Opinión: Vuelve el perro arrepentido

Lea la opinión de Alejandro Figueroa

Por Alejandro Figueroa

En el ciclo eleccionario de 2012, la campaña del Partido Popular y Alejandro García Padilla giró en torno al eslogan de “Primero la Gente” y la promesa de progreso para nuestra isla. Gran parte del mensaje de quien llegó a la gobernación se centró en resaltar lo “mal que íbamos” y cómo el Gobierno del PPD mejoraría la calidad de vida de los puertorriqueños. En dicha contienda, el mensaje del entonces gobernador y candidato, Luis Fortuño, y del PNP era claro: “Hemos tomado las medidas necesarias para enderezar el rumbo y un voto por el PPD significará el retroceso”. Como todos sabemos, el tiempo le dio la razón al PNP.

Durante los cuatro años del Gobierno del PPD fuimos víctimas de la aprobación de más de 90 nuevos impuestos que desangraron el bolsillo de los contribuyentes, provocado un éxodo masivo de puertorriqueños a los estados y acelerando la caída en la actividad económica en la isla como nunca. Como si esto hubiese sido poco, en días recientes, Rolando Ortiz, como presidente de la Asociación de Alcaldes del PPD, propuso retomar la propuesta de implementar un IVA en Puerto Rico, para dejar atrás el IVU. La propuesta establece un impuesto de 16 % sobre los bienes y servicios, más allá del aumento en el IVU aprobado por el PPD, que lo llevó de 7 a 11.5 % en 2015.

Las críticas no se hicieron esperar. Varios alcaldes del PNP, liderados por la alcaldesa de Ponce, María “Mayita” Meléndez, tronaron contra la propuesta del PPD de inmediato recalcando que insólito cómo el PPD insiste en una propuesta que busca imponer una carga adicional a nuestro pueblo y a los comerciantes. Para estos, los resultados de las elecciones de 2016 dejaron claro que el pueblo pidió un cambio y dejar atrás los más de 90 impuestos que aprobó el PPD en cuatro años de gobernación. Y a renglón seguido, instaron al gobernador y a la Asamblea Legislativa a continuar con su agenda de reducir gastos gubernamentales e impuestos para mejorar la economía.

Al PPD parece habérsele olvidado el estudio preparado para el Departamento de Hacienda por la firma asesora KPMG que confirmó lo devastadora que sería la implantación del IVA para la economía puertorriqueña y para el bolsillo del pueblo trabajador. Solamente con examinar los ingresos que recaudaría el Gobierno con el embeleco del IVA es evidente que el atraco al bolsillo del pueblo sería billonario para ser depositado en el bolsillo del Gobierno.

Un repaso breve de los hallazgos de dicho informe revela lo siguiente: (1) Con el IVA, el Gobierno PPD pretendía obtener recaudos ascendentes a $6,665 millones. Para poner en contexto la magnitud del impuesto del IVA, la cifra de recaudos es casi 4 veces mayor a los recaudos que obtiene el Gobierno del IVU. (2) Para intentar justificar este impuesto, el Gobierno PPD mintió descaradamente señalando que reducirían las contribuciones y proveerían un sistema de reembolso a la ciudadanía de escasos recursos para aliviar el pago del IVA, aún cuando el informe contenía una tabla que desmiente al propio Gobierno, pues demuestra en dólares y centavos cómo los contribuyentes de todas las escalas salariales pagarán más en impuestos con el sistema del IVA en comparación con la cantidad que pagan bajo el sistema actual.

En aquel entonces, al igual que ahora, a este cuadro aterrador que representaba la implantación del IVA se le suma la posibilidad de que los contribuyentes tuvieran que sufrir de un sistema contributivo mixto, pues no se define cómo se trabajaría el IVU municipal, impuesto que la gran mayoría de los ayuntamientos necesitan para subsistir. Por ello, en aquel entonces como ahora, la propuesta del IVA ha sido recibida con recelo y el rechazo de los alcaldes. 

Como consecuencia de los intentos del PPD de implantar el IVA, uno de los temas principales de los comicios de 2016 fue la filosofía económico contributiva que se implementaría para el cuatrienio de 2017 a 2020. Por un lado, el PPD defendió su filosofía de que el Gobierno debe recibir la mayor cantidad posible del dinero que gana cada trabajador con el sudor de su frente y, por el otro, el PNP defendió su filosofía de que un dólar rinde más en el bolsillo del pueblo que en el del Gobierno. Los resultados de esas elecciones todos los sabemos; el mandato del pueblo quedó claro.  Ahora, el Gobernador Rosselló se apresta a cumplir su promesa de reducirle las contribuciones a todos los puertorriqueños y mejorar el desempeño de nuestra economía dedicando los recursos gubernamentales a aquellas actividades que verdaderamente rinden frutos. Es hora de que todos en el PPD se den cuenta de que esto es lo que le conviene a Puerto Rico y permitan que el gobernador haga lo propio.

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