Pedro Pierluisi considera innecesario solicitar revisión al CDC tras cancelación de acuerdo de vacunación con la Guardia Nacional

El mandatario emitió expresiones contradictorias sobre el papel que desempeñaba el organismo militar en la distribución de las dosis

Por Manuel Guillama Capella

El gobernador Pedro Pierluisi restó importancia a la determinación de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de cancelar el acuerdo de administración de vacunas de Covid-19 que mantenía con la Guardia Nacional de Puerto Rico como penalización por la inoculación a destiempo de menores de edad.

Aunque Pierluisi dijo inicialmente que la carta del CDC, enviada el lunes al ayudante general de la Guardia Nacional, José Juan Reyes, no impide que el organismo continúe realizando labores de almacenamiento y distribución de vacunas, posteriormente afirmó que esa es una función que ya había asumido el Departamento de Salud.

“Ahora esta desautorización ocurre cuando ya la participación que tenía la Guardia Nacional en la vacunación era muy limitada. Estábamos hablando de encamados en Puerto Rico, pero no era un universo grande de personas a ser vacunadas. La labor de almacenaje y distribución también ya había pasado en tiempo reciente al Departamento de Salud. No vislumbramos problema en ese aspecto”, sostuvo el primer ejecutivo, asegurando que el cuerpo militar continuará apoyando las labores de cernimiento con las pruebas de Covid-19 en el aeropuerto.

Sin embargo, en un comunicado de prensa emitido ayer, el propio Departamento de Salud indicó que la Guardia Nacional continuaba realizando la tarea de distribuir las dosis al momento de la notificación del CDC. El Departamento de Salud informó que ayer mismo asumirían esa responsabilidad, aunque no se detalló cuál sería la logística para la transición.

Pierluisi señaló que, de momento, no considera necesario solicitar al CDC una reconsideración de su decisión. En la misiva a Reyes, se detalla que la Guardia Nacional cuenta con un periodo de 14 días para pedir una revisión.

“No tengo intención de hacer eso porque, otra vez, ya esa función que llevaba a cabo la Guardia Nacional cesó hace un tiempo. No afecta el manejo de la pandemia que estamos llevando a cabo. No he conversado sobre ese punto en particular con el ayudante general. Desde mi punto de vista no es necesaria esa solicitud”, insistió el mandatario.

La comunicación del CDC a la Guardia Nacional precisa que, el 28 de octubre, el organismo recibió información de parte del Departamento de Salud federal referente a que el cuerpo militar había vacunado, entre febrero y julio de este año, a menores de 16 años antes de que se expidieran las autorizaciones para esos grupos de edad.

“El CDC también está cancelando el Acuerdo Suplementario de Redistribución de Vacunas de Covid-19 con la Guardia Nacional de Puerto Rico, con efectividad inmediata”, añade la carta firmada por la subdirectora de Manejo y Operaciones del Centro Nacional para la Inmunización y Enfermedades Respiratorias del CDC, Kristin Pope.

La carta añade que el CDC estaría proveyendo instrucciones sobre la remoción de las dosis que quedaran en posesión de la Guardia Nacional.

“Por el pasado año, hemos contado con la activa colaboración de la Guardia Nacional de Puerto Rico en la distribución y administración de vacunas, esfuerzos que nos permitieron atender el inicio de la inoculación. Ahora, estamos tomando el control de la logística de recibo y entrega para continuar avanzando en la vacunación y en los refuerzos. Estaremos garantizando la continuidad de los servicios y promoviendo la accesibilidad de la vacuna a la población hábil, a través de los proveedores, como lo hemos hecho hasta ahora. El Departamento de Salud tiene un largo historial efectivo de administración de vacunas en Puerto Rico y es apropiado que, ya habiendo pasado casi un año del proceso de vacunación, sea el Departamento de Salud quien lidere todas las estrategias”, señaló ayer la principal oficial médico de la agencia, Iris Cardona.

En la rueda de prensa esta mañana, Pierluisi planteó que la misión de la Guardia Nacional relacionada con las vacunas se costeó en su totalidad con fondos federales, si bien no pudo precisar la cifra.

“Hay que felicitar a la Guardia Nacional de Puerto Rico por su rol al combatir esta pandemia. La realidad es que vacunaran a más de 600,000 personas en todo Puerto Rico. Salvaron, estoy seguro, cientos de vidas al así hacerlo. Como bien dijo (Reyes), en estas operaciones de emergencias siempre ocurren errores. En esta situación fue un error aislado. La información que tengo es que la Guardia Nacional actuó de buena fe pero sí se malinterpretaron las guías aplicables. Estamos hablando de alrededor de 70 niños que fueron inoculados antes de tiempo”, sentenció Pierluisi.

Si bien el 83% de la población total ha recibido al menos una dosis de la vacuna y casi el 73% completó la serie inicial, al presente ya hay sobre 1.2 millones de personas en Puerto Rico que deben recibir la dosis de refuerzo para mantener un nivel adecuado de inmunidad contra el virus.

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