Jacinda Ardern: articuladora de un nuevo paradigma global

Contrario a los discursos de cierre de puertas a los inmigrantes, la primera ministra neozelandesa ha establecido una política contra el terrorismo en defensa de estas comunidades

Por David Cordero Mercado

A nivel global, ya se proyecta como líder en la lucha contra los actos de terror y contra el odio a las comunidades de migrantes. La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, hizo retumbar las paredes del Parlamento de ese país con un poderoso mensaje de unidad, llamado a la acción gubernamental y condena al acto atroz que arrebató la vida de 50 personas el pasado viernes.

“Él buscaba muchas cosas con este acto de terror. Una de ellas era notoriedad, y es por eso que ustedes nunca me escucharán decir su nombre”, subrayó. “Él es un terrorista. Es un criminal. Es un extremista. Pero él, cuando yo hable, no tendrá nombre”.

La figura de Ardern tenía poca notoriedad a nivel global hasta antes del ataque en dos mezquitas ubicadas en la región de Christchurch en Nueva Zelanda mientras los feligreses musulmanes oraban, perpetrados por un supremacista blanco antiinmigrante con dos fusiles de asalto y una escopeta. Ese día, aún sin datos precisos sobre los muertos, la primera ministra anticipó el impacto devastador en la comunidad migrante del país. Ante eso, hizo clara su posición.

“Lo que ha ocurrido en Christchurch es un acto extraordinario de violencia sin precedentes. No tiene lugar en Nueva Zelanda. Muchos de los afectados serán miembros de nuestras comunidades migrantes; Nueva Zelanda es su hogar, ellos son nosotros”, publicó en Twitter. También fue enfática en su posición respecto al individuo que cometió los hechos. “La persona que ha cometido este acto violento no tiene lugar aquí”.

Ardern es la líder del Partido Laborista de Nueva Zelanda y asumió el cargo el 1.o de agosto de 2017, convirtiéndose en la jefa de Gobierno más joven del mundo al asumir el cargo a los 37 años. Antes de eso, fue elegida parlamentaria por primera vez en las elecciones generales de 2008.

ap190788094115871-8cea5a00b7cfd182155c2640916ccdff.jpg De acuerdo con Prensa Asociada, el año pasado la primera ministra Ardern anunció que elevaría la cuota anual de refugiados de 1,000 a 1,500 en 2020 porque “es lo correcto”. Aunque aún no se ha identificado a todas las víctimas, se sabe que la mayoría son inmigrantes o refugiados de Pakistán, Afganistán, Siria, Turquía, India, Malasia, Indonesia, Somalia y Bangladés. / AP

Defensora de los derechos de la mujer y ejemplo de empoderamiento femenino, la primera ministra también ha sido consistente en su apoyo a la igualdad y la equidad, a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, por ejemplo. Su apoyo a los minorías quedó evidenciado con su compromiso de mantener los derechos culturales de la minoría maorí, un pueblo indígena que es parte de la población neozelandesa.

Esa trayectoria se vio reflejada luego del ataque del viernes, cuando en señal de solidaridad y respecto a las creencias de las comunidades musulmanas acudió a las dos mezquitas en donde se perpetró el ataque utilizando un hiyab en la cabeza. Confundida en abrazos con las familias de las víctimas y la comunidad, las imágenes de Ardern le dieron la vuelta al mundo y la colocaron en el ojo público internacional.

“Esta es una gran oportunidad para que la primera ministra neozelandesa se convierta en una articuladora mundial de una posición que en este momento está bien atacada en todos los lugares”, afirmó doctora Luz del Alba Acevedo, catedrática en el Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

La profesora se refiere a la expansión en los últimos años de ideologías de gobiernos que no favorecen la entrada de inmigrantes al interior de sus fronteras, que exacerban el odio a los inmigrantes y que en ocasiones los han señalado como responsables de la expansión de este tipo de actos. En ese sentido, Acevedo describió como un “choque de paradigmas” la posición de Ardern frente al panorama descrito.

“Ella [Ardern] ha salido en defensa de la democracia, pero es una democracia inclusiva, una democracia que cuenta y entiende la diversidad, una democracia donde los inmigrantes tienen cabida y se les respeta su dignidad”, subrayó.

Ardern frente a la figura de Donald Trump

La primera ministra neozelandesa lleva menos de dos años en el cargo, pero la articuladora de un Gobierno de alianzas políticas en ese país y un cambio generacional, explicó la experta en Género y Poder Político.  Sin embargo, se le conocía en el mundo más bien como la mujer que entró a gobernar estando embarazada y tuvo un bebé en esos momentos. En ese sentido, probablemente no faltarán los ataques sexistas a sus posturas.

“Hay un acto terrorista que está siendo manejado por un Gobierno cuya articuladora principal es una mujer. Probablemente, habrá gente que la criticará y dirá: ‘Ok, esto es una posición muy femenina, contestar terrorismo con amor’. Sin embargo eso no es lo que yo estoy viendo. Ella está respetando la diferencia, pero a la misma vez está poniendo en perspectiva el acto terrorista”, argumentó la catedrática.

El gobierno de Ardern se dispone a reformar las leyes de acceso a las armas, para evitar que actos como los ocurridos el pasado viernes se repitan. En los Estados Unidos, el discurso de la administración Trump ante ese tipo de actos en los que se ha señalado el fácil acceso a las armas, ha sido no restringir ese acceso, basándose en la Segunda Enmienda a la Constitución y el derecho a portar armas. 

“Me parece que, definitivamente, ella en este momento, si mantiene su discurso de inclusión, de empatía, de combatir el odio con el amor, estamos viendo un cambio de paradigma en un momento cuando el paradigma que parece estar como hegemónico es el del odio, el de cero inmigrantes, el de políticas duras, no aceptar las diferencias, y me parece que esto es sumamente importante”, subrayó Acevedo.

El mismo día del ataque, Trump se comunicó con Ardern para mostrar solidaridad con el país y preguntar de qué manera podría Estados Unidos apoyar ante la situación. La respuesta de la primera ministra fue contundente.

“Mi mensaje fue de simpatía y amor por todas las comunidades musulmanas”, dijo Ardern.

Tres acciones de Ardern tras el ataque

  • Condenó el “acto extraordinario de violencia” y se solidarizó con los inmigrantes.
  • Acudió a las mezquitas blanco del ataque utilizando un hiyab en la cabeza.
  • Anunció una reforma a las leyes de acceso a las armas.

Preguntas y respuestas:

El profesor José Rivera, experto en relaciones políticas y política internacional de la Universidad del Sagrado Corazón, analiza el papel de la primera ministra de Nueva Zelanda y el país, antes y después del ataque perpetrado en dos mezquitas el pasado viernes. 

En términos de Relaciones Internacionales, ¿qué papel tenía Jacinda Ardern antes del ataque en Nueva Zelanda?

Su gestión es relativamente reciente como primera ministra y la tragedia la lanzó al ojo público. Es en el contexto de la tragedia, del abrazo y los gestos de solidaridad hacia las víctimas de Christchurch lo que la lanza al ruedo público internacional, más allá de su gestión como primer ministro.

¿Qué papel jugaba Nueva Zelanda?

Más allá de su atractivo turístico y lo remoto del lugar, Nueva Zelanda no era conocido más allá del lugar donde se firmaron las películas de El Señor de los Anillos y, excepto en el Pacífico Sur, en términos de Relaciones Internacionales, podríamos llamarlo un enano diplomático, fuera del contexto del Pacífico Sur y de que está administrando ciertas islas en esa región. No es tan conocido, es lo que quiero decir. Más allá de la tragedia [el ataque], me parece que Nueva Zelanda, que ha tenido cualitativos bastante buenos en los últimos años y en las últimas décadas, siempre se ha visto a Nueva Zelanda como un lugar de tolerancia.

Tras el ataque, ¿podría cambiar esa posición de influencia de Nueva Zelanda y la primera ministra?

Absolutamente, sobre todo si se convierte en portavoz de la tolerancia en contra del odio e instando al diálogo plural, al diálogo entre las personas y denunciando el odio en todas sus formas, venga de dónde venga y venga de quien venga.   

¿Cuáles serían las figuras mundiales antagónicas a la figura y posición de Ardern? 

Los anatemas a esa posición, Jair Bolsonaro en Brasil, Viktor Orbán en Hungría, Santiago Abascal (presidente de VOX) en España, Marine Le Pen (líder de Reagrupamiento Nacional) en Francia, los líderes pro Brexit del Reino Unido, Donald Trump y algunos líderes menores en los Estados Unidos, entre otros.

Te podría interesar:

Loading...
Revisa el siguiente artículo