Tasas de mortalidad guían distribución de vacunas, afirma Salud

El 56% de las dosis se han asignado a la región metropolitana

Por Manuel Guillama Capella

El Departamento de Salud justificó hoy la distribución de vacunas contra el Covid-19 a base de las tasas de mortalidad que se observan en las distintas regiones en que se divide la agencia, lo que ha supuesto mayores asignaciones a pueblos del área metropolitana.

“Lo que se busca dentro del proceso de vacunación es, número uno, llegar a los lugares donde hay mayor mortalidad e incidencia, en este caso del Covid. Número dos, poder atender las poblaciones más vulnerables y que sea de una manera equitativa para todos”, indicó Carlos Mellado, secretario designado de la agencia.

De las ocho regiones de Salud, la metropolitana –compuesta por San Juan, Guaynabo, Trujllo Alto, Carolina, Canóvanas y Loíza– es la que más vacunas ha recibido hasta el día de hoy, con 273,710. Le siguen, en orden: Caguas (50,370), Ponce (47,745), Bayamón (44,445), Arecibo (29,950), Mayagüez (21,095), Aguadilla (9,750) y Fajardo (8,915).

Las cifras ofrecidas ascienden a un total de 485,980.

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Municipios como San Juan, Bayamón, Guaynabo, Juncos, Orocovis, Carolina, Vega Baja y Hatillo, entre otros muestran una tasa de mortalidad de entre 216 y 369 por cada 100,000 habitantes, según un mapa distribuido por Salud. Las tasas más bajas, con entre cero y 83 muertes por cada 100,000 personas, se concentran en el suroeste, en municipios como Cabo Rojo, San Germán, Lajas y Guánica.

Mellado sostuvo que las cantidades distribuidas a las regiones Metro y Bayamón se encuentran infladas debido a la concentración de hospitales en estos municipios y el hecho de que la subfase 1-A de vacunación atendía principalmente a profesionales de la salud que laboran en centros hospitalarios.

En la conferencia de prensa, la directora del programa de vacunación, Iris Cardona, afirmó que Maricao es el único de los 78 municipios al que no se le han asignado vacunas hasta la fecha, ya que no cuenta con un proveedor certificado.

“No tienen una farmacia, una facilidad, no se solicitó. No obstante, nuestros colaboradores vacunadores se han movido a hacer actividades y vacunar a los encamados”, dijo Cardona.

La infectóloga, asimismo, reconoció que el Departamento de Salud ha asignado vacunas a proveedores adicionales luego del 28 de enero, fecha en la que se entregó una lista al Centro de Periodismo Investigativo en que constaba que ocho municipios no habían recibido una sola vacuna.

“La lista que salió en medios de comunicación tiene una fecha (28 de enero) y de allá para acá se han ido añadiendo otros pueblos”, manifestó Cardona.’

“Cuando existan más vacunas, la cantidad de proveedores que habrá en Puerto Rico va a ser absurda. Se van a acabar las vacunas en menos de na’”, dijo, en tanto, Mellado.

Sin información de multas a ‘colaos’

De otro lado, los funcionarios no pudieron precisar si se han impuesto penalidades a personas que se hayan vacunado fuera de turno, aunque Cardona mencionó que sí se han llevado a cabo investigaciones.

“A mí me consta que inició una investigación de cinco solicitudes donde hubo quejas. Cuando fuimos a investigar nos dijeron que una estilista se había colado, pero la muchacha era enfermera y fue a vacunarse con su investigación de enfermera. Llegó con sus colegas y mostró su identificación. También hubo una queja de que habían investigado un centro que estaba vacunando esposas de los doctores. Las esposas eran también médicos practicantes, eso se investigó y se atendió el asunto”, sostuvo Cardona.

Cardona igualmente señaló que, a raíz de una orden administrativa de Mellado, se le está pidiendo a los proveedores que hagan constar en el permiso de vacunación los motivos para la inoculación cuando reciban una solicitud de una persona que no cae dentro del grupo de edad. La orden administrativa dispone multas de hasta $5,000 en caso de incumplimiento.

Metro solicitó más temprano en el día información sobre las multas emitidas, pero al momento de publicación no se había entregado la información.

“Si no existe razón para vacunarse, no se vacuna hasta que le toque su turno. Pero hay situaciones (ya que) una vez se abre un frasco de la vacuna hay un periodo de seis horas para usarla. Hay situaciones donde terminaron los pacientes, se esperaban 10 pacientes para ese ‘vial’ (frasco) y llegaron ocho, esa vacuna es oro. Hemos dado instrucciones de que no se pierda, que se busque en una lista y se llame a los que deberían ser vacunados, pero hay un tiempo finito. Si, por ejemplo, usted no tiene la edad para ser vacunado y dio la casualidad que estaba ahí usted podría ser vacunado y no ser un delito”, dijo la doctora.

El documento de “Consentimiento de administración de vacunas” que debe llenar el paciente incluye un renglón de “clasificación del paciente”, en la que se incluyen varias alternativas de acuerdo al nivel de riesgo de la persona.

Sobre las 120 personas de entre 13 y 17 años que, según los documentos suministrados por Salud, han tenido acceso a la vacuna, Cardona señaló que corresponden principalmente a menores pertenecientes a los centros de discapacidad intelectual de la agencia.

“Hay profesionales de la salud jóvenes, enfermeras, terapistas, técnicos de sala que tienen esas edades y también hemos vacunado estudiantes de esas disciplinas que están rotando en áreas clínicas. Aunque son jóvenes, son profesionales de la salud o aspirantes a profesionales de la salud”, dijo Cardona, al asegurar que no se ha vacunado a nadie menor de 16 años.

Ninguna de las vacunas contra el Covid-19 que se administran en Puerto Rico tiene autorización para usarse en personas de 15 años o menos.

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