Depósito ilegal en playas para detener erosión

Tanto en la playa del sector La Boca, en Barceloneta, como en Palmas del Mar, en Humacao, se han reportado acciones de ciudadanos, que podrían dañar el medioambiente

Por Ronald Ávila Claudio

En un intento por detener la erosión en dos playas del país, ciudadanos tomaron medidas que, al final, podrían  empeorar la situación en ambas zonas costeras y poner en riesgo los recursos naturales.

Por un lado, Metro supo  ­—y confirmó a través de fotografías— que en el sector La Boca, en Barceloneta, un camión depositó rocas en la costa esta misma semana. En los pasados días, se reportó una marejada que afectó las estructuras circundantes a esta zona. De la misma forma, según una publicación de  Facebook de la organización ambiental Pal’ Carey, en la costa de Palmas del Mar en Humacao, a través de maquinaria pesada, posicionaron material de dragado.

El alcalde de Humacao, Marcelo Trujillo, afirmó en una entrevista  desconocer sobre la situación. A través de un oficial de prensa, la alcaldesa de Bacerloneta, Wanda Soler, indicó que tampoco tenía conocimiento.

Mientras, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), una vez advino en conocimiento sobre el asunto, confirmó que los trabajos son ilegales. “Esos trabajos no tienen autorización del DRNA, por lo que puede catalogarse como un relleno ilegal en un bien de dominio público y zona marítimo terrestre”, sostuvo la agencia a través de una declaración escrita.

Dicha dependencia agregó que el Cuerpo de Vigilantes “está al tanto de la situación y que enviará personal para identificar a las personas que lo están haciendo. Además, ordenará la paralización de los trabajos de inmediato”.

De las fotografías que obtuvo este diario sobre el sector La Boca, en Barceloneta, es posible observar a un camión rotulado con el nombre de “Julio A. Peña Suárez”. El vehículo, que soltó las rocas frente al mar, también presenta varios diseños que leen “TCA” y
“Carga Agregados”. Los responsables podrían ser multados por el DRNA.

Según la fuente de este periódico, no es la primera vez que un camión suelta piedras de gran tamaño en La Boca.

El primer ejecutivo de Humacao aseguró que su personal de emergencias revisaría la situación en Palmas del Mar, y que entonces ofrecerían más detalles sobre lo sucedido. Al cierre de esta edición, la Oficina Municipal de Manejo de Emergencias no se había comunicado con Metro, aunque este diario hizo varias llamadas al personal del ayuntamiento.

Por su parte, la Asociación de Residentes de Palmas del Mar dejó saber que los vecinos del lugar no tienen relación con el material lanzado a orillas de la playa. A través de su portavoz de prensa, Mario Emanuelli, la entidad declaró que estarán cuestionando a la empresa que realiza los trabajos para saber quién es responsable de la situación. En más de una ocasión, esta organización ha cooperado con proyectos ambientales para proteger la vida marina. 

El Cuerpo de Vigilantes del DRNA también investiga la situación en Humacao. Por ser este pueblo un área de anidaje de tinglar, especie en peligro de extinción, el coordinador del Programa de Tortugas Marinas, Carlos Diez, también visitará el lugar.

Entretanto, la alcaldesa Soler no contestó nuestro pedido de entrevista.

 A principios de semana, el Cuerpo de Vigilantes detuvo otra construcción en un terreno privado en la playa Córcega en Rincón, porque en el lugar se erguía una construcción sin los permisos requeridos. 

Podría empeorar la situación

Aunque el depósito de rocas, la construcción de muros u otras estructuras frente a la playa pueden detener la erosión costera de forma momentánea, a largo plazo afecta la renovación natural de la arena, explicó la profesora Maritza Barreto, experta en geomorfología de costas.

“A veces, la arena regresa, pero puede tardar hasta un año. Pero si uno construye [en la costa] promueve que la posibilidad de que se deposite arena sea baja. Se supone que lo que ocurra después de un disturbio tan grande como un huracán, o marejadas, es que las playas vuelven a reconstruirse”, explicó la catedrática de la Escuela de Planificación de la Universidad de Puerto Rico.

“Cuando regrese un evento de marejadas o algún fenómeno atmosférico, los sedimentos de las construcciones en las playas pueden terminar en los organismos marinos y afectar su ciclo de vida”, advirtió la científica. Explicó, además, que, según varios estudios que ha realizado, antes del ciclón María, la zona de La Boca recuperaba arena en unos 145 días,  considerándose una playa “saludable”. Unos ocho meses después del temporal, la playa todavía “no había regresado”. Así que “la ubicación de las estructuras informales lo que promueve es que la poca arena que haya se vaya”.

Barreto detalló que cada playa funciona distinto, así que el remedio a la erosión tiene que ser único para cada una, basado en estudios científicos. No obstante, algunas soluciones probadas son la siembra de dunas de arena, vegetación o corales, alimentar la playa con arena y  la construcción de barreras de forma supervisada por entes expertos.

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