Forzada y contrarreloj la reforma electoral de TRS

El Proyecto 1314 propone implementar parcialmente el voto electrónico a partir de 2020 y le quita el poder a los comisionados electorales de nominar al presidente de la Comisión Estatal de Elecciones

Por Manuel Guillama Capella

La reforma electoral sometida al Senado en junio pasado por su presidente, Thomas Rivera Schatz, y que incluye cambios en la forma que se selecciona al presidente de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE), y un proyecto piloto de voto por Internet para los comicios del año entrante, corre hoy contra el reloj, a menos de tres meses para que se abra el proceso de candidaturas.

El Proyecto del Senado 1314, asimismo, enfrenta cuestionamientos sobre su viabilidad fiscal, que se suman a críticas que, desde un inicio, han levantado figuras de la oposición política, que argumentan que la pieza, si se aprobara, concentraría el poder electoral en manos del Partido Nuevo Progresista (PNP).
“Es un proyecto diseñado para que el PNP asuma el control absoluto y permanente de la CEE, lo que tendría el efecto de robarle a este país la credibilidad del proceso electoral”, señaló la comisionada electoral por el Partido Independentista Puertorriqueño, María de Lourdes Santiago.

La medida coloca la selección del presidente de la CEE, que deberá ser un juez, en manos de la mayoría del Tribunal Supremo, de cuyos nueve jueces, seis fueron nombrados por administraciones novoprogresistas. Esto contrasta con el modelo actual, bajo el cual, en primera instancia, los comisionados electorales de los partidos inscritos tienen la oportunidad de alcanzar un consenso sobre la figura que administrará el organismo.

“En la práctica, la costumbre era que hubiera consenso, pero el Partido Popular rompió con ese consenso”, dijo el excomisionado electoral del PNP Jorge Dávila, en referencia al nombramiento de Liza García durante la pasada administración.

“El Tribunal Supremo no se puede catalogar como un ente político. Hay personas que tienen unos ideales, pero me parece que (su inclusión) fortalecería el proceso democrático, al elegir a una persona lo más imparcial posible”, agregó Dávila.

Por su parte, García consideró que los jueces no son “infalibles”, como quedó evidenciado en el caso de Rafael Ramos Sáenz, quien fue el presidente de la CEE menos de cuatro meses y se declaró culpable por su participación en un chat partidista mientras encabezaba una junta local de la CEE.

Santiago y García, así como la ex comisionada electoral por el PNP Norma Burgos, plantearon que, a poco más de un año para los comicios, resta muy poco tiempo para implantar un modelo de voto por internet, para el que, según el proyecto, serían elegibles las personas que soliciten voto ausente o por adelantado. La intención es que, para 2024, puedan votar electrónicamente todos los electores que así lo deseen.

Santiago censuró que la automatización del proceso crearía un problema de acceso al voto que, al momento, no existe.

La premisa de que todo el mundo tiene acceso a computadoras y que todo es más fácil automatizado… esa gente está en la luna”, sostuvo la exsenadora independentista.

 

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