Mikel Lizarralde: El hombre que se comunica con los espíritus

El médium español desmitifica muchos aspectos sobre la vida después de la muerte en su nuevo libro.

Por Luz Lancheros

Para miles de personas a nivel mundial, no hay nada más angustiante que la muerte: morir cuando no se hizo todo lo que se quería. O ver morir, porque no ver más a un ser amado produce un vacío y un dolor que no se alivia con nada.

Eso es natural, pero también cultural al no enseñarnos otra forma de verla, al menos en muchos lugares de Occidente. Pero al mismo tiempo, han existido desde hace milenios personas que dicen comunicarse con aquellos que ya no están. Y Mikel Lizarralde, vidente y médium español, ha ayudado a varias personas a calmar esa angustia y esa desolación que sienten al perder a un ser amado. Por eso, con su libro “Un nuevo mensaje”, cuenta su historia y cómo desarrolló su don (lo tiene desde los 11 años). Pero también desmitifica todas las creencias comunes alrededor de la vida después de la muerte y el más allá.

Metro habló con él a propósito de los estamentos culturales más populares sobre la vida y la muerte.

¿Cómo ve usted los espíritus, cómo se presentan?

Yo los veo muchas veces como te veo a tí. No de cuerpo entero sino de cintura y rodillas para arriba. Veo solo el busto, a veces solo la cara. Todas las facciones son muy claras, nariz, boca, ojos, se ve algo predominante en su cara. Pero normalmente lo que es la carne, es como más difuso. Una radiografía, pero a la vez que los veo siento lo que sentían cuando se murieron y siento también  lo que sentían por su ser querido si están delante de él. Y a veces me hablan, veo cosas ,carteles o colores. Varias cosas ocurren a la vez. Es una conversación a tres a veces. Pero cada caso es distinto.

¿Qué es lo que más le piden las personas en su consulta ?

Si están bien sus seres queridos. Muchas veces me pasa: primero doy la evidencia de quién está, cómo murió y me pongo a hablar de lo que dice el espíritu. Pero muchas veces me preguntan si están bien y cuál es el mensaje, otra vez. Y yo digo: “pues todo lo que te he dicho”. Tenemos que tener en cuenta que los espíritus que se comunican son los que ya están en la luz. Los que no han hecho la transición pueden hacer ruidos, mover cosas, pero no pueden comunicarse. Hay una creencia influenciada por películas como Poltergeist, El Conjuro (esa es horrible), Ghost Whisperer, por ejemplo.

Todas son interesantes de ver, pero el mundo de los espíritus no es así. Y nos dejan la creencia de que los espíritus hablan porque no están en la luz y cuando pasan ya no hablan. Y si están comunicándose es malo. Pero es justo lo contrario. Piensa en un viaje que haces. ¿Qué haces al llegar al hotel, con Wi-Fi? Pues te comunicas. Hay un periodo de viaje que necesitan que les dejemos en paz. Ahí ponemos una vela blanca, oramos. Y les damos ese espacio, porque cuando aterricen y consigan el Wi- Fi nos hacen saber que ya llegaron. Al principio, cuando alguien muere, a los dos meses, tenemos un sueño extraño de que algo pasó, pero no sabemos qué es . Y más adelante suele haber otro. O a los pocos días tenemos un encuentro y luego hay otro mejor. Y ellos van aprendiendo cómo comunicarse pero necesitan tiempo para eso.

¿Hay un patrón común de lugar por parte de quienes pasan al otro lado? 

Digamos que cada uno de lelos tiene un lugar distinto o patrón distinto, pero hay patrones luego que pueden ser comunes. Como el hogar de uno y uno parquea en la plaza pública. Pero el patrón de alguien es lo que le gustó en vida, como refleja la película “Más allá de los sueños”. Lo que uno más quiso es lo primero que verá, porque es lo que hace la llegada más fácil y reconfortante. Luego el espíritu irá evolucionando, así como él mismo, que aprende a desapegarse y a comunicarse de otras formas.

Van aprendiendo otras cosas, se van haciendo más puros y menos apegados a las cosas y a nosotros también. Por eso es que cuando alguien muere, los dos primeros años les sentimos más. No se van, pero aprenden a dejarnos más libres. Al principio cuando lloramos, nos ven mal, les cuesta mucho, pero luego aprenden que esto no va a durar y ellos se pueden comunicar y a consolarnos de otra manera.

