Abogados como estrategas de comunicación

Lee la opinión de Neisha Torres-De León

Por Neisha Torres-De León Relacionista y profesora universitaria

La producción del programa televisivo “Jugando Pelota Dura”, de Univision Puerto Rico, invitó a tres de los más allegados y exfuncionarios del entonces gobernador Ricardo Rosselló Neváres para discutir cómo fueron los últimos días antes de la histórica renuncia tras revelarse aquel infame chat y que provocó casi dos semanas de constantes protestas masivas en todo Puerto Rico.

Anthony Maceira, exsecretario de Asuntos Públicos; Carlos Mercader, exdirector de Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico y; William Villafañe, exsecretario de la Gobernación, contaron sus versiones estando cerca de su amigo Rosselló Neváres y cómo lo ayudaron a enfrentar y manejar la vorágine.

Fueron muchos días en que la opinión pública se dirigió exclusivamente para intentar entender cuál era la estrategia mediática que habían implementado para un gobernador que, a duras penas, lucía estar consciente y en control para manejar la situación.

Los tres amigos, que son abogados de profesión, confirmaron en el espacio televisivo que fueron los responsables, en gran medida, de asesorar estratégicamente al entonces primer ejecutivo. Irónicamente la mayoría de estas recomendaciones estaban relacionadas a intentar un manejo efectivo frente a los medios de comunicación y, por consiguiente, ante el país.

Atrás quedaron las dudas de quién apoyó la decisión para realizar la conferencia de prensa tras su arribo a Puerto Rico, desde Europa. También fue aclarado que un congresista demócrata fue quien sugirió la participación de Rosselló Neváres en la entrevista con Shepard Smith, de Fox News. Lograron explicar qué sucedió la tarde de la renuncia y la confusión que hubo con la prensa sobre cuándo se pronunciaría ante el país y de hasta cómo no tenían definido un portavoz para presentarse ante los cuestionamientos de los medios de comunicación. Todo esto fueron decisiones que tomaron abogados de profesión.

De hecho, la noche de su renuncia, muchos cuestionaron la forma en que se hizo: un mensaje grabado y programado incorrectamente desde su cuenta personal de Facebook. Los tres funcionarios aceptaron que, además de la redacción del mensaje de su renuncia, lo ayudaron en las cuestiones técnicas y de producción del vídeo.

A juzgar por las respuestas de los tres abogados, todo parecía indicar que durante esta fase crítica de la crisis, no se contó con un especialista y estratega en comunicación, que pudiera asesorar, no solo al gobernador, sino a todo su grupo de gobierno.

Es meritorio repasar el contexto del verano 2019 y comprender que, para que los gobiernos locales funcionen de forma efectiva, necesitan comunicarse efectivamente con sus constituyentes. Esta función es un aspecto particularmente destacado en el gobierno para garantizar que la información se difunda de manera clara, eficiente y al mayor número de personas.

El trabajo de un abogado es proteger la organización de cualquier desafío ante un Tribunal y correctamente deben asesorar a sus clientes en que cualquier cosa que digan, puede usarse en su contra. Pero en una crisis, el trabajo de un relacionista licenciado, que es un estratega capacitado para manejar una situación de envergadura como la del año pasado, es ayudar a guiar al cliente y a la organización a enfrentar la crisis con una comunicación clara y bien pensada.

Los tres funcionarios discutieron en el programa si el verano 2019 valió la pena. Desde el contexto de comunicación estratégica, sí valió la pena porque ayudó a reconocer el valor y la aportación que le ofrece un profesional en comunicación para cualquier organización o individuo y que su único objetivo será ayudarlo a dirigir y manejar una crisis para evitar o reparar un daño mayor.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo