Trauma: la epidemia olvidada

El director médico del Centro de Trauma de Puerto Rico hace un llamado a atender la prevalencia de casos de trauma en la isla

Por Pablo Venes

Al filo del mediodía, Pablo Rodríguez engaveta las pinzas, las tijeras y el bisturí. Se enrolla las mangas y hace su entrada en un salón de conferencias. Como director médico del Centro de Trauma de Puerto Rico, Rodríguez confiere su turno a otros cirujanos para conducir una charla a jóvenes de escuela superior sobre el trauma, que figura como una de las primeras causas de muerte entre personas de 44 años o menos.

“Las imágenes que van a ver a continuación son difíciles de digerir. Sí, pero quiero que vean la realidad porque son de personas que atendemos aquí”, advierte el galeno a los jóvenes.

Rodríguez manifiesta que el trauma es catalogado como la epidemia olvidada, ya que la mayoría de las campañas de prevención de salud van dirigidas a otras afecciones como enfermedades crónicas.

Anualmente, los traumas representan un costo de entre $400 a $700 mil millones a las aseguradoras médicas en Estados Unidos y Puerto Rico. “Nadie piensa que va a morir de trauma, así que nadie le presta atención”, expresa.

Los traumas, que no deben confundirse con el estrés postraumático, son prevenibles y tienen dos vertientes. La primera, conocida como trauma penetrante, involucra las perforaciones físicas como consecuencia de tiros, puñaladas o flechazos. El segundo trauma es el romo y ocurre cuando una persona recibe un impacto.

Por citar un ejemplo de cuán desatendidos están los esfuerzos de prevención contra los traumas, Rodríguez manifestó que, en la isla, los médicos corren el riesgo de perder sus licencias si no toman un taller sobre el dengue, mientras que poco se habla sobre los traumas.

“A nosotros nos obligan a coger un curso de dengue, y en Puerto Rico ocurren, sin menospreciar las cifras, unas 12 a 14 muertes por dengue al año, pero nadie nos obliga a tomar un curso para prevención de traumas cuando las muertes por incidentes en vehículos de motor, tiros, caídas, etcétera son miles”, dijo.

“El trauma es una enfermedad prevenible. El 95 % de los traumas se pueden prevenir. Si no guías bajo los efectos del alcohol, si te pones el cinturón, si no te comes una luz roja, en fin, si sigues la ley”.

Entre las cifras más preocupantes, el doctor relató que el Banco de Trauma del Colegio de Cirujanos en Estados Unidos informó que el 40 % de los traumas son caídas. Es decir, casi la mitad de los traumas ocasionados en Puerto Rico y Estados Unidos son por caídas seguido por accidentes automovilísticos con un 28 %. “Así que, entre carros y caídas son el 68 % y vemos prevención contra accidentes de carros, pero de caídas no vemos nada”, expresó Rodríguez.

Rotundo no al Proyecto de los four tracks

Las expresiones del director médico surgen en medio de una propuesta en la Legislatura que busca permitir el uso limitado de vehículos todoterrenos en las vías públicas del país.

“Tan pronto liberen esa ley, las calles serán un chiste. Eso sería un error gigante”, manifestó Rodríguez a Metro, oponiéndose al proyecto radicado por el representante José Alberto Banchs.

“Lo único bueno que han traído los four tracks es el aumento en donantes de órganos”, lamentó.

Según Rodríguez, de cada 10 accidentes en la carretera provocados por jóvenes, ocho son por estos vehículos. De aprobarse el proyecto, los legisladores estarían creando una ley sin tomar en consideración la evidencia científica. “Las estadísticas demuestran que esto aumentaría las muertes, los incidentes y los inválidos”, recalcó y aseguró que está listo para defender su postura en las vistas públicas.

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