“La gente le teme a la muerte por el desconocimiento, pero cuando experimenten por sí mismas el encuentro con sus seres queridos, ya no lo harán”

 

¿Cómo es el proceso de transición? 

Allá también se suelta el ego, los apegos y solo hay amor incondicional. Y una vez que se hace ese trabajo de amor incondicional pasamos a lo que llamamos la luz. Y todo el mundo tiene derecho a esa redención divina. Al perdón. Aquellas personas que han sido malas, o han hecho cosas malas, habría que ver cuál es su plan de alma también. Pero quizás esas personas pasarán más tiempo en esa revisión de alma. Voy a poner un ejemplo por decir algo:  si una persona normal tarda tres días en ir a la luz, la que hizo cosas malas tarda tres meses.

¿Hay infierno? Que pasa cuando las personas han sido malas? 

El cielo, el infierno, la luz, son muchas veces estados de conciencia. Cuando uno muere, no han muerto la personalidad, el carácter, la forma de ser. Cuando alguien muere, se le presenta una especie de pantalla tridimensional, donde se hace la revisión de la vida, la revisión del alma. Y uno siente todo lo que ha hecho sentir a los demás pero magníficado. A eso si quieres puedes denominarlo el Infierno. Pero este, como lo han entendido varias religiones, no existe. Todos los espíritus hablan de luz, perdón, amor incondicional. Se convierten en una mejor versión de ellos mismos. Y tambén se dan cuenta de sus fallas y vienen a pedir perdón y lo intentan subsanar.

¿Hay demonios? 

Para mí no. Pueden haber espíritus traviesos y perdidos que no saben que están ahí. Muchas veces son teatros, a menudo son personas con problemas psiquiátricos y yo no creo en la maldad. Y no creo que ningún bebé nace siendo malo. Al revés, yo diría que son amor. Porque han hecho ese trabajo de soltar apegos y ego y un trabajo de amor incondicional que no entendemos ni comprendemos, me incluyo. Donde hay luz, no hay oscuridad. Eso es de Hollywood.

A mucha gente se le aparecen los espíritus de sus seres queridos en sueños. La ciencia lo niega. ¿Tiene una explicación para eso? 

Los sueños son otro mundo aparte y los espíritus aprovechan muchas veces para venir a decirnos que están bien. ¿Por qué? Por que en el sueño la mente no está en control. La lógica matemática está apagada y segundo, salimos del cuerpo todas las noches, ocurre un proceso similar que pasa cuando uno muere, nuestra energía se eleva y la de ellos se desciende y ahí se da un encuentro. Pero hay distintos tipos de sueños. Normalmente, los encuentros con espíritus suceden sobre la mitad del sueño. Y son encuentros muy vívidos. Se siente su tacto, se escucha su voz, se siente su olor, mucho más fuerte que cuando estaban en vida. Ahora, cuando el subconsciente quiere dar salida de algo relacionado con este ser querido, son sueños muy borrosos. Los olvidas. Pero un encuentro con un espíritu, que ocurren en la mitad del sueño, son tan fuertes y tan vívidos que perdura la sensación y el recuerdo del mismo. Sí es verdad que puede ser a veces si no se les dijo que murieron, que no se den cuenta de que hayan muerto. Pero ellos tienen sus guías y familiares del otro lado que les van a ayudar. Porque nadie nace solo ni muere solo.

¿Qué pasa con esas almas que se han quedado en lugares catastróficos o que han muerto de manera trágica, repentina o violenta? 

Todos venimos a la Tierra con un plan. Muchas veces no tenemos marcada la fecha en la que vamos a morir. A veces sí. A veces nos vamos con 11 años y está en tu contrato de alma, o con 80 años. Normalmente, venimos con una misión y nos vamos cuando la cumplamos. La podemos cumplir a cualquier edad. Eso es parte de nuestro destino de alma.

Por otro lado,  las personas, cognitivamente, no saben que van a morir. En un accidente, hundimiento, pero el alma sí sabía que eso podía ocurrir y que eso estaba cerca, pero no sabía cuando. Y vemos entonces que hacían cosas, antes de morir, que siempre quisieron hacer. Y decimos “murieron cuando mejor estaban”. Y es porque en su interior hay una fuerza que les lleva a hacer eso, pero no saben lo que es. Y todas las almas, las que mueren en ese tipo de situaciones saben en su interior que van a morir y que la fecha está cerca.

