En riesgo múltiples escuelas ante cualquier desastre natural

Informes en poder de Metro establecen que cientos de escuelas públicas tienen numerosos problemas de infraestructura, incluido asbesto, y que se hicieron pagos en exceso por algunas reparaciones

Por Lyanne Meléndez García

La vulnerabilidad de las escuelas públicas ante los desastres naturales es latente y consta en varios informes en poder del Departamento de Educación y en los que desde que ocurrió el huracán María —hace dos años— se advertía sobre el riesgo que corren las estructuras que albergan miles de niños y niñas.

Un informe de la compañía CSA, que inspeccionó las escuelas tras el huracán, con fecha de noviembre de 2017, asignaba colores rojo, amarillo y verde de acuerdo con el estado de los planteles. El informe incluye las 1,132 escuelas que había en funciones antes del huracán María. Cabe recordar que posterior a ello se cerraron 276 planteles y la lista quedó en 856.

En ese entonces, 821 estructuras fueron catalogadas como “amarillas”, lo que implicaba que sus “condiciones pueden ser corregidas o mitigadas aplicando soluciones que no requieren conocimiento especializado”. Este color se le asignó a la escuela Agripina Seda de Guánica, que colapsó el pasado 7 de enero tras el terremoto de 6.4 grados de magnitud.

En el caso de las escuelas marcadas en rojo, implicaba “condiciones que podrían constituir riesgos a la salud y seguridad de los usuarios, y que los esfuerzos requeridos para llevar el plantel a cumplir con los requerimientos mínimos para asegurar la salud y seguridad de los usuarios requiere conocimiento especializado”, resultaron ser 78 escuelas. De estas, hoy día hay 60 abiertas. En el informe, algunas presentaban problemas, como techos colapsados, problemas con las cisternas, plaga de animales, grietas en paredes y columnas, problemas con lámparas, filtraciones, moho, hongos, tendido eléctrico expuesto, filtraciones que impactan la caja eléctrica, unidades de aire dañadas, daños en ventanas y puertas, entre otros.

Tan solo 152 escuelas fueron catalogadas como verde, que son aquellas que no representan riesgo. En 80 estructuras, no se registró una clasificación por color, porque al momento del informe no se habían evaluado.

Estas escuelas se supone que recibieran reparaciones temporales y permanentes con fondos asignados por la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, siglas en inglés) bajo la coordinación de la Oficina de Infraestructura y Recuperación de Educación, que según reseñó este medio ayer, desde el 30 de junio pasado no tiene empleados y sus funciones fueron distribuidas a otras divisiones de la agencia, así como a otras dependencias.

Pagos en exceso

Un informe de esta oficina muestra que la Autoridad para el Financiamiento de la Infraestructura (AFI), que efectuaba las contrataciones de reparaciones, pagó un exceso total de $61,367 por los trabajos en sellados de techo en 13 escuelas a las que la Cruz Roja Americana les donó celdas solares. Documentos de inspecciones de los planteles revelan que el Gobierno pagó hasta 28 % por encima de los pies cuadrados que se trabajaron.

Metro solicitó una reacción del Departamento de Educación para conocer el estatus actual de los trabajos de reparación de las escuelas tras el huracán, pero, por segundo día, no se ofreció respuesta. No se puede precisar cuál ha sido el adelanto, si alguno, de los trabajos de reparación tanto los temporales como los permanentes. En medio de la incertidumbre por la actividad sísmica, el panorama se torna complejo debido a que el Gobierno federal ordenó la contratación de un agente fiduciario —un tipo de síndico— para manejar los fondos federales de la agencia, que incluye los fondos destinados a reparaciones de escuelas, y al sol de hoy no se ha informado su contratación.

95 escuelas abiertas con asbesto

Otro de los informes a los que Metro tuvo acceso es de la Oficina para el Mejoramiento de Escuelas Públicas (OMEP) y revela que 107 planteles tenían asbesto. De ellos, un total de 12 planteles fueron cerrados y ya no aparecen en la lista actualizada de 856 escuelas, dejando la cifra en 95 escuelas distribuidas en las siete regiones educativas.

De acuerdo con el documento, en la mayoría de los casos se halló en losetas de vinilo de piso, pero otros casos revelan que hay asbesto en paneles, áreas de laboratorio, estucado, cubierta de calentadores, así como en salones, oficinas administrativas, comedores, salas de facultad.

En la petición de información a Educación, este medio incluyó conocer acciones tomadas para tratar el asbesto, material que ha sido clasificado como un cancerígeno humano, pero tampoco se recibió la respuesta.

Mira la lista:

Escuelas Asbesto by Metro Puerto Rico on Scribd

Decenas de escuelas en área de tsunami

Un total de 42 escuelas fueron construidas en zonas de tsunami, lo que pone en riesgo a los niños y niñas que asisten a estas. Ninguna de las escuelas se encuentra en la región educativa de Ponce, que es el área gravemente afectada por los terremotos.

Asimismo, el informe establece que 127 planteles están en zonas inundables, de las cuales 37 se encuentran en la zona afectada del sur.

Mira la lista:

Schools in Tsunami Zone and Flood Zone by Metro Puerto Rico on Scribd

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