Ponce— El silencio del almacén Solera de la Destilería Serrallés, ese lugar donde el tiempo se mide en barricas, tiene su propia mística. Allí, dentro de las instalaciones en Ponce, los invitados fueron guiados por la master blender Liza Cordero a una cata especial con el propósito de presentar las nuevas expresiones premium de Don Q.
En ese escenario, la experta dijo, con la convicción de quien conoce cada etapa del añejamiento: “Aquí hay ángeles”, cual custodios de los espíritus que reposan.
Pero la cata no se sintió distante, sino como una invitación a mirar el ron desde la experiencia y con la pasión que se produce.
“Cada ron es distinto y mi trabajo es guiarlos a través de una experiencia que personalmente tuve cuando los fui a desarrollar, y qué mejor que compartirla con todos”, expresó la ingeniera Cordero, al explicar el propósito del encuentro.
Con el lanzamiento de Don Q Reserva y Don Q Reserva Especial, la destilería busca responder a un consumidor cada vez más exigente. Así lo explicó la VP de Manufactura y Maestra Ronera, Silvia Santiago, en referencia a la evolución del mercado y el creciente interés de los consumidores por las categorías premium.
A preguntas de Sabrosia.PR sobre el maridaje sugerido, la master blender compartió que lo importante es que el plato no compita.
“Ponemos un Reserva 7 a disfrutar con una buena carne, pero con un acompañante que no sea tan imponente, que no tenga ajo, sino unos vegetales, etc.”, recomendó.
Si el ron va a ser protagonista, los acompañantes deben funcionar como marco, no como distracción. Esa regla cobra más sentido cuando el destilado trae dulzor, vainilla o caramelo. Ingredientes marcados, como el ajo o las salsas excesivamente especiadas, pueden tapar esas capas sedosas que el roble construye con el tiempo.
Para Don Q Reserva, sugirió un maridaje más cotidiano, pero igual de afinado, ideal para quienes quieren elevar una cena sin convertirla en ceremonia.
“El reserva viene a ser algo más común, como un pollo con vegetales, con aromas más fuertes, más sabores”, explicó. En esa línea, un ave jugosa con vegetales asados y hierbas, o incluso una preparación sencilla al horno, permite que el ron se mueva entre lo tostado y lo redondo sin que el paladar se sature.
Don Q Reserva Especial, en cambio, se siente como sobremesa larga. Cordero lo coloca en un escenario más formal, de conversación lenta y plato con intención.
“El reserva especial lo estoy utilizando como cuando tú tienes una carne de cordero”, comentó. ‘
Las sugerencias funcionan para cualquier amante del ron. “Para el Reserva simplemente tienes que tener un plato en donde él es el que domina”.
En la práctica, eso se traduce en escoger carnes con carácter, pero preparaciones limpias, como cortes a la parrilla o al horno con sazón medida. Si el ron trae notas de barrica, caramelo, vainilla y frutas secas, el maridaje ideal no es el que grita, sino el que conversa. Vegetales al horno, purés sutiles o una salsa corta sin exceso dominante.
A tono con el mes del amor, Cordero también compartió con este diario que “el chocolate con el Reserva XO es muy bueno”, pero descató la recomendación por el porcentaje de cacao.
“Con Reserva 7, tiene que ser un chocolate que sea más por ciento de cacao”. Para Reserva, en cambio, sugirió un giro más goloso. “Una notita un poco más dulce, como con uno relleno de frutas”.
En ese contexto, tambié detalló que un chocolate con mayor cacao tiende a ser más amargo y más serio, y eso hace que el ron se perciba más redondo, como si sus notas dulces y tostadas abrigaran el final. En cambio, cuando el chocolate trae frutas o relleno, se abre una conversación distinta. El ron puede engancharse con lo afrutado sin perder su estructura.
Para finalizar, hizo una invitación a pensar en el ron como protagonista y que se deje sentir en la mesa. “Yo soy amante de la gastronomía y en el mundo del ron premium, el mejor maridaje es el que respeta la copa y se disfruta sin prisa”, puntualizó.
Don Q Reserva
Don Q Reserva “es una mezcla de rones añejados un mínimo de cinco años en barriles de roble blanco americano que previamente fueron utilizados para añejar bourbon”. Además, “presenta un color dorado ámbar y un aroma con notas de caramelo, vainilla, roble, pasas y ciruelas”. En boca, “ofrece un sabor suave y balanceado con un dulzor sutil” y “representa una puerta de entrada accesible al mundo de los rones premium dentro de la familia Don Q, sin comprometer la alta calidad que distingue a la marca”.
Don Q Reserva Especial
Don Q Reserva Especial “es una mezcla de rones añejados entre siete y diez años en barriles de roble blanco americano previamente utilizados para bourbon”.
Se describe como una expresión que “se distingue por un sabor rico y afrutado, un dulzor elegante y un final prolongado”.
En nariz, “su aroma combina toques ligeros de tostado del barril, caramelo, vainilla y frutas secas”, y se presenta como “una experiencia de ron sofisticada y compleja, pensada para que cualquier amante del buen ron pueda disfrutarla”.
