Pedro Pierluisi justifica reapertura y asegura reducción en contagios

La nueva orden ejecutiva regirá desde el 24 de mayo hasta el 6 de junio.

Por Sadot Santana Miranda

Al insistir en que todo apunta a una reducción en la intensidad de la pandemia del COVID-19 en la isla, el gobernador Pedro Pierluisi defendió ayer los cambios a granel incluidos en su nueva orden ejecutiva en la que se eliminó el toque de queda, se aumentó la capacidad en los comercios y permitió la reapertura de la industria artística.

La eliminación del toque de queda figura como uno de los cambios más drásticos en las nuevas directrices y una aparente flexibilización en el uso de las mascarillas para aquellas personas que hayan completado el ciclo de vacunación. Asimismo, establecimientos como restaurantes podrán operar, a partir del lunes 24 de mayo, con una capacidad del 50%.

Para el mandatario, el ritmo de vacunación, la baja en hospitalizaciones y la reducción en la tasa de positividad del virus ameritan una amplia flexibilización en el sector económico y social del país.

“Continuamos combatiendo la pandemia del covid-19, pero ya estamos viendo la luz al final del túnel. Las medidas que hemos tomado para protegernos, las restricciones a las actividades públicas, los requerimientos de pruebas y actividades pruebas aleatorias, así como el énfasis de estrategia de vacunación han permitido que se revierta el repunte de casos que vimos hace mes y medio”, arrancó el gobernador durante una conferencia en el Coliseo de Puerto Rico, quien incluso no descartó que, de mantenerse una reducción en los indicadores, considerará flexibilizaciones adicionales.

La nueva orden ejecutiva regirá desde el próximo lunes 24 de mayo hasta el 6 de junio. Con los cambios, los establecimientos comerciales podrán operar desde las 5:00 a.m. hasta las 12:00 p.m., las agencias gubernamentales podrán retornar al trabajo presencial mientras sea viable, se elimina la restricción del uso de mascarillas en playas y parques y se permite la reapertura en los teatros, anfiteatros y cines. La orden permite la reapertura de coliseos a un 30% de capacidad y sus asistentes deberán presentar una prueba negativa del COVID-19 a menos que certifiquen que están vacunados contra el virus. Mientras que el uso de mascarillas y distanciamiento físico se mantendrá vigente en establecimientos públicos.

El gobernador también autorizó el reinicio de los campamentos de verano sujeto a un protocolo que deberá emitir el Departamento de Recreación y Deportes en conjunto con el Departamento de Salud. La orden, además, eliminó el requisito de una prueba negativa de COVID-19 a viajeros residentes de la isla que estén completamente vacunados y que provengan de vuelos de algún estado de Estados Unidos. Para vuelos internacionales, deberán presentar una prueba negativa del virus al llegar al aeropuerto Luis Muñoz Marín.

Hasta hace menos de un mes, la isla experimentó otro repunte de contagios de COVID-19 en el que la tasa de hospitalizaciones superó las 500 y la tasa de positividad escaló al 13%.

Y si bien algunos indicadores del COVID-19 muestran signos de reducción, estudios y profesionales de la salud han mantenido sus preocupaciones en torno a establecimientos como restaurantes cerrados ya que estos continúan siendo focos de contagios.

“Siempre hay voces que pueden tener una visión contraria, pero la realidad es que el consenso es que tenemos continuar esta apertura gradual e incluye los restaurantes. La orden tiene una vigencia de dos semanas a propósito. Así que, si por alguna razón veo un repunte, me reservo el derecho de hacer ajustes”, señaló el gobernador a preguntas de Metro.

Por su parte, aunque las cifras de vacunados han aumentado en los pasados meses, recientemente la cantidad de personas vacunadas se ha mantenido estancada. El secretario del Departamento de Salud, Carlos Mellado, reconoció que lo que se está experimentando es una reducción en la intensidad de personas a acudir a vacunarse contra el COVID-19. Sin embargo, se mostró confiado en que las cifras de personas inoculadas sigan aumentando a medida que se adoptan otras estrategias para que las personas reciban estas dosis. Incluso, Mellado reconoció que la agencia contempla adoptar mecanismos para incentivar la vacunación de personas contra el COVID-19.

“Lo que disminuyó fue la intensidad con que las personas querían vacunarse. Siempre lo explico que las estrategias de vacunación van cambiando de acuerdo con la población. Ahora tenemos muchos más proveedores que están vacunando y ya hacer vacunaciones masivas en centros ya es diferente ya no tienen sentido”, dijo Mellado.

Actualmente, un 39% de la población ha completado el ciclo de vacunación requerido contra el COVID-19. Mientras que un 49% cuenta con al menos una dosis de las vacunas de Pfizer y Moderna, las cuales requieren dos dosis para completar el ciclo.

El funcionario, además, respaldó que aquellas personas que estén completamente vacunadas puedan retirarse la mascarilla en lugares de trabajo en donde sus compañeros también estén inoculados y no reciban público. Sin embargo, en lugares cerrados, Mellado insistió en que se debe continuar con el uso de la mascarilla.

Por su parte, el gobernador indicó que los denominados chinchorros y barras permanecerán cerrados durante la vigencia de esta orden ejecutiva. También permite la reapertura de valet parkings y se autoriza las cirugías electivas que requieran cuidado intensivo.

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