“Tenemos que tener paciencia y entender que esto es un proceso"

La gasolina llega poco a poco a las estaciones, pero las filas kilométricas no merman

Por David Cordero
Abimael Méndez coloca las mangas para transferir el combustible del camión al tanque de gasolina de una estación en Cupey. / Foto: Miguel De Jesús
“Tenemos que tener paciencia y entender que esto es un proceso"

Si bien la gasolina es un producto esencial en la vida diaria de los puertorriqueños para transportarse principalmente, no es hasta días recientes, posterior al paso del huracán María sobre Puerto Rico, que ha quedado evidenciada la magnitud de la dependencia de ese producto en la isla, más aún cuando el sistema de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) continúa prácticamente inoperante. 

La terminal de combustible de Puma Caribe en Bayamón era ayer uno del os principales focos de atención del país, cuyos ciudadanos esperan largas horas estacionados en gasolineras alrededor de la isla para obtener al menos un poco del preciado líquido que en estos días ha generado tan desesperación. 

Desde allí partimos montados en un camión de combustible, para ser testigos de una de las aproximadamente 100 entregas del producto que hizo la empresa ayer. Era segundo viaje que Abimael Méndez, el chofer del camión, realizaba en el día. El primero fue a Guayanilla. El segundo lo realizaba a la estación 143 en Cupey, donde ya las personas hacían fila en sus vehículos para abastecer sus tanques. 

Tal como se ha reiterado en más de una ocasión, el problema de combustible en la isla no es uno de falta del producto, explicó Méndez, sino de distribución. Rumbo a Cupey las dificultades de acceso no faltaron, a pesar de ser una zona dentro del área metropolitana y una ruta de camino bastante despejada, en la carretera 176 empleados de la AEE realizaban labores con postes rotos y tendido eléctrico sobre el suelo, lo que dificultaba el paso vehicular. 

“Estamos trabajando para eso, para llegar a las estaciones lo más rápido que podamos y poder descarga y que se vaya movilizando la situación”, dijo Méndez, quien comenzó a trabar en la distribución el lunes.

“Es fuerte porque todos estamos en la misma situación y uno llega al garaje y ve las personas emocionadas, aplaudiendo y en cierto modo se emociona uno también. A veces entro con la garganta amarrá’, porque uno ve lo que está pasando, ve niños, ve personas, ve las caras y uno sabe que llevan allí dos, tres días esperando por el camión”, relató el chofer. 

Al llegar a la estación, era evidente la alegría de algunas personas al ver el camión lleno de combustible, 10 mil galones para ser exacto. No faltaron los aplausos y las expresiones de emoción, aunque muchos de los que esperaban mientras el camión descargaba el combustible, hacían la fila por segunda vez, la mayoría expresando que al menos en esta ocasión el tiempo de espera era menor al que habían esperado ya días anteriores en distintas estaciones. 

“El otro día estuve en una que me tomó como 10 horas”, indicó María Peña, quien esta vez llevaba alrededor de dos horas y media en la fila de la estación. Peña también esperaba que le permitieran llevar gasolina para su generador de electricidad. Pese a la situación, la mujer se mantenía optimista, aunque reconocía que las largas filas han sido “fuerte”. 

"Todos tenemos que poner nuestro granito de arena", expresó María Peña, ciudadana en la fila de gasolinera. / Foto: Miguel Dejesús "Todos tenemos que poner nuestro granito de arena", expresó María Peña, ciudadana en la fila de gasolinera. / Foto: Miguel Dejesús

“Fue fuerte, pero yo estaba con mi familia. Poco a poco todos tenemos que poner nuestro granito de arena y aceptar que hay que ser paciente”, expresó. “Tenemos que tener paciencia y entender que esto es un un proceso”, añadió Peña. 

Por su parte, María Vidal dijo sentirse “feliz” al ver el camión entrar a la estación. “Veo que está llegando la gasolina, antes no se veía ese movimiento, ahora se está viendo un poquito más”, indicó, aunque dijo la situación respecto a la gasolina y el estado general del país no deja de ser “desesperante”. “Se dificulta buscar todo, ayer estuve seis horas para conseguir tres bolsas de hielo y ahora estoy en esta fila otra vez, o sea que es desesperante”, explicó la mujer, que esta vez llevaba dos horas haciendo fila. En otra ocasión hizo una fila de tres horas para lograr llenar el tanque de gasolina de su vehículo. 

“El hielo lo necesito porque mi mamá es diabética, eso es esencial”, apuntó. 

En la fila de vehículos en espera, algunos habían decidido apagar el carro, sacar una sillita de playa, y sentarse en la acera a esperar por el suministro. Ese era el caso de José Valentín, padre de un niño con Síndrome de Down y otro menor asmático. Esta tampoco era la primera vez que hacía una larga fila para obtener gasolina. La primera vez tuvo que pernoctar en la estación. 

"Que manden ayuda, que manden comida, que manden algo", expresó José Valentín, ciudadano en la fila de gasolinera. / Foto: Miguel Dejesús "Que manden ayuda, que manden comida, que manden algo", expresó José Valentín, ciudadano en la fila de gasolinera. / Foto: Miguel Dejesús

“Me quedé de un día pa’ otro esperando en el puesto, pa’ que a las 12 del mediodía del otro día me dijeran que las bombas no servían”, relató, al tiempo que explicó que necesitaba la gasolina primordialmente para llevar a su hijo asmático a un lugar con generador eléctrico y que pudiera recibir su terapia. El padre reclamó ayuda. 

“Que manden ayuda, que manden comida, que manden algo porque no están mandando na’, donde yo vivo amigos míos me llaman llorando que no tiene pa’ comer ni na”, aseguró.  “No hay comida en loa supermercados, lo que hay es cositas, salsa, habichuelas, ¿qué tú haces con un pote de salsa y un pote de habichuelas?”. 

Al llegar el camión de combustible a la estación, Valentín no aplaudió esta vez ni expresó emoción. “Ya pa’ mi es normal, ¿tú sabes cuántas veces nosotros hemos aplaudido en los puestos y nos han dejado pullú’?”, dijo. 

Del total de 340 estaciones de gasolina Puma alrededor de la isla, aproximadamente 200 ya se encuentran operando, aseguró Adriana Cantero, gerente de Asuntos Corporativos de Puma Caribe. El número de estaciones abiertas alcanzará 290, según continúen abriendo durante los próximos días. Cantero también explicó que un 15 % de las gasolineras Puma no estará operando por el momento debido a los daños provocados por el huracán María.

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