Y cuando mueren masivamente, normalmente lo hacen como un sacrificio por el beneficio por los demás, por su comunidad y la Humanidad. Y ellos, es muy probable que ellos no tengan que venir más a la Tierra por ese sufrimiento, que seguramente les dio puntos extra para no volver.  Ahora, en los lugares que ocurren las catástrofes no es que queden las almas atrapadas, sino que ocurre un fenómeno llamado impregnación. Los lloros, llantos, se pueden sentir, una persona sensitiva los siente. Y si los ves, los ves como un gif o un boomerang. Los ves como alguien que hace un acto corto, pero las almas no están ahí. Podría existir un alma perdida, atormentada, pero todos tienen sus guías y reciben ayuda divina. Pero el lugar queda impregnado de esa situación.

Por otro lado, nadie se queda atrapado por siempre. Hay almas que se quedan porque no saben que han muerto o porque tienen apegos, creen que aún las necesitamos. Pero reciben ayuda desde el otro lado también. Incluso podemos ayudarlos nosotros. Por eso oramos, les enviamos luz y amor, energía de compasión. Incluso las misas sirven.

Entonces, ¿cómo pinta ahí la reencarnación?

Lo que recibo de los espíritus es que sí sé que existe la reencarnación, pero no es un castigo. No funciona como la ley del embudo ni como los budistas dicen . Yo no creo en eso: en mi experiencia eso no es así. Un ser humano tiene la opción de volver, es premeditada, decidida por uno mismo. Lo que ocurre es que todas las familias, lo que se llama la familia de alma (que incluye a la familia biológica y a las personas importantes de tu vida para mal y para bien), eso conforma lo que es tu familia de almas y se esperan los unos a los otros. Cuando todos los que conociste en la Tierra han muerto, te reencuentras con ellos y deciden volver como familia y volvemos todos a la vez.

Y no volvemos el mismo año, sino en distintas generaciones y roles familiares o con diferentes relaciones. Ahora, la familia biológica tiene mucha fuerza, pero la familia de alma es más importante y puede que vuelvan en distintos países, continentes y lo hacen en un periodo de 3, 4 generaciones. Todas se esperan, todas unidas vuelven. Imagínate, si ya viviste en San Francisco y ya aprendiste una lección, puedes volver a otro lugar y con otra lección.

“No hay infierno o demonios. Hay espíritus que tardan en ir más hacia la luz, pero todos tienen guías”

 

Eso explicaría el hecho de que mucha gente sienta que ya estuvo en otros lugares que no ha visitado o conocido en esta vida.

Si sientes atracción por un lugar, cultura, idioma lo más probable es que hayas estado ahí en una vida pasada. Ahora, todo se justifica más fácil con vidas pasadas: si alguien te dice que estuviste en Japón, debes tener una atracción por Japón desde niña y cuando te lo dicen, no te sorprendes. Pero si te lo dicen y nunca te ha llamado la atención eso, es probable que no sea real.

¿Por qué nos lastima tanto la muerte? 

Porque no la conocemos. Yo diría que la sociedad en general ha hecho mucha presión, ha metido mucho miedo. Si eres más rubio, si sigues las reglas, vas al Cielo, si no, no. Entonces esto ha influenciado. Pero creo que también es desconocimiento y  por eso creo que es importante enseñar a las personas lo que es la mediumnidad auténtica y que experimenten por sí mismas el encuentro con sus seres queridos, porque cuando entiendan lo que es, no temerán a la muerte. Y ese desconocimiento se aprovecha para oprimir y manipular a otros. Ahora, también estamos ante un segundo cambio copernicano: las personas ahora queremos saber más.

“Hollywood ha hecho creer que cuando un espíritu no ha trascendido habla, pero esto es al revés”

¿De qué manera se podrían comunicar los espíritus  con uno sin intervención suya o de un médium? 

Con muchas voces interiores a las que no les hacemos caso. También les sentimos a menudo, sabemos que están ahí, no los vemos, no los olemos, pero están ahí, porque sentimos su presencia. Cuando haces fila, sientes que hay alguien detrás tuyo y es parecido. Sentimos su energía,  a veces hacen ruidos, a veces juegan con energías eléctricas. Y obviamente, en el mundo de los sueños.

 

 

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