Números que mienten: sin rastro del enemigo invisible

Mientras el Departamento de Salud no corrija las estadísticas más básicas sobre el Covid-19, será cuesta arriba estimar el desarrollo de la epidemia

Por Manuel Guillama Capella

Pese a la insistencia del secretario de Salud de que los errores que se han cometido al levantar datos sobre la prevalencia del Covid-19 en Puerto Rico van a la par con lo ocurrido alrededor del mundo, lo cierto es que tienen el efecto de eliminar el valor predictivo de las proyecciones oficiales que ha presentado el gobierno, a juicio de dos epidemiólogas.

El 5 de abril, hace 15 días, el epidemiólogo del Estado, David Capó, en conferencia de prensa, pronosticó que el 4 de mayo, se alcanzaría el llamado pico de contagios. Capó estimó que, antes de comenzar a reducirse el ritmo de contagios, el total de positivos registrados alcanzaría los 1,748.

Ayer, según el ‘dashboard’ del Departamento de Salud, la cifra de casos registrados se situaba en 1,213, a 535 del pronóstico oficial. Sin embargo, tras la admisión del secretario Lorenzo González Feliciano, a insistencias del Centro de Periodismo Investigativo, de que el Departamento de Salud no cuenta con un desglose de los positivos diagnosticados a base de pruebas moleculares y serológicas, y la certeza de que hay personas contagiadas que han sido contabilizadas en más de una ocasión, lo único que se puede dar por sentado es que quien afirme tener un panorama claro, miente.

“Según los datos que teníamos, aproximadamente teníamos casi 3,000 pruebas por millón (de personas). Para hacer proyecciones necesitamos al menos 6,000 pruebas por millón. El no conocer realmente cuántas pruebas por personas tenemos nos aleja aun más de tener esas proyecciones”, sintetizó la epidemióloga Fabiola Cruz López.

La también epidemióloga Cruz Nazario sostuvo que los laboratorios que manejan las pruebas diagnósticas de coronavirus deben contar con suficiente información para corregir retroactivamente los datos y, a su vez, poder elaborar modelos predictivos con estadísticas certeras.

“Es responsabilidad del Departamento de Salud decirnos concretamente qué es lo que está pasando en Puerto Rico”, subrayó Nazario.

La semana pasada, González Feliciano alertó que el pico de contagios se retrasaría probablemente hasta inicios de junio, es decir, casi un mes más tarde de lo proyectado hace dos semanas. Sin embargo, en ningún momento se presentaron datos que explicaran a qué se debió el ajuste.

Una de las principales deficiencias de los números oficiales es que incluyen como contagios confirmados a las personas que han arrojado positivo en las pruebas serológicas, o rápidas, que es un análisis menos confiable que las pruebas “PCR”, o moleculares.

Según Cruz López, la prueba rápida solo se debe usar como cernimiento, y sus resultados deben ser confirmados por pruebas moleculares.

En Puerto Rico, aquellos casos positivos en la prueba serológica que han sido confirmados mediante análisis molecular son precisamente los que han sido contabilizados doblemente en los datos del gobierno.

El sistema de rastreo del municipio de Villalba, por ejemplo, contabiliza cinco personas contagiadas hasta el momento. Sin embargo, en la base de datos de Salud aparecen seis positivos, por lo que Cruz López sospecha que hay al menos un caso duplicado.

“Yo como epidemióloga no establecería todavía ningún panorama. Me dedicaría a presentar otras estrategias que nos ayuden a llegar a la cantidad de pruebas de PCR que necesitamos para poder hacer esas proyecciones”, dijo Cruz López.

Desconocida, pero elevada tasa de letalidad

Independientemente de la magnitud del error, la tasa de letalidad del virus en la isla, para la cual se toma como base el total de casos confirmados, es más elevada de lo que dicen los datos oficiales. Con 62 muertes entre 1,213 contagios, para un 5.1%, la tasa de por sí es sumamente elevada al compararse con las de otras partes del mundo.

“Es una muy mala señal. Si ese número de 1,200 (positivos) es menor todavía, porque no son 1,200 personas, sino 1,200 pruebas, entonces tenemos un problema gigantesco”, planteó Nazario.

“Tenemos un sistema de salud que no aguantaría un insumo grande casos de Covid-19. Al ver que tenemos un porcentaje alto (de letalidad) y de personas que requieren hospitalización eso nos complica el panorama. Sobrepasar la capacidad (del sistema hospitalario) va a depender mucho de los porcentajes de hospitalización y necesidad de admisión en cuidado intensivo. Si esos porcentajes son más altos, y nosotros con un sistema de salud deficiente, el colapso sería muy pronto”, agregó Cruz López.

En última instancia, la capacidad de realizar una lectura correcta del panorama sobre el coronavirus en la isla dependerá de la celeridad con que se realicen pruebas y se levanten datos confiables, puntualizaron las expertas.

“Hay dos formas de eliminar una enfermedad. La primera, lo que hacemos los salubristas al atender factores de riesgo. La segunda es no midas, no cuentes, no busques los casos. Yo creo que en Puerto Rico se está usando esa segunda estrategia, porque si miras la página de Salud, lo que se están haciendo son entre 350 y 400 pruebas por día. Y la mayoría las hacen los laboratorios privados, que tardan de cuatro a cinco días en tener el resultado”, lamentó Nazario.

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