Aseguran industria de alimentos continúa teniendo problemas para recibir mercancía

“Luego de más de dos meses, la entidad contabilizó nuevamente esta semana 2,032 furgones atrasados en una muestra pequeña de diez empresas", comunicó MIDA

Por Inter News Services
Foto: IStock
Aseguran industria de alimentos continúa teniendo problemas para recibir mercancía

La Cámara de Mercadeo Industria y Distribución de Alimentos (MIDA) estableció que, a pesar de los múltiples esfuerzos realizados por los pasados dos meses, la industria de alimentos continúa experimentando problemas para recibir mercancía suficiente que les permita reestablecer sus inventarios a niveles previo a los huracanes Irma y María.

Ricky Castro, presidente de la MIDA, entidad que representa cientos de componentes a través de toda la cadena de distribución de alimentos, explicó que inmediatamente pasó el huracán María los supermercados comenzaron a abrir con generadores eléctricos y despachando la mercancía que les quedaba.

Sin embargo, tres semanas después del paso del evento atmosférico las dificultades para reabastecer estos comercios provocaron la creación de un comité de trabajo en el Centro de Emergencia del Centro de Convenciones para identificar los problemas y proveer soluciones.

“De esas reuniones se documentó con claridad que uno de los mayores problemas era la falta de espacio en los barcos debido al incremento de mercancía que estaba tratando de llegar. Ante esta situación, los navieros se vieron en la obligación de establecer prioridades de lo que se podía o no montar, lo que de por sí es una confirmación de que no existía el espacio necesario para suplir la nueva demanda”, consignó.

Agregó que “aún así, en las reuniones iniciales de este comité se nos solicitó documentarlo y en solo 15 empresas se documentó aproximadamente 1,400 furgones atrasados en los EEUU, cifra que aumentó a 1,700 la semana siguiente”.

Para Castro, “estos números no pretendía medir la magnitud del problema en toda la industria, que debía ser mucho mayor, ni consideraban otras industrias que han estado tratando de traer mercancía sin éxito. Simplemente sirvió para documentar, que a pesar de que los navieros inicialmente negaban la existencia del problema, el mismo era real”.
Del mismo modo, Manuel Reyes Alfonso, vicepresidente de MIDA, afirmó que luego de mucha presión e insistencia, los navieros accedieron a añadir capacidad con barcazas adicionales y equipo, lo cual también es una validación de que el problema era real.

“A la industria de alimentos se nos pidió garantizar cierto número de vagones para que accedieran a incluir en las rutas el barco adicional de la empresa Pasha, el cual vino a la Isla para traer ayuda de FEMA y que continúa dando servicio gracias a la insistencia de nuestra industria”, dijo Reyes.

No obstante, los portavoces aseguraron que, a pesar de todo, el problema aún persiste.

“Luego de más de dos meses, la entidad contabilizó nuevamente esta semana 2,032 furgones atrasados en una muestra pequeña de diez empresas”, indicó Castro.

En términos de data, en los puntos de venta, Francisco Cabrero, presidente de la empresa de investigación Professional Market Research (PMR), compartió información de los faltantes en las góndolas para los meses de octubre y noviembre.

En la misma se define que durante los meses de septiembre y octubre hubo un incremento de un 40.6% (41%) en la mercancía faltante o ‘Out of Stock’ lo cual llegó a superar el 50% a mediados de octubre.

En tanto, Angel Vázquez, presidente de B. Fernández y Hermanos, explicó que el problema del espacio en los barcos no es el único que está interrumpiendo la cadena de abastos.

A este inconveniente, dijo, se añade la falta de equipo (contenedores y chasis) y la falta de camioneros, tanto en los EEUU como en Puerto Rico, para mover la demanda que ha incrementado por la crisis, los esfuerzos de reconstrucción, la apertura nuevamente de las plantas de manufactura y más aún, por ser la época más activa en recibimiento de carga.

El presidente de supermercados Econo, Eduardo Marxuach, afirmó que dichas dificultades están fuera de sus manos.

“Nuestro objetivo es que se aclare que la industria tenía sus planes de contingencia y ha estado reaccionando de manera inmediata a la demanda de los consumidores, Sin embargo, existen dificultades que no están bajo nuestro control”, aclaró Marxuach.
Igualmente, agregó que “los consumidores se han visto afectados, pero los comerciantes también porque perdemos ventas al no tener toda la mercancía que demanda el consumidor”.

Antonio Colón, presidente de supermercados Centro Ahorros, comentó que “desgraciadamente el consumidor sólo puede ver el último eslabón de una larga cadena y no es consciente de dónde están las dificultades”.

En tanto, Mayreg Rodríguez, directora ejecutiva de Supermercados Selectos, declaró que “a pesar de todas estas dificultades, durante esta emergencia, la industria de alimentos no sólo ha suplido a supermercados y restaurantes, sino que ha sido la principal encargada de las ayudas y donaciones de alimentos colaborando con millones de dólares en aportaciones para el gobierno local, municipal, federal como para entidades sin fines de lucro”.

Los portavoces perteneciente al sector de alimentos llamaron la atención a que la tardía reacción de los navieros se debe a las limitaciones impuestas por las Leyes de Cabotaje.

A su vez, reconocieron que eventualmente la demanda de espacio y equipo se normalizará, pero entienden que debe quedar en el récord público que mercancía que se necesitaba para nuestra pronta recuperación se ha atrasado por falta de espacio en barcos y por falta de equipo.

“Esto demuestra que una exención mayor de diez días a las Leyes de Cabotaje se debió haber solicitado”, sostuvo Castro.

Debbie Alonso, de supermercados Mr. Special, reclamó que “para minimizar esta situación en el futuro se tiene que eliminar o sustituir el impuesto municipal a los inventarios. Si hubiésemos tenido mayores inventarios dependeríamos menos de la agilidad de los sistemas de transporte”.

Castro manifestó que la MIDA lleva décadas “explicando el peligro para la Isla en caso de emergencia de la política tributaria de penalizar a las empresas por tener inventarios al igual de los riesgos de las Leyes de Cabotaje y lamentablemente ocurrió lo que para muchos era poco probable. Puerto Rico debe aprender de la crisis fiscal y de esta emergencia atmosférica para tomar las decisiones que hemos pospuesto por tanto tiempo”.

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