José Ortiz aspira a una tarifa que ronde los 20 centavos el KWH

Metro conversó con José Ortiz, nuevo director de la Autoridad de Energía Eléctrica

Por Aiola Virella

Al salir de una de las firmas de consultoría en infraestructura y gerencia de proyectos más grandes de la isla, el ingeniero José Ortiz —ahora director de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE)— pidió a su antiguo empleador que evite competir en procesos de contratos de la corporación pública para evitar conflictos. Así mismo, asegura que llega a la AEE con una rebaja salarial, pero que el sacrificio no es económico, sino familiar, ya que anticipa pasará extensas jornadas en su nueva faceta en el servicio público.

Ortiz contestó preguntas de Metro, y anticipó que revisará el contrato de casi $1,000 millones que recién se otorgó a Cobra en la AEE para ver cómo puede limitarlo. Dijo, además, que espera que FEMA pague por los trabajos de Whitefish y estimó que el costo de la energía bajo el modelo de privatización rondaría los 20 centavos kilovatio-hora, pues no es muy viable la aspiración legislativa de entre 15 y 16 centavos. De hecho, Ortiz ve poco probable que en los contratos de privatización se pueda eliminar la famosa cláusula que escala las tarifas porcentualmente cada año. Un área por la que podría comenzar con concesiones privadas sería Servicio al Cliente, algo que ya hizo en el pasado en la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados.

Ortiz llevará su equipo de confianza a la AEE, y asegura que con la nueva ley podrá tomar decisiones bastante independientes a la Junta de Gobierno y que negoció con el gobernador que no haya intromisiones de La Fortaleza.

Usted viene ahora de CSA, que es un firma grande de consultoría en gerencia y manejo de proyectos de infraestructura…. En la AEE, va a estar al frente del ente más importante de infraestructura en Puerto Rico.

Metro: ¿Cómo va a evitar un conflicto de intereses en el proceso en que ellos quieran participar de algún tipo de licitación directamente o dentro de grupos que vayan a participar?

José Ortiz: Conociendo que ahora con la reestructuración en Puerto Rico hay tanta inversión de fondos en todas las agencias, ellos pudieran dirigirse a otras entidades como Acueductos, Vivienda, Carreteras. Creo que no hay, o puede que haya, algún contrato pequeño en Energía Eléctrica (de CSA), pero de lo que hay no debería participar en ninguno otro para evitar la apariencia de conflicto. Aun si fueran proyectos o contratos competitivos, lo que hemos hablado con los socios de CSA es que traten de no participar en proyectos de la AEE.

¿Directamente o dentro de algún grupo? Porque vendrán grupos grandes ahora cuando se abra la privatización.

No. Directamente no puede. Si algún grupo lo solicita, si son de manera menor y es que no hay más servicio en Puerto Rico, yo no tendría ningún problema. Pero si tuviese esa situación extrema, pues yo me inhibiría. Pero lo que hemos hablado con la firma es ‘no participen’.

Aunque su compensación es menor a la de Higgins y Díaz-Granados, no es un salario común en la isla. De hecho, ganará igual que la secretaria de Educación, quien ha sido criticada por su salario…

Antes usted ganaba $170 mil en el Gobierno… en la transición de CSA a la AEE ¿eso fue un aumento o una baja salarial para usted?

Yo te diría que fue una baja.

O sea, que usted ¿está sacrificándose igual que Díaz Granados?

(Se ríe). Mira, no. Obviamente, ganarse $250 mil no es un sacrificio. Es una buena paga. Pero realmente el sacrificio, si vamos a usar la palabra, es el del tiempo de la familia.

En términos de su negociación para volver a la AEE, ¿incluye bonos de productividad o alguna cláusula de salida con compensación?

No, nada. No. Lo único que incluye son vacaciones y plan médico. Igual que cualquier otro empleado de la AEE.

¿Va usted a traer su propio equipo de confianza a la AEE?

Claro. Siempre se traen personas de confianza, como también se utiliza gente de la agencia.

Mencionó que podría traer a Josué Colón, pasado director de la AEE.

Josué se ha hecho disponible a participar en ayudar a la AEE. Y, ciertamente, tengo que considerarlo como una persona que puede contribuir.

Y el hecho de que, por la pensión Cadillac que él tuvo, salieron ustedes dos del Gobierno, ¿no sería un riesgo para usted volverlo a traer?

No, no. Nosotros no salimos del Gobierno por la pensión. Sí hubo una discrepancia con el gobernador entrante. Yo me iba del Gobierno no importa quién ganara las elecciones. Aclarándote lo de la pensión, don César Miranda evaluó el asunto de la pensión y determinó que lo que se hizo estaba dentro de la jurisdicción de la Junta y que estuvo hecho acorde con los poderes que se tenía. O sea, que eso se pasó juicio y nos dio la razón.

 

Usted fue presidente de la Junta de Gobierno y ahora va a ser el director ejecutivo … Ahora es el director, ¿está listo para esa transición en términos de que ahora le toca seguir instrucciones de la Junta cuando antes era usted el que daba las instrucciones?

Con la Ley 57 se cambiaron un poco los roles de la Junta y del director ejecutivo. Sigue siendo la Junta el cuerpo rector, pero con mucho menos injerencia que la que se tenía cuando yo era presidente. Cuando yo era presidente de la Junta, yo me acuerdo que yo estaba allí casi a diario para tomar decisiones, para pasar juicios sobre asuntos que yo mismo decía: ‘Pero es que esto no me debe competer a mí, debe ser el director ejecutivo’. Pero, no, no ‘es la junta’. Me convertí en otro director ejecutivo sin quererlo. Hoy día es diferente. Hoy día los miembros se reúnen, en muchos casos, una vez al mes. Son más distanciados y se dedican más a asegurarse de que las decisiones del director estén con la política pública, pero no toman decisiones en tanto detalle como se tomaban antes. Eso lo cambió la Ley 57.

Al final del día, como quedó la legislación para la privatización de la AEE, quien tiene la palabra final es la Legislatura. ¿Está usted listo para trabajar con ellos en el proceso?

Sí. Tengo una relación excelente con ambos cuerpos. De hecho, a muchos de ellos los conozco por muchos años, a través de ocho años y medio en el servicio público. No tengo ningún problema. Yo creo que las iniciativas y los proyectos, cuando llegan allí, tienen que hablar por sí solos, que sean buenos para Puerto Rico y que nos traigan un beneficio al consumidor.

Los convenios en el marco de la emergencia han quedado a un lado. ¿Cree que va a tener mayor libertad para tomar decisiones en términos sindicales en la AEE de lo que pudo haber ocurrido en el pasado?

Siempre con la situación económica y estando en Título III, le da toda la libertad del mundo a la dirección de la agencia para tomar las decisiones que sean necesarias. Ahora bien, tanto el gobernador como los líderes legislativos han pedido que no se afecten los empleados de la AEE y voy a respetar eso. Fue de las cosas que me trajo el gobernador que era importante respetarlo, aunque tenía el poder de hacer básicamente lo que quisiera, pero no… ellos están muy alineados en que se mantenga la empleomanía y evitar la incertidumbre.

Hablando de lo que le pidió el gobernador, ¿confía usted o pidió tener libertad, menos interferencia de Fortaleza en su gestión?

Bueno, sí. A mí me gusta que tú me digas cuál es la meta, a dónde quieres llegar. Si acordamos en esa meta, me gusta que me dejen correr. Y el gobernador, tengo que decirte sin demasiados detalles, que todo lo que hablamos para ser más ágil el movimiento hacia la transformación, él lo concedió.

Ahora la Legislatura trabaja en el segundo proyecto de ley el marco regulatorio del proceso de privatización. ¿Cree que debe mantenerse la Comisión de Energía para regular y fiscalizar la venta y las entidades que entren en la AEE?

Pues a mí el senador Larry Seilhamer me dio apertura a participar de ese comité. Puedo decir que van haciendo un trabajo excelente. En el marco regulatorio se le da un poder importante a la Comisión de Energía. Y creo que es cada vez más importante en la medida en que tengamos más entidades privadas participando en la generación de energía en Puerto Rico. Yo espero que se les den los recursos de presupuesto, porque estas comisiones en todos los Estados Unidos son bien importantes. Pienso y estoy seguro que tener una comisión fuerte le da un sentido de tranquilidad a cualquier inversionista que venga.

El vicepresidente del Senado, Larry Seilhamer dijo a Metro que la aspiración en términos del precio debe ser entre 15 y 16 centavos el kilovatio-hora … ¿Usted ve eso como algo alcanzable? ¿Cómo se garantiza un precio bajo en un sistema privatizado?

Pienso que puede estar un poquito por encima de eso, pero menor al precio de hoy. Eso con el combustible como está hoy.

¿Hay algún número que usted considere que no debe pasar?

Debemos aspirar, una vez terminado el proceso, no mañana, ciertamente debe ser menos de 20 centavos.

Pero a 20 centavos estuvo el cuatrienio pasado.

Pero con un precio del combustible que no es real. Un precio de combustible que bajó por diferentes circunstancias en el mercado. Tú lo que lo quieres es tenerlo por debajo de 20 centavos, casi independiente de cómo se comporte el combustible. Porque otra cosa es decir que, cuando el combustible estuvo a $30 el barril, claro bien barato. Era baratísimo para el mundo entero. Cuando yo fui presidente de la junta de AEE, yo manejé el barril a $140.

Bajo su mando se otorgaron 60 contratos de energía renovable, de los cuales 49 se anularon porque, según una opinión de Justicia, fue un proceso irregular y leonino para el Estado… ¿Qué garantías hay de que eso no se repita?

La mayoría de esos contratos no los otorgué yo. Yo vi muchos de ellos, quizás no sé si 10 o 12, pero cundo yo llegué era el director ejecutivo el que aprobaba eso. Y si tú ves pasar el tiempo, y en aquel entonces, siete u ocho años atrás, 15 centavos por kilovatio por hora era bueno, hoy día se puede ver como leonino porque hoy esa tecnología está en 12. Y a lo mejor de aquí a 10 años va a estar en 10 u ocho centavos. Pero entonces, ¿cuál es la alternativa? ¿No hacer nada porque eventualmente va a ser más barato?

¿Se pueden renegociar las tarifas de los contratos y proyectos que sí se hicieron?

Sí. Definitivamente, la tecnología nueva hace que las tarifas que se negociaron en el pasado sean muy altas. Ciertamente, hoy día tu puedes buscar 12 centavos kilovatio por hora, y no debe haber problema con eso tecnológicamente. Ahora la otra parte de la ecuación: ¿tendremos deseabilidad de esos interesados en aquel entonces de volver a Puerto Rico a invertir?

Pero de los que sí se quedaron, ¿se puede renegociar con ellos esas tarifas?

Yo lo veo difícil porque ellos instalaron tecnología que costaba eso que están facturando.

Esos contratos tenían cláusulas con escaladores de precios de entre uno y dos por ciento anuales hasta por 20 años, que es lo que sucede con los peajes de Metropistas… ¿Cómo podemos evitar cláusulas como esas en los contratos de privatización de la AEE?

Podrías evitarla, el problema de eso es que eso te va a traer más costos iniciales. Porque esa cláusulas lo que buscan es cubrir los costos de mantenimiento y operación de estos sistemas. Estos sistemas, no es que los instalas y no los vuelves a visitar de aquí a 20 años. Tienes que darles mantenimiento. Hay cosas que tienes que reemplazar, como sistemas electrónicos que entrelazan la productividad de esos sistemas, y esos costos van subiendo con los años. No es algo mayor, pero te pueden decir: ‘No voy a subir los costos, pero entonces te cargo más dinero desde el principio’. Creo que eso es peor para la AEE como negocio.

O sea, ¿que sería complicado evitar ese tipo de cláusula que aumenta la tarifa anualmente?

Sí, porque ahí están contenidos los gastos de operación, y eso va subiendo por el costo de la gente y los materiales. Que puedan ser unos costos incrementales menores porcentualmente, claro, eso siempre se debe buscar.

 

Volviendo al antes y al ahora. Usted, cuando fue director tanto de AA como de AEE, pudo recurrir al mercado de bonos múltiples veces. Ya no hay acceso a los mercados, ¿qué retos le representa eso?

Tienes dos avenidas. Numero uno: inversión privada, pero que tome la forma de un privatizador. Antes las emisiones de bono se hacían para hacer una planta. ¿Y quien se responsabilizaba por esa planta? Pues, el Estado, estuviera bien o mal. Ahora, en vez de esa emisión hacerla el Estado y responsabilizarse por la operación, ahora esa entidad privada, o hace una emisión o con su línea de crédito o con su propio capital invierte y la opera. Lo bueno de ese esquema es que ellos son responsables de la ejecución de esa obra y si está operando mal, ellos son los que pierden. Cuando tú emites bonos, y opera el Estado, si nosotros operamos mal, no importa, porque a los bonistas hay que pagarles. Número dos: fondos federales de FEMA, principalmente, para el grid, aunque no bajen al mercado. FEMA está diciendo que va a empezar a otorgar más fondos para hacer un sistema más robusto. Así que, en ese sentido, vas a tener fondos federales para poder rehabilitar el sistema.

De los contratos últimos que se han dado en la AEE, que han sido más llamativos está uno de Cobra por $900 millones, ¿va usted a revisar esos procesos?

Aunque yo entiendo que todo esto se paga por FEMA, al final del día tenemos que estar seguros que se hace dentro del marco de la ley y dentro de unos estándares apropiados, reconociendo que vienen equipos de Estados Unidos, que trabajan fuera de sus casas y que están pagando hospedaje, hotel o lo que sea. Hay que buscar que sean adecuados.

Estamos en plena temporada de huracanes, ¿cómo se siente usted en cuanto a la fortaleza del sistema?

Lo que son las líneas de alta tensión, las de 2300, 15000, se hicieron nuevas en muchas instancias, y yo he visto varios de los sistemas por ahí cuando he estado por la isla, y me siento confiado de que están bien construidos. Punto positivo es que, cuando vino María, nosotros no habíamos hecho los desganches necesarios por falta de presupuesto, falta de personal, lo que fuera. Todas estas ramas o bejucos enredados en las líneas y en los postes fueron de los mayores causantes de que se cayeran las líneas. Las líneas están hechas para resistir vientos de huracanes, pero si están enredadas en ramas y en bejucos, pues, ciertamente, lo convierte en otra situación mucho más difícil de manejar. Con toda esta situación la deforesteración debo decir que se hizo un desganche natural. Y estamos enfrentando una temporada de huracanes con menos problemas de vegetación en las línea por lo que pasó con María.

Pero el sistema ahora mismo no se puede dar back-up de un lado a otro.

Sí, el sistema todavía está débil. Pero como los problemas principales fueron en transmisión y distribución, tenemos transmisión, muchas de ellas en buenas condiciones, muchas de ellas mejores que antes. Distribución, todavía tenemos algunos problemas. Pero en general, el problema de vegetación que causó tanto problema en el huracán no lo tienes tanto.

¿Sabe qué ha pasado con el contrato de Whitefish, que FEMA dijo que tenía que evaluarse, si se pagaba, si se reembolsaba o no, o si tenía que salir de la propia AEE?

Ética no encontró desviación con el contrato, la contralora se expresó también que no encontró nada ilegal dentro de los procedimientos de emergencia (…) y estamos esperando (…) la opinión del inspector general de los EE. UU., y entiendo que va a llegar también que estaba en línea con los procedimientos de contratación.

Sadot Santana colaboró en esta historia.

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