Esto es lo que respiramos y cómo nos afecta

Por ALEXANDRA ORTIZ | @Dinwen

La medidas que han resuelto imponer los expertos de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (Came) para contrarrestar los altos niveles de contaminación en la Ciudad de México y zona metropolitana han abierto un gran debate y polémica, tanto por la afectación en el estilo de vida citadino, como por el cuestionamiento de su efectividad para mejorar la calidad del aire a corto y largo plazo.
Sin embargo, expertos coinciden que los elementos contaminantes presentes en al aire de la Megalópolis representan, indudablemente, un riesgo para la salud que requiere atención, pues anualmente se registran cerca de 22 mil muertes asociadas a la mala calidad del aire.

De acuerdo con la Dirección de Monitoreo Atmosférico de la Ciudad de México, éstos son los componentes que están presentes en el ambiente y sus consecuencias en la salud.

Ozono
Éste es el elemento que más altos índices ha registrado. Es sabido que la capa de zono que se encuentra en la estratósfera es el escudo principal que nos protege de los rayos UV y que su el daño que ha registrado podría provocar grandes cambios climáticos al planeta. Por otro lado, el ozono troposférico, es decir el ambiental, significa un riesgo para la salud de los seres vivos pues es un fuerte oxidante que disminuye la función respiratoria y daña la vegetación.

Según con la Came, algunos de los riesgos asociados a las altas concentraciones de ozono están la iritación en vías respiratorias, molestias graves en personas con problemas cardiovasculares y activación de ataques de asma.

Plomo
Este metal es considerado una neurotoxina que debido a una larga exposición puede causar daños en el sistema hepático, gastrointestinal, óseo y renal.  

Dióxido de Azufre
Este gas es una factor importante en la lluvia ácida, ya que reacciona para formar ácido sulfúrico. Principalmente emitido por vehículos que usan diésel como combustible, irrita las vías respiratorias y agudiza enfermedades cardiovasculares.

Óxidos de nitrógeno
El óxido nítrico (NO) y el dióxido de nitrógeno (NO2) también pueden reaccionar para las precipitaciones de lluvia ácida, aunque sólo el NO2 tiene un impacto negativo para el ser humano. Puede agravar enfermedades como bronquitis y pulmonía por la irritación de vías respiratorias y, en altas concentraciones, puede dañar el tejido pulmonar.

Monóxido de carbono
Un gas altamente tóxico que emiten los cerca de cinco millones de autos en la Ciudad de México. En épocas de frío suele ser una causa común de envenenamiento pues también lo producen la calefacción habitacional, así como la quema de desperdicios. Su alta concentración en espacios cerrados es mortal; es una factor para la inhabilitación del transporte de oxígeno hacia las células, por lo que provocar mareos, dolor de cabeza, náuseas y desmayos.

Partículas suspendidas
Se refiere a cualquier tipo de sólido, como polvo, arena, basura y otros materiales resultado de procesos industriales y naturales, como las cenizas volcánicas o reacciones químicas, o, incluso, partículas de combustión y gases precursores de aerosoles producidos en incendios forestales. Dependiendo de su concentración, agravan y propician enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

BTEX
Se refieres a los gases y vapores en el ambiente compuestos por benceno, tolueno, etilbenceno y xileno, los cuales se producen por la quema de combustibles, sustancias orgánicas, humo de tabaco, uso de solventes y pinturas, así como por algunos tipo de vegetación. Contribuyen a la formación del esmog fotoquímico y cada uno en altas concentraciones provocan desde cansancio, debilidad y ausencia de apetito, hasta vértigo, náuseas, dolor de cabeza y alteraciones en el sistema nervioso central.

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