Disminuyen querellas por discrimen laboral

A expertos les preocupan los pocos recursos en el Departamento del Trabajo.

Por María de los Milagros

Sexo, impedimento, edad y embarazo se mantienen al tope de las causales de discrimen laboral por las que se presentaron querellas en la Unidad Antidiscrimen (AUD) del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos (DTRH) en el año fiscal 2018, aunque hubo una reducción de 48.8 % en el total de casos querellados en comparación con 2017.

Según los datos provistos a Metro, que se extienden hasta 2001, son los números más bajos.

“No es necesariamente sinónimo de que haya menos discrimen. El discrimen  cambia de forma, se modifica, se disfraza, y hay veces que no es reconocible”, advirtió de inmediato el exsecretario del Trabajo, Ruy Delgado Zayas.

Delgado, al igual que el profesor de derecho laboral en la Universidad de Puerto Rico (UPR) Jaime Sanabria, apuntó a la merma poblacional como una de las razones principales para la reducción en quejas.

Para Sanabria, “aunque el secretario del Trabajo (Carlos Saavedra) indica que la tasa laboral ha aumentado, la realidad es que en comparación con trece años atrás, hay menos empleados para medirla y, por ende, hay menos personas que se quejen de sus trabajos porque hay menos personas  en Puerto Rico”, más aún tras el impacto del huracán María.

La baja también se podría justificar por la tendencia a reducir empleos a tiempo completo, puestos que “han mermado significativamente en los últimos 13 años”, explicó el profesor Sanabria. El resultado es un nuevo perfil del trabajador, que ahora pasa menos tiempo en el empleo, tiene menos beneficios y menos estabilidad.

Todo esto en el contexto de un país con un mercado laboral complicado, lo que también podría explicar que se radiquen menos querellas.

“Una mujer que es divorciada, que tiene dos hijos, y el esposo no le pasa pensión, y tiene un trabajo en el que el jefe le hace avances sexuales no deseados,  pues no se queja. Y no porque no quiera, sino para no arriesgar su empleo, porque (proveer para) su familia es más importante”, ejemplificó, por otra parte, Frank Zorrilla Maldonado, también exsecretario del DTRH.

“En esta economía, que está bajando, pues puede que la gente esté aguantando unas cosas que, de otra forma, no aguantarían”, agregó.

Otra plataforma para presentar quejas es la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC, por sus siglas en inglés). El 2017 cerró con 421 reclamos, un aumento de 14.5 % en comparación con 2016. Esto no representa un cambio sustancial en comparación con la reducción en el AUD.

Además, según Zorrilla Maldonado, “en la EEOC, son pocos los casos que se resuelven” y, muchas veces, se acude a la comisión porque un pleito a nivel federal requiere que se agoten todos los remedios administrativos, por lo que necesitan de ellos una carta de derecho a demandar.

Localmente, la Ley 100, que prohíbe el discrimen en el empleo, no precisa que se agoten esos recursos. Es por eso que, para el licenciado Delgado Zayas, la Unidad Antidiscrimen “presta un gran servicio porque permite que ambas partes lleguen a acuerdos” sin acudir a Tribunales.

Menos recursos en la Unidad

Los dos exsecretarios del DTRH, que continuaron su carreras como abogados laborales, constataron que la AUD ha tenido una reducción sustancial de recursos que reduce  su impacto.

“La unidad está en una situación bien difícil. Apenas tiene recursos para poder atender las querellas que reciben, ni atender los casos con la premura que los atendía antes”, djio Delgado.

“Eso (la falta de personal) es conocimiento general”, sugirió Zorrilla.

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