Preocupante la salud mental tras María

Múltiples profesionales de la salud mental alertan sobre los casos de suicidios reportados tras el huracán

Por Lyanne Meléndez García
Foto: Dennis A. Jones
Preocupante la salud mental tras María

Un joven de apenas 23 años terminó con su vida al ingerir varios medicamentos en Caguas. Horas antes. una mujer de 28 años se suicidó en Mayagüez. Mientras que la noche anterior, una fémina tomó la drástica decisión de lanzarse de un puente en la avenida Las Américas.

Estos son tres de los casi 40 suicidios reportados en la isla desde el impacto del huracán María; situación que refleja el estado de vulnerabilidad mental y emocional de la población. De hecho, ayer The New York Times reportaba que la población de la isla sufre de una situación similar al estrés postraumático.

Profesionales de la salud mental consultados por Metro apuntan a que junto con su devastación, el fenómeno atmosférico trajo el aumento de depresión, ansiedad y duelo ante las pérdidas. Según Karen Vázquez, miembro de la Asociación de Psicología, cuando llegan los huracanes “se exacerba todo” ya que aumentan las personas que sufren duelo por alguna pérdida, en cualquiera de sus manifestaciones, ya sea al perder un trabajo, fallecimiento, familiar que se va a vivir a Estados Unidos, pérdidas materiales o la falta de algún servicio básico.

Las estadísticas resultan alarmantes. Desde que ocurrió el huracán el pasado 20 de septiembre hasta ayer, había 37 suicidios confirmados por el Instituto de Ciencias Forenses, de los cuales tres están atribuidos al huracán. El número de suicidios podría aumentar debido a que la Policía reportó casos este fin de semana que hasta que no sean corroborados por Forense no se consideran parte de la cifra oficial.

Al momento ninguno de ellos es menor de 18 años, son de edades variadas, pero la mayoría se concentra entre los 40 y 50 años y personas de edad avanzada de entre 70 y 80 años. Hay casos en Caguas, San Juan, Rincón, Bayamón, Morovis, Añasco, Carolina, Villalba y otros.

A este panorama se suma que en septiembre la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA) recibió 4,473 llamadas de las cuales 611 estaban relacionadas con el suicidio, pero en octubre aunque se disminuyeron las llamadas a 3,975, se presentó un aumento de aquellas relacionadas con pensamientos o intención suicida a 792 casos. “Es un número alto para nosotros, pero es bueno en la parte de que la gente está buscando ayuda”, dijo a Metro la administradora de ASSMCA, Suzanne Roig Fuertes.

Por su parte, la presidenta del Grupo de Servicios Especializados en Psicología e Integrativos (SEPI), Amarilis Ramos, sostuvo que tras el temporal, “hay una población bien sensible con altos niveles de ansiedad y depresión”. Tan solo en el Grupo SEPI, han atendido 20 casos de crisis relacionadas a intentos suicidas.

Sobre el hecho de que solo tres casos son relacionados al huracán, Ramos reaccionó que no se atrevería a dar por plena esa aseveración ya que aunque tuvieron que haber elementos acumulándose en su vida previo a tomar esa determinación, ciertamente “casos como este evento (atmosférico) tienen una relación directa con estas decisiones (quitarse la vida)”.

Señales de alerta:

  • La persona se despide.
  • Se aisla.
  • Verbaliza desprecio por sí mismo.
  • Verbaliza el hecho de hacerse daño a sí mismo.
  • Se desprende de objetos de valor.

 

Crisis de salud mental en PR

La psicóloga de la Asociación planteó que en Puerto Rico, incluso desde antes del huracán, “tenemos una crisis de salud mental que no se habla de ella”. Precisó que esto se evidencia cuando se reportan las altas cantidades de casos suicidas, la farmacodependencia y los múltiples casos de violencia doméstica y actos violentos.

Vázquez criticó que como solución a los padecimientos de salud mental se dirigen en su mayoría a medicación y sugirió que se deberían aumentar las psicoterapias.

“No estoy convencida de que la salud mental se esté atendiendo con la responsabilidad que amerita”, manifestó Vázquez.

Por su parte, la presidenta de SEPI reconoció que en la isla aún existe un estigma sobre tratar las situaciones de salud mental, mientras criticó el “miedo a hablar del tema, creemos que no hablarlo lo cura o minimiza el hecho”.

“Lo más importante no es esperar a ir a un psicólogo, sino que las familias, amigos, compañeros de trabajo y personas cercanas escuchen a la persona (con los síntomas) y tomen acción de buscar ayuda”, dijo Ramos.

Si usted es o conoce a alguna persona con pensamientos suicidas llame a la línea PAS 1-800-981-0023.

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