Senado EE. UU. aprueba medida para reabrir el gobierno

La votación tuvo 71 votos a favor y 28 en contra

Por AP

WASHINGTON — El Senado de Estados Unidos votó en la madrugada del viernes a favor de reabrir el gobierno y aprobar un acuerdo presupuestario de 400.000 millones de dólares. La medida pasó a la Cámara de Representantes, donde antes del amanecer se celebrará un debate que no tiene el éxito garantizado.

La votación fue el primer gran paso en la carrera para recoger las piezas del presupuesto y del plan de gasto que parecían encaminados apenas unas horas antes. Pero la Cámara no pudo evitar el segundo cierre gubernamental en tres semanas, que se decretó a medianoche, tras la negativa de un único senador a retirar su protesta contra el pacto.

Rand Paul, senador republicano por Kentucky, frenó el plan de los líderes del Senado para la rápida aprobación del pacto, bloqueando en repetidas ocasiones la votación del jueves y frustrando a sus compañeros. El acuerdo presupuestario está ligado a un proyecto de ley de financiamiento temporal para seis semanas, que es necesario para mantener el gobierno federal operativo y para dar tiempo a poner en marcha el pacto sobre el presupuesto. Paul restó importancia a las presiones.

“No he venido aquí para formar parte del club de nadie. No vine aquí para gustarles”, dijo.

Una vez se agotó el tiempo de Paul, la medida, respaldada por los principales líderes del Senado, fue aprobada por 71 votos a favor y 28 en contra. Los líderes de la Cámara de Representantes dijeron que aceptarían la propuesta de inmediato, aunque su aprobación está en el aire luego de que los demócratas progresistas y los republicanos del Tea Party se sumaron a la oposición.

El proyecto de ley incluye el enorme aumento del gasto propuesto por los republicanos para el Pentágono, además del gran incremento para las agencias domésticas que pedían los demócratas. Ambos partidos presionaron para lograr 89.000 millones de dólares para hacer frente a desastres, para aumentar una serie de provisiones sanitarias y ampliar las exenciones fiscales a los contribuyentes más pequeños.

El pacto también aumentará el límite de endeudamiento del gobierno, lo que evitará que Estados Unidos incumpla por primera vez en la historia sus obligaciones, que vencen en unas semanas.

Los líderes de la Cámara de Representantes intentaron acelerar el proceso para antes de que los empleados federales deban presentarse en sus puestos, esperando minimizar la paralización.

Un cierre gubernamental supone recortar a la mitad la fuerza de trabajo, y los empleados no considerados esenciales no pueden desempeñar sus tareas. Soldados y empleados esenciales seguirán en sus puestos de trabajo.

El gobierno de Trump señaló que espera que el cierre del gobierno sea corto y lo calificó de “lapso”.

A medianoche, el director de la Oficina de Administración y Presupuesto, Mick Mulvaney, emitió de inmediato una orden para paralizar las operaciones no esenciales del gobierno.
Mulvaney pidió a las agencias que ejecutasen sus planes de contingencia y dijo a los funcionarios federales que acudan a sus puestos el viernes.

En la Casa Blanca parecía haber poca preocupación por la situación. Los asesores abandonaron sus puestos antes el jueves por la noche sin realizar comentarios sobre la situación en el Capitolio. El presidente Donald Trump tampoco se manifestó a través de Twitter.

El vicepresidente Mike Pence, de visita en Corea del Sur para la celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno, dijo que el gobierno esperaba que el cierre no se prolongase mucho.

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