Mayoría de escuelas en lista de cierre son elementales

De las 283 escuelas que figuran en la lista de cierre anunciada por Educación, 245 son o incluyen grados elementales de entre prekínder y quinto

Por Lyanne Meléndez García

La mayoría de las escuelas públicas que cerrará el Departamento de Educación son de grados elementales de entre prekínder y quinto.

Así se evidencia en las listas de escuelas que consolidarán, de las cuáles, al sumarse, exponen que 245 de los 283 planteles que cerrarán, incluyen a estudiantes de grados primarios. Esto representa el 86 % de la lista.

De hecho, en la región de Arecibo, que cerrará 35 escuelas, tan solo tres de ellas son de grados intermedios o superiores. A esta le sigue la región de Caguas donde, de 46 escuelas en lista, 42 son elementales, al igual que Mayagüez, donde de 47 para cerrar, 43 incluyen grados de niños.

Mientras, en la región de Bayamón son 28 con grados elementales, de 35 que cerrarán, en Ponce son 39 de 42, y en San Juan 27, de las 37 que están en lista de cierre.

245 – escuelas, de las que van a cerrar, son de grados elementales

La latente reducción en matrícula, ocasionada por una baja natalidad y la migración, podría ser la razón a la que respondan estas determinaciones, según afirmó a Metro la catedrática de Educación de la Universidad de Puerto Rico, Ángeles Molina Iturrondo.

“En el nivel preescolar y primario, lo ideal es que sean grupos de entre 18 a 20 estudiantes. Eso es lo que han demostrado las investigaciones. Lo que pasa es que eso cuesta mucho dinero, mantener salones con ese intervalo es costoso”, expresó Molina Iturrondo, quien posee un doctorado en Educación Temprana. Destacó que a esto se suma el hecho de que la tasa de natalidad actualmente ha llegado a estar por debajo de la tasa de mortalidad, por lo que expuso que son factores que hay que tomar en consideración.

“Las tendencias demográficas nos dicen que, si no cambian esta progresión de que, cada vez nacen menos niños y el índice de mortalidad es mayor, y por tanto, la cantidad de viejos es mayor que la de niños, esos son elementos que hay que factorizar a largo plazo en términos de la cantidad de escuelas elementales que se necesitan en Puerto Rico”, argumentó al añadir que no solo ocurre en la escuela pública, sino en las privadas también, donde se han impactado los grados primarios.

Por su parte, la secretaria auxiliar de Transformación, Planificación y Rendimiento del Departamento de Educación, Yanira Raíces, indicó en declaraciones escritas que la determinación de cierre de mayoría en elementales surge “a raíz de la disminución en población y nacimientos, vemos merma de estudiantes de escuela elemental”.

“Utilizamos las proyecciones del censo, aparte de la realidad que vemos en la población estudiantil de esas edades: que ha disminuido, por el éxodo de sus padres a otras jurisdicciones. Y por ende, la matrícula en escuelas elementales se ha reducido”, abundó Raíces.

Entretanto, la catedrática Molina Iturrondo reconoció que el cierre de planteles “siempre causa un disloque en el estudiante y en su familia. Para eso no hay que ponerse vendas en los ojos para no verlo. Eso es así porque cambia el entorno físico, el entorno social, porque las relaciones con los pares son muy importantes para los niños y niñas en nivel elemental y tienen que ir a otra escuela donde ya hay grupos formados. No hay duda de que causa temores y ansiedad”. Aclaró que, en ese sentido, los padres juegan un papel fundamental en colaborar a que el niño se adapte fácilmente. Esto pese a que hay molestia entre muchos padres, como se ha observado en protestas alrededor de la isla.

¿Causa un impacto emocional?

Dos psicólogas coincidieron en que el cierre de escuelas elementales podría tener un impacto emocional en los niños, pero aclararon que todo dependerá de cómo los padres y maestros —y demás personal— manejen la situación.

“Pueden sentir algún tipo de preocupación, angustia en ese proceso. Lo importante va a ser cómo se manejan las preocupaciones o angustias de los menores en ese proceso de ajuste”, expresó Amarilis Ramos, presidenta del grupo de Servicios Especializados en Psicología e Integrativos (SEPI).

Reiteró que “es responsabilidad tanto de los maestros como los papás mantenerlos en calma para que no los afecte emocionalmente ni académicamente”. Ramos detalló, además, que no solo los niños, sino que los maestros también podrían tener una impresión emocional significativa, pero “va a depender de cómo se manejó la situación”.

Mientras, la psicóloga especializada en Educación Especial, Yeraldine Cintrón, planteó que restará ver cómo será el proceso de adaptación en la nueva escuela a la que estarán asistiendo.

Dijo que “los niños pueden ser más manejables en el proceso de adaptación. En cuanto a los adultos, podría presentarse un poco de dificultad en términos de la resistencia que puede haber en lo que representa un cambio y máxime cuando llevan tiempo en ese centro de trabajo”.

Análisis del demógrafo Raúl Figueroa

Fuertes razones demográficas

Tenemos una reducción muy drástica en los nacimientos. Inclusive, en los números, la tasa de fecundidad, que es el número de hijos por mujer, está ahora mismo en 1.2, que es por debajo del nivel de reemplazo de 2.1, y posiblemente, esos números van a ser mucho menor después del huracán, así que eso es un componente importante. Además, la emigración, porque también hay familias con sus hijos que se van a Estados Unidos, y eso hace que la matrícula baje. Muchos están criando a sus hijos en Estados Unidos y, sobre todo, esos grados más pequeños en kínder, es el número en que más se ha reducido la población.

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