Organizaciones sin fines de lucro se unen para reforestar costas y rehabilitar dunas

Buscan mitigar los efectos de los huracanes Irma y María en nuestras playas

Por Inter News Services

En respuesta a los impactos sufridos por los huracanes Irma y María, la organización sin fines de lucro Coalición de Restauración de Ecosistemas Santurcinos (CRES) se ha dado a la tarea de restaurar dunas en las playas de la zona metropolitana a través de la siembra de árboles nativos.

Un total de 245 voluntarios han participado de estas siembras, incluyendo las organizaciones invitadas Para la Naturaleza, Grupo Tortugero 7 Quillas, Wind Addiction Kiteboard School, escuela pública Juan Ponce de León, Programa del Estuario de la Bahía de San Juan,Tribunal de Carolina, Organización Pro Ambiente Sustentable y Arrecifes pro Ciudad

Según Yvette Núñez, presidenta de CRES, el propósito principal de este proyecto “es mitigar el impacto sufrido por el huracán María y fortalecer el servicio ecológico de las playas, generando una barrera natural con mayor potencial de proteger la costa, absorbiendo y disminuyendo la energía del océano y del viento con el fin de proteger la vida silvestre, así como aumentar la seguridad para los humanos”.

Al momento, los ciudadanos voluntarios han sembrado 463 árboles nativos y endémicos en ocho eventos que incluyeron las playas de Ocean Park, Parque del Indio, Último Trolley, Condado y el Balneario de Carolina.

Algunas de las especies sembradas en estas playas fueron, uva playera, icacos, uvillo, abeyuelo, péndula, yerba de cordón, alelí, verdolaga y pata de cabra.

Francisco López Mújica, presidente de la organización comunitaria Arrecifes Pro Ciudad, Reserva Marina Arrecife de la Isla Verde, primera reserva marina urbana de Puerto Rico, explicó que en el contexto de la reserva carolinense “los arrecifes y las dunas son nuestros aliados naturales para evitar la erosión”.

“Las únicas dos barreras naturales que nos ayudan a disminuir la erosión costera son los arrecifes de coral bajo el agua reduciendo la energía de las olas y las dunas de arena en la playa que se van acumulando. La arena es el dinero de la playa y las dunas su banco. El mar mueve la arena hacia la orilla y el viento se encarga de acumularla tierra adentro. Con la ayuda de la vegetación esta arena va creando montículos”, agregó.

Mientras, Fernando Lloveras San Miguel, presidente de Para la Naturaleza, organización donante de gran mayoría de los árboles sembrados en las costas, comentó que “debemos recalcar la importancia de la siembra costera y rescate de dunas, en momentos donde hemos perdido gran parte de la costa luego del paso de los huracanes, Irma y María, seguido por las fuertes marejadas que provocaron serios daños a nuestras costas. El propósito de siembra de especies endémicas y nativas es clave, ya que estas especies son las que están adaptadas a nuestro clima y son resistentes a impactos de vientos y marejadas fuertes”.

La siembra en áreas costeras es imprescindible para evitar la erosión en las playas, servir como defensa contra las inundaciones y las marejadas ciclónicas, aumentar la seguridad de las personas que viven en dicho entorno y vital para la restauración de los ecosistemas que albergan la vida silvestre que necesita de las dunas.

Según el Censo en Puerto Rico la población costera para el año 2010 era de 2,317,189 habitantes o el 56% de la población.

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