A punto de ganar desafiliación de su sindicato en Puerto Rico

A punto de reconocerse la primera desafiliación en Puerto Rico de un empleado público de la unión en su centro de trabajo

Por David Cordero

Los vientos que soplan desde Estados Unidos con la decisión del Tribunal Supremo en el caso Janus versus AFSCME —que declara inconstitucional la obligatoriedad del pago de cuotas de empleados públicos a sindicatos en sus centros de trabajo— ya se sienten en Puerto Rico donde está a punto de emitirse un fallo a favor de un empleado que impugna su afiliación compulsoria a la Unión Independiente Auténtica (UIA) de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA).

Reynaldo Cruz, un operador de planta de la AAA con 26 años en la corporación pública, ya fue notificado por sus abogados que su demanda contra la AAA, la UIA y el Gobernador de Puerto Rico está a punto de resolverse a raíz de la decisión del Supremo. Cruz es representado por la misma fundación que llevó el caso que acaba de sentar un nuevo precedente en Estados Unidos. El funcionario lleva un pleito desde octubre de 2016 contra la AAA, la UIA y el Gobernador pidiendo que se declare inconstitucional que le cobren cuota del sindicato y que lo obliguen a formar parte de este. Cruz habló en exclusiva con Metro sobre cómo nació su reclamo y por qué quiere desafiliarse de la UIA sin tener que abandonar el trabajo en el que se ha desempeñado por más de dos décadas.

“El jueves hubo una orden del juez para el Gobernador, el presidente de la AAA, y la UIA. Tienen hasta mediados de julio para rebatir por qué no me puede dar todas las protecciones a mí después del caso de Janus que se ganó en el Tribunal Supremo de Estados Unidos. Prácticamente se ganó”, explicó Cruz. Dijo que su caso es básicamente el mismo de Janus y que lo representan abogados del National Right to Work, organización que costeó todo su proceso legal en la Isla.

Inicialmente, Cruz renunció al sindicato y escribió a la AAA para que no le hicieran más el descuento de la cuota. Lo próximo fue que recibió una comunicación de la UIA en la que le dicen que tendría que renunciar a su cargo en la corporación pública porque es un taller unionado donde es obligatorio pertenecer al sindicato. Recibió otra comunicación de la AAA en los mismos términos. Ante esto, el operador de planta buscó información en Internet que lo llevó al fondo legal de la National Right to Work, quienes de inmediato tomaron su caso que inició en foros administrativos hasta llegar al Tribunal Federal en San Juan. Antes de llegar a los abogados de la fundación, Cruz estaba dispuesto a mantenerse pagando una cuota básica a la UIA solo para gastos administrativos de su plaza, pero la respuesta fue negativa para eso y para la desafiliación. Sus abogados, se fueron por la ruta constitucional al igual que en el caso de Janus.  “Me sentía presionado, imagina que te digan después de 25 años que tienes que renunciar porque aquí los únicos que pueden trabajar son gente que son unionados”, relató.

Al día de hoy, todavía a Cruz le descuentan la cuota de su cheque de trabajo.

“Las uniones utilizan los fondos de la Unión para patrocinar partidos políticos”, opinó Cruz, quien sostuvo que su intención no es destruir al sindicato, sino reclamar sus derechos constitucionales. Sin embargo, al menos en el caso de la AAA, indicó que el sindicato se desvió de su función. “La Unión es un desastre, no ha sabido proteger los derechos de los trabajadores. La forma que opera es más como una mafia que como un sindicato, es como una dictadura. No puedes hablar mal del presidente, te obligan a ir a los piquetes, si no vas a los piquetes te imponen multas que las tienes que pagar porque te las descuentan del salario. No puedes diferir absolutamente de nada, entonces pues ahí yo empecé a buscar en Internet información de cómo era ese proceso en Estados Unidos, entonces en la página de la fundación encontré información de que sí se permite en Estados Unidos renunciar a un sindicato”, detalló Cruz. Dijo que la fundación a la que recurrió estaba dispuesta a representar a más trabajadores de la AAA, pero ninguno de sus compañeros se unió al pleito por temor a represalias.

Para este operador de planta de la AAA, los unionados deben analizar mejor las condiciones en las que son representados. “La unión se desvirtuó, la unión tiene un fin para lo que se creó, pero ese fin no se está usando como es […] Que haya un cambio en cuanto a que la unión sea un instrumento para que los empleados se superen, estudien, puedan alcanzar posiciones gerenciales en la Autoridad. No es que yo esté para destruir la unión, pero que la unión respete los derechos de los trabajadores”, concluyó.

Aiola Virella colaboró en esta historia

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