Polémicos, pero necesarios, estipendios a candidatos

La Oficina del Contralor Electoral regula estos gastos directos en los candidatos que deben justificarse para fines electorales

Por Manuel Guillama Capella

La práctica de otorgar estipendios a los aspirantes a puestos electivos, que pueden provenir de los recaudos de sus comités de campaña o de los partidos a los que representan, no pareciera estar muy en boga en el presente ciclo electoral, a juzgar por los informes ante la Oficina del Contralor Electoral (OCE).

Entre los aspirantes a la gobernación, únicamente la candidata del Movimiento Victoria Ciudadana, Alexandra Lúgaro, ha informado gastos por concepto de salarios o estipendios asignados al propio aspirante. En el caso de Lúgaro, su informe de febrero de este año registra un gasto de $3,500 por concepto de “estipendio a la candidata”, mientras el de julio refleja un gasto similar por “salario”.

“Creo que se pueden contar con los dedos, toda vez que la mayoría de los aspirantes y candidatos a puestos electivos ya ocupan una posición como funcionario electo o trabajan como ayudantes de algún funcionario electo y tienen su trabajo. Eso (los estipendios) se da más quizás en aspirantes nuevos, que tienen que dedicarse a la campaña completamente y deciden renunciar o pedir licencia sin sueldo de sus trabajos. Entonces el comité de campaña cubre los gastos en que están incurriendo”, dijo el contralor electoral Walter Vélez, al precisar que, bajo la Ley para la Fiscalización del Financiamiento de Campañas Políticas, estos estipendios producto de los recaudos del comité deben tener “fines electorales” y justificarse como tal ante su oficina.

Ayer, Lúgaro no estuvo disponible para contestar preguntas de Metro sobre su estipendio.

Irving Faccio, con amplia experiencia dirigiendo campañas políticas del Partido Popular Democrático y colaborando con candidatos en otros países latinoamericanos, reconoció que cobrar un estipendio puede suponer un problema de imagen para los candidatos. Sin embargo, indicó que las campañas suponen un “esfuerzo extraordinario” que, en ocasiones, no deja más alternativa.

“Yo pienso que impedir que eso se haga sería en menoscabo de las personas con menos recursos para ser candidatos”, opinó el estratega, quien además puntualizó que, desde la creación de la OCE en 2011, las regulaciones sobre el dinero que manejan las campañas son mucho más estrictas.

Carlos Pesquera recordó que cuando corrió para la gobernación por el Partido Nuevo Progresista en el 2000 recibió fuertes críticas, incluso de correligionarios como el mandatario saliente, Pedro Rosselló, por acogerse a un estipendio que, aseguró, provenía de los recaudos de su comité político.

Cobrar un estipendio “es la única manera en que una persona de clase media puede aspirar a la gobernación”, sostuvo Pesquera, al añadir que considera una “hipocresía” la censura que recibió en aquel entonces.

El ingeniero agregó que en 2016, cuando buscó la candidatura a la comisaría residente, aportó $50,000 de su bolsillo para la campaña en la que cayó derrotado ante Jenniffer González.

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