¿Podría el Black Friday volverse verde?

Aunque el consumismo responsable es una tendencia creciente, muchas personas de todo el mundo participan en el Black Friday y el Cyber Monday, grandes días de compras que afectan el medio ambiente. Metro investiga cómo podrían transformarse estas fechas en el futuro.

Por Juan Marrero

El Black Friday y el Cyber Monday son dos de los mayores eventos de ventas de compras del año. Debido a los descuentos y a la promoción de los productos por parte de los minoristas, animan a los consumidores a comprar más de lo que necesitan o más de lo que normalmente comprarían. Mientras que los bienes solían ser productos de fin de temporada de los que los minoristas intentaban deshacerse, hoy en día, la producción y la fabricación se orientan a hacer frente al exceso de demanda, utilizando más recursos/materiales y, por tanto, provocando más problemas medioambientales.

Una gran parte de las emisiones perjudiciales para el clima está relacionada con los procesos industriales necesarios para fabricar y transportar los productos. También hay efectos secundarios perjudiciales para el medioambiente y las comunidades locales por la extracción de materias primas. Y, según los expertos, si nos tomamos en serio la lucha contra la crisis climática y otros problemas medioambientales, es esencial reducir el número de cosas innecesarias que compramos.

70 %

de las emisiones de gases de efecto invernadero se deben al consumo excesivo en las ciudades.

 

“Desgraciadamente, el Black Friday y el Cyber Monday hacen lo contrario, pues fomentan un frenesí consumista, diseñado para persuadirnos de que gastemos dinero en más cosas de las que queremos o necesitamos, sin tener en cuenta las consecuencias más amplias”, explicó a Metro Stuart Capstick, científico social medioambiental con sede en la Universidad de Cardiff (Gales) y subdirector del Centro para el Cambio Climático y las Transformaciones Sociales.

Sin embargo, en los últimos años se ha producido un enorme aumento de la sensibilización y la preocupación por la crisis climática. Personas de todo el mundo están preocupadas, quieren que los gobiernos actúen y reconocen la necesidad de que los ciudadanos desempeñen su papel. Pero Sharon Cullinane, profesora asociada de la Escuela de Negocios, Economía y Derecho de la Universidad de Gotemburgo (Suecia), cree que esta sensibilización está creciendo desde una base baja.

“Hay tendencias como la compra de productos de segunda mano o de seminuevo o el alquiler, pero estas tendencias son bastante de nicho. Hay pruebas de que la gente quiere actuar de forma responsable en lo que respecta al medioambiente, pero para muchos la relación entre ese objetivo y la reducción de su consumo es tenue. Se necesita más educación y mejor información, una información objetiva que no se considere un “lavado verde””, dijo.

Cullinane añadió: “Los consumidores deben pensar en sus compras. Tómense un momento para considerar si la compra es necesaria; reduzcan el número de compras impulsivas que nunca se utilizarán una vez adquiridas; intente comprar menos pero mejor para reducir los residuos; cuando compre en línea, no exija la entrega inmediata a menos que sea realmente necesario y trate de “agrupar” las compras siempre que sea posible; intente comprar en su localidad siempre que sea posible; intente no utilizar su automóvil en el proceso de compra, pero si esto es inevitable, intente combinar el viaje de compras con otros viajes que pueda necesitar hacer (como ir al trabajo)”.

Algunos expertos creen que el énfasis en los días únicos de compras como el Black Friday o el Cyber Monday se reducirá con el tiempo. De hecho, lo estamos viendo este año a causa de la escasez de inventario y de personal, así como de los retrasos en los envíos.

“Las empresas están tratando de encontrar formas de animar a los consumidores a comprar antes de lo habitual para que los pedidos estén listos antes de las fiestas”, declaró Mathew Isaac, profesor de mercadeo en la Escuela de Negocios Albers de la Universidad de Seattle y profesor visitante en la Escuela de Negocios Cox de la Universidad Metodista del Sur.

Y concluyó: “Aunque las compras navideñas y los eventos de venta pueden cambiar, no creo que estas tradiciones desaparezcan pronto. Mientras los destinatarios de los regalos disfruten desenvolviendo los regalos durante las fiestas, siempre habrá personas que busquen ideas y ventas navideñas”.

¿Cuál fecha es más perjudicial para el medio ambiente?

Stuart Capstick, científico social medioambiental de la Universidad de Cardiff (Gales) y director adjunto del Centro de Cambio Climático y Transformaciones Sociales.

—“Para los minoristas más pequeños, éticos o locales, el Black Friday puede ser una oportunidad importante para apoyar sus ingresos y su negocio. El Cyber Monday es más probable que canalice los beneficios hacia los grandes almacenes de Internet, por lo que, en general, es probable que sea el más perjudicial de los dos”.

Sharon Cullinane, profesora asociada de la Escuela de Negocios, Economía y Derecho de la Universidad de Gotemburgo (Suecia).

—“Algunos expertos creen que este año podría haber una gran carrera de vuelta a las tiendas físicas debido a una demanda reprimida de “ir de compras” en el sentido físico. Todavía no se sabe cuál es el impacto medioambiental relativo de las compras en línea frente a las tiendas físicas”.

Mathew Isaac, profesor de mercadeo en la Escuela de Negocios Albers de la Universidad de Seattle y en la Escuela de Negocios Cox de la Universidad Metodista del Sur.

—“El Cyber Monday suele ser el día de mayores compras y, por tanto, es probable que tenga un impacto más negativo en el medio ambiente en general. Esto es especialmente cierto porque muchos de los productos que se compran en línea se empaquetan individualmente y luego se entregan a los hogares en múltiples envíos”.

3 PREGUNTAS A… Chiara Campione

Responsable de la Unidad de Empresas y Consumidores de Greenpeace Italia

¿La población en general conoce el impacto perjudicial del Black Friday y el Cyber Monday?

—Aunque el consumismo consciente es cada día más popular, no somos ajenos a las intenciones de mercadeo ni ingenuos a los movimientos comerciales por parte de las grandes cadenas que se presentan en los centros comerciales, como en las webs más conocidas, como Amazon o e-Bay. Todavía una gran parte de las personas en el mundo son seducidas creyendo que la compra de algo podría hacerles más felices o darles una vida mejor.

¿Cómo podrían las empresas ser ecológicas en estas fechas?

—No creemos que la solución para un “Black Friday verde” sea algo de lo que se encarguen las marcas. La solución debe encontrarse a nivel político. Como ciudadanos (en lugar de consumidores), tenemos que responsabilizar a los políticos y asegurarnos de que los gobiernos también cumplen su parte. El mundo necesita ahora más que nunca una visión audaz que esté respaldada por la acción, por ejemplo, prohibiendo los materiales de un solo uso y promoviendo el rellenado y la reutilización como soluciones. Prohibir la publicidad comercial en las ciudades, como han hecho Ámsterdam, Londres y Grenoble, es también una buena palanca para reducir el consumo. Introducir “distritos de fabricantes” y “cafés de reparación” en ciudades, en lugar de nuevos centros comerciales, también ayudaría a los ciudadanos a reducir y reutilizar antes de comprar.

¿Qué aconseja a los consumidores?

—Aunque las compras estén bien integradas en nuestro día a día, el consumo sin sentido no tiene por qué estarlo. Como consumidores, no debemos seguir formando parte de este sistema sin preocuparnos por el impacto medioambiental. No todo lo que tiene un gran precio merece ser comprado. Una vez que vendamos nuestro Planeta, no podremos volver a comprarlo.

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