera destilería artesanal moderna en Puerto Rico, y desde ahí comenzó un renacimiento de proyectos que han diversificado la producción y han llevado el ron a nuevos niveles”, indicó el autor.
Ese renacimiento también ha impulsado el desarrollo de productos prémium y ha fortalecido la presencia del ron puertorriqueño en mercados internacionales.
“Hoy, tenemos rones que han sido reconocidos en competencias internacionales y que se venden como productos de alta gama. Eso demuestra que la industria ha evolucionado y que el mundo reconoce la calidad de nuestro ron”, afirmó.
La cultura del ron se expande de la barra a la mesa
Esa evolución no solo se refleja en la producción, sino también en la forma en que el ron se integra en la experiencia gastronómica.
En La Casita de los Rones, ubicada en Viejo San Juan y considerada el flagship store (tienda insignia) del ron puertorriqueño, la propuesta culinaria busca demostrar que el destilado puede ser protagonista en la cocina.
Para Ramón Díaz, fundador del espacio, el objetivo es educar al consumidor y mostrar la versatilidad del ron más allá de la bebida.
“El ron es el destilado más versátil que existe. Lo puedes usar en cócteles, lo puedes beber solo y también lo puedes integrar en la gastronomía. Esa versatilidad es lo que lo mantiene vigente y lo hace evolucionar”, expresó Díaz.
Como parte de esa visión, el equipo culinario, liderado por el chef Joel Rodríguez y Nomar Concepción, desarrolló una oferta gastronómica que incorpora el ron como ingrediente principal en diferentes preparaciones.
Entre los platos que forman parte de la experiencia, se destacan las empanadas rellenas con churrasco marinado en ron añejo, acompañadas de chimichurri con ron Don Q Limón y reducción de vino; los dumplings con salsa asiática de la casa; los rum chicken bites preparados con Bacardí Spiced; los fish bites elaborados con cerveza Medalla y bacalaíto, con alioli de cilantro; y las croquetas de gandules servidas con salsa criolla elaborada con ron oro y alioli elaborado con ron Don Q Limón.
Estas creaciones reflejan una tendencia creciente en la industria con el uso del ron como ingrediente y elemento diferenciador en la oferta gastronómica.
Para Juan Lastra, socio de Díaz y estratega en el desarrollo de conceptos de bares, el crecimiento de la industria también está vinculado al turismo y a la educación del consumidor.
“La idea es que las personas puedan vivir la experiencia completa del ron, entender su historia y descubrir todas sus posibilidades. No se trata solo de beber, sino de aprender y disfrutar”, explicó Lastra.
Este destacó que eventos como el Taste of Rum han sido fundamentales para posicionar el ron como un atractivo turístico y cultural.
“Estamos creando una plataforma que permite que el visitante y el local conozcan lo que está pasando en la industria, desde las destilerías tradicionales hasta las nuevas tendencias en coctelería y gastronomía”, expresó.
Un símbolo de autenticidad
El ron se ha convertido en un símbolo de orgullo cultural para los puertorriqueños. Ese sentimiento, según Díaz, se ha fortalecido en la última década.
“Ha sido mucho esfuerzo lograr que los puertorriqueños valoren sus propios productos. Hoy, vemos un orgullo renovado por el ron local, por nuestras marcas y por nuestra tradición”, afirmó.
Ese orgullo también se refleja en la gastronomía y en la cultura popular, donde el ron continúa siendo central.
Taste of Rum 2026
La edición 2026 del Taste of Rum se celebrará el próximo sábado, 28 de marzo, en el Centro de Convenciones de Puerto Rico, consolidándose como el festival y congreso internacional de ron más grande del Caribe y de las Américas.
El evento reunirá a productores, expertos y público general en una experiencia que combina degustaciones, seminarios educativos, música en vivo y propuestas gastronómicas, reafirmando el papel del ron como uno de los activos estratégicos más importantes de la economía puertorriqueña.
Actualmente, Puerto Rico produce aproximadamente el 70 % del ron que se consume en Estados Unidos, y la industria genera cientos de empleos directos e indirectos, consolidándose como uno de los pilares del sector manufacturero del país.
Más que una celebración, el Taste of Rum 2026 representa una mirada al pasado, al presente y al futuro de una industria que continúa evolucionando, manteniendo viva una tradición que forma parte esencial de la identidad puertorriqueña